(06 de marzo, 2009) En la Sierra Central de Ecuador, zona rural indígena, Gladys Armas, una campesina quechua se resignó por años a la pobreza agrícola y la desarticulación de su familia debido a la emigración masculina en busca de mejores oportunidades. Gracias al proyecto regional Randimpak, Gladys tomó las riendas de su vida y logró romper con el imaginario tradicional que relega a un segundo lugar a la mujer en el campo.
Respecto de esta experiencia Gladys Armas cuenta “en un primer momento tuve vergüenza, bastante recelo, decía yo a mi edad estudiar, pero después decía no, no debo vivir de la gente, del que dirán, sino de lo que yo quiero cambiar, quiero capacitarme y ser otra persona”.
El proyecto regional Randimpak, que impulsa el desarrollo económico y social de la zona a partir del liderazgo de las propias mujeres, actualmente beneficia a 5.849 familias de 151 comunidades. Siguiendo una política de discriminación positiva, trabaja con mujeres y sus familias, la mayoría indígenas, quechuas, que viven en zonas rurales.
La iniciativa capacita a las mujeres en ámbitos como el económico productivo, de salud, educación, ambiental y social. Promueve alianzas entre las agricultoras para sumar volúmenes de producción, facilitar el acceso a nuevos mercados y obtener mejores precios. Se concentra en productos orgánicos de alto valor nutritivo, recuperando granos y cereales ancestrales. Además, generó un fondo de ahorro para facilitar el acceso al crédito. Así lograron un incremento significativo de la productividad y los ingresos anuales familiares aumentaron en un 439%.
Las mujeres tienen ahora un papel activo. Son extensionistas agropecuarias certificadas que multiplican su trabajo apoyando a otras mujeres a las que además les demuestran que sí es posible tener éxito.
El proyecto regional Randimpak es impulsado por el Fideicomiso Ecuatoriano de Cooperación para el Desarrollo (FECD), organización privada sin fines de lucro, y cuenta con el apoyo de la Corporación Andina de Fomento (CAF), la Fundación Mujer y Familia Andina (FUNDAMYF) y las organizaciones de base en la zona de trabajo del proyecto.
En el Día Internacional de la Mujer, el concurso "Experiencias en innovación social", que realiza la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL) con el apoyo de la Fundación W.K. Kellogg, destaca este proyecto que fue finalista en 2008, como un modelo de enfoque integral que permite empoderar a las mujeres y darles autonomía para sacar adelante a sus familias.
El programa “Experiencias en Innovación Social", se basa en un concurso abierto en 2004 que en sus cuatro ciclos ha identificado 60 programas novedosos de desarrollo social como Randimpak, su objetivo es difundirlos y contribuir a mejorar prácticas y políticas en beneficio de la población más pobre de América Latina y el Caribe. Hasta la fecha, se han presentado casi cinco mil proyectos, y su quinto ciclo se encuentra en pleno desarrollo.
Para más información sobre el proyecto Experiencias en innovación social, pulse aquí o contactar a: anita.callejas@cepal.org ; teléfonos: (562) 210-2387. |
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