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Introducción
Crisis, el vocablo se reproduce a la velocidad de la luz. Y más también.
Crisis Financiera. Pero ¿solamente financiera?
Evidentemente las finanzas internacionales han obtenido el rol protagónico.
La dimensión insospechada de la crisis financiera, detonada por la caída de las hipotecas subprime en EE.UU, ha solapado las otras tres variantes de la Crisis, articuladas entre sí y coadyuvantes a la hora de la explosión de la burbuja: crisis alimentaria, crisis energética y crisis climática, cuyo origen es una formidable crisis de valores.
Breve historia
La potencia de la crisis financiera nos remonta, inevitable e históricamente a la génesis del sistema capitalista en Europa hacia fines de la Edad Media y hacia finales del siglo XV América Latina comienza a insertarse al mismo, como proveedor de materias primas.
He aquí, la caracterización del sistema capitalista como global por naturaleza, pero es recién a partir de Bretton Woods en 1944 y las instituciones creadas en el Nuevo Orden Económico Internacional como el FMI, el BM y posteriormente el GATT, que comienza a configurarse la nueva arquitectura, diseñada por los países desarrollados: el espíritu estaba impregnado por la implementación de la liberalización económica, comercial y financiera.
Si las instituciones ya estaban creadas, sólo faltaba el medio para potenciar la liberalización, situación que comenzó a vislumbrarse con la Revolución de las Telecomunicaciones de finales de los años 60. La financierización de la economía mundial ya estaba en marcha.
Iniciados los ´70, EE.UU comienza a quebrar el Sistema creado en Bretton Woods declarando la inconvertibilidad del dólar en oro, adicionándoseles las dos crisis del petróleo: el resultado fue el desarrollo del fenómeno combinado de inflación con recesión. El fin del capitalismo administrado, preanunciaba su final. El período de expansión y bonanza keynesiana iniciado con la conclusión de 2º Guerra Mundial, tocaba su fin y comenzaban a gestarse las condiciones para la revolución neoconservadora, sustento de la última etapa de globalización y liberalización de la economía mundial. Posterior a la desintegración de la Unión Soviética, el Consenso de Washington, triunfo pírrico norteamericano, terminó de configurar el formato que está desvaneciéndose.
La hegemonía de EE.UU pareciera comenzar a desandar el camino iniciado en la posguerra. La presente y descomunal crisis así lo indicaría, como también el paulatino ascenso de las denominadas potencias intermedias, de la mano del BIRC, integrado por Brasil, India, Rusia y China. La multipolaridad es la tendencia que comenzaría a apreciarse en el concierto mundial.
Hipótesis
Lo que está en juego ya no es solamente la salud de las finanzas mundiales, fundamentales en su medida para costear el desarrollo productivo, para promover el crecimiento de la economía real.
Aparecen nuevas formas, emergentes, develadas, anteriormente ignoradas, de la Crisis planetaria a la que asistimos todos los ciudadanos del mundo.
Porque ya no hay más tiempo ni espacio para ocultar la crisis energética, la crisis alimentaria y la crisis climática: lo que está en claro cuestionamiento es el rumbo que ha tomado el sistema de producción capitalista global tal como se presenta hoy, cuyos emergentes ya no son motivo de observación y análisis de los círculos científicos sino que en la misma cotidianeidad se comienza a percibirlos como cada vez mas reales, tangibles y temibles.
Las tres crisis solapadas
Hacia mediados del año pasado año, el precio del barril de petróleo tocaba los U$D 150: hoy ante las perspectivas cada vez más cercana de recesión mundial, ¡el precio se sitúa, aproximadamente, en su cuarta parte! ¿Cuánto de previsión y cuanto de especulación encerraba el costo anterior y el actual? ¿Crisis de escasez o de especulación?
Por otro lado, el precio de los alimentos venía provocando revueltas sociales con su interminable escalada convocando a la realización de la Conferencia de Alto Nivel sobre la Seguridad Alimentaria Mundial en Roma hacia principios de junio: a pesar de la baja en el precio de los cereales, ¿en cuanto han disminuido los precios de los alimentos al interior de los países?
Por último, el cambio climático ha dado sobradas muestras del daño inflingido al medio ambiente a través de la ocurrencia de fenómenos meteorológicos extraordinarios (tsunamis, inundaciones, sequías), efectos analizados en la última Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático realizada en Bali a fines del 2007, como en los Informes del Panel Intergubernamental de Cambio Climático, que viene anunciando las consecuencias de este modelo de producción mundial, prescribiendo la imperiosidad de reducir la emisión de gases generadores del efecto invernadero tal como lo establece el Protocolo de Kyoto, acuerdo que EEUU, que posee el innoble primer puesto a la hora de las emisiones con el 25% del total mundial, se niega a ratificar.
La adquisición de tierras con agua dulce en sus subsuelos, la sobreexplotación de los recursos naturales no renovables, la deforestación indiscriminada para obtener nuevas áreas ¿productivas? conspiran claramente contra la sustentabilidad del medio ambiente, como de la calidad de vida actual y la supervivencia de las próximas generaciones.
Estado y Cooperación Internacional
Desde el estallido de la crisis financiera han proliferado las actividades de Cooperación entre los Estados, principales actores del Sistema Internacional y las Organizaciones Internacionales Intergubernamentales. Hoy, como nunca había sucedido en décadas, el Estado vuelve a intervenir en la economía de modo explícito, con el fin de intentar superar la dramática situación financiera internacional. La primera enseñanza de la Crisis, probablemente sea el regreso del Estado como actor fundamental a la hora de lograr un desarrollo integral de las sociedades, comprometido aquel con la fuerte inclusión social como con la competitividad de sus empresas y la sustentabilidad del medio ambiente. Las medidas de ayuda formidable al sector privado en los EEUU como la intensificación de las acciones de Cooperación entre bloques institucionalizados, es la prueba más fehaciente de tal afirmación, ya que la primera acción proviene de la nación más poderosa del globo. El G-20, la UE, el MERCOSUR, ASEAN y CHINA, la coordinación entre las principales potencias mundiales para bajar las tasas de interés tendiente a evitar la recesión tan temida, corrobora el trajinar actual de la Cooperación
La Cooperación regional en América del Sur, cimentada en los procesos de integración en curso, debe erigirse definitivamente en el modo de inserción internacional de nuestros países, a los efectos de conferirle la base territorial necesaria para profundizar la cooperación Sur-Sur y la cooperación con el Norte. Cuestiones fundamentales como la identidad cultural tanto como la posesión del 27% de agua dulce del mundo, de hidrocarburos por 100 años, de ser la principal región que produce y exporta alimentos, justificarían lo aseverado.
Conclusiones
La verdadera Crisis es la del modo en que el mundo produce y genera desechos actuando con marcada lógica de presente absoluto.
Luego, la Crisis no es sólo financiera, sino una Crisis de múltiples dimensiones que atentan contra el acceso a los derechos humanos más básicos como contra la esencial proveedora de nuestra especie: la naturaleza.
Sólo la potencia ética necesaria del momento histórico que vivimos garantizará el acceso a la alimentación, al agua, a la energía, derechos humanos tan elementales como postergados, a pesar de estar sustentados y legitimados en el artículo 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos de ONU y en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de su Asamblea General: ergo, la Crisis a la que asistimos es la de una Crisis de valores, que nos veda el acceso a aquellos derechos humanos básicos y atenta contra nuestro hogar planetario, y más aún, significa que se está cuestionando la superviviencia del mismísimo ser humano.
¿Que tipo de Estado necesitamos?, ¿Cuales funciones indelegables deberá cumplir?, ¿Cuales serán los mecanismos de contralor de la sociedad civil?, son preguntas a discutir y a responder desde el mundo todo para que se logre paulatinamente el acceso a la tan mentada dignidad y calidad de vida.
La inestabilidad financiera actual tiene su correlato en la casi nula ausencia de oportunidades de acceso, en vastísimas regiones del globo, a la comida diaria, al agua potable, a una mínima fuente de energía, lo que estaría revelando la precariedad del modelo de desarrollo actual.
En un tiempo obsceno, dada la multiplicación de las necesidades humanas más básicas, la redefinición de una nueva Institucionalidad o reforzamiento de la Cooperación Internacional bajo formas profundamente democráticas, permitirían comenzar a pensar en nuevos escenarios, tomando como base las Instituciones diseñadas luego de la 2º Guerra Mundial, las que deberían ser aggiornadas y potenciadas en sus funciones, ante una realidad que ya no responde a sus históricos orígenes.
Tiempo de Crisis, tiempo de pensar y actuar con perspectivas superadoras, que incluya todos los aspectos críticos mencionados; tiempo de nuevos o reversionados paradigmas a partir de los cuales, comenzarán a gravitar el rol de los Estados con fuerte participación de la sociedad civil en cuanto al acceso a los derecho mencionados, con la conciencia de que el ecosistema es un organismo vivo a preservar, generando el marco para que las empresas produzcan a partir de tecnologías limpias.
La discusión está servida y nuestros hijos, como sus hijos, aguardan con ojos de esperanza. ¿Será?
* Lic. Relaciones Internacionales
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