Una modalidad que gana creciente aceptación en la gestión del desarrollo, es el enfoque de procesos, que intenta revertir las limitaciones del enfoque clásico de proyectos.
El enfoque de procesos, no obstante, no excluye el empleo del proyecto como unidad de gestión, pero integrada a un proceso más amplio cuya característica principal es estar en manos de la propia comunidad.
Se analizan en el presente material, cuatro perspectivas:
- El concepto de “capital social”
- El concepto de potenciación (“empoderamiento”) de comunidades
- El concepto de investigación acción participativa
- El concepto de procesos de Unidad en Diversidad
Todas estas perspectivas comparten algunos rasgos fundamentales:
- Aunque compatibles con el enfoque de proyectos, no se limitan solamente a la intervención a través de los mismos
- Conciben el proceso de desarrollo de la comunidad en términos de mediano y largo plazo (5 y más años)
- Parten de la propia visión de la comunidad, son endógenos, autogestionarios y participativos. Se trata de la propia comunidad tomando su destino histórico en sus propias manos.
- Trascienden claramente las metas económicas e infraestructurales, orientándose hacia un desarrollo integral y multidimensional.
Capital Social
Desde el punto de vista de CEPAL, el Capital Social es:
“el conjunto de normas, instituciones y organizaciones que promueven la confianza y la cooperación entre las personas, las comunidades y la sociedad en su conjunto”
John Durston, también de CEPAL da una definición similar:
“el contenido de ciertas relaciones y estructuras sociales , es decir , las actitudes de confianza que se dan en combinación con conductas de reciprocidad y cooperación”
Vemos así que el concepto de CS se centra en la generación de un entorno institucional y normativo que favorezca la confianza entre actores sociales, a fin de que se intensifique la cooperación entre ellos.
Robinson, Schmid y Siles (1999), consideran que las definiciones preliminares de CS son inadecuadas y proponen la siguiente definición alternativa:
“el capital social es el sentido de obligación de una persona o grupos de personas, que pueden producir un beneficio potencial, ventaja o tratamiento preferencial para otra persona o grupos de personas, más allá de lo que podría esperarse de una relación de intercambio”
Un documento de CEPAL establece que quienes utilicen el enfoque de CS gracias a estas relaciones estables de confianza, reciprocidad y cooperación pueden contribuir al logro de los siguientes beneficios:
- Reduce los costos de transacción, al reducir u obviar la necesidad de firmar contratos, llevar controles contra estafas y el costo enorme que son los pleitos judiciales.
- Produce bienes públicos: tanto el manejo que hacen los individuos de sus redes y contactos, las estrategias de los grupos y las acciones calificadas de los instituciones comunitarias pueden producir beneficios para el conjunto de la sociedad.
- Facilita la constitución de organizaciones productivas y de gestión de base efectivas: son empresas asociativas de cualquier índole.
- Facilita el surgimiento de actores sociales nuevos y de sociedades civiles saludables, a nivel de sistemas nacionales. Indirectamente, este proceso de empoderamiento es un elemento clave para la superación de la pobreza material.”
Un proceso de promoción de CS es un proceso de mejora del entorno institucional e interactoral, promoviendo relaciones de confianza, de tal forma de sentar las bases para el surgimiento de diversos procesos y proyectos de desarrollos concebidos por la propia comunidad y conforme a su visión.
Para Woolcock existen 4 conceptos clave vinculados al Capital Social:
- Integración (relaciones sociales horizontales intracomunitarias)
- Conexión (relaciones de miembros y actores de la comunidad con otros actores en el exterior de la misma)
- Sinergia (coordinación entre los propios organismos, enraizamiento
- fuerte con los actores locales y relaciones horizontales con los mismos)
- Integridad (eficiencia, transparencia, credibilidad, ética).
Según Gabriel Ferrero, los beneficios de un entorno de alto CS
- facilita a la información (productiva, servicios, etc.)
- favorece la introducción y difusión de innovaciones y conocimientos;
- facilita la cooperación para la acción colectiva
- facilita la adopción de un argumento colectivo para articular estrategias de desarrollo
- sienta las bases para la gestión adecuada del entorno medioambiental;
- disminuye los costos de transacción asociados a los intercambios económicos y aumenta por tanto la actividad económica
- aumenta la capacidad de control de excesos y oportunismos de los actores (corrupción de la administración local o los mecanismos de explotación de los más pobres por relaciones verticales entre productores e intermediarios)
- provee de mecanismos de seguro informal mutuo disminuyendo la vulnerabilidad ante condiciones adversas (catástrofes, pérdida de cosechas)
- fomenta las sinergias adecuadas con los actores externos y entre los mismos
Una crítica que puede hacerse al concepto de CS es que no es verdaderamente trascendente de un concepto de desarrollo economicista, como se desprende de los cuatro objetivos listados mas arriba propuestos por CEPAL o de los puntos 6to y 7mo de Ferrero. Este entorno institucional favorable y creador de relaciones de confianza se promueve para obtener beneficios económicos compensatorios, allí donde no existe capital económico suficiente.
De algún modo esto queda confirmado al elegirse el término “capital”, es decir, se trata de otra forma de capital que reemplaza o complementa al económico cuando este es escaso.
El CS puede es un concepto procedente de la Economía (recuérdese que lo propone y desarrolla la CEPAL , Comisión Económica para América Latina y el Caribe), que incorpora dimensiones propias de la Antropología y la Sociología en la búsqueda de la mejora de condiciones económicas.
De todos modos el CS procura establecer un sustrato, una base que es condición necesaria (aunque no suficiente).
Se espera que con ese sustrato, los procesos de desarrollo y los proyectos surjan “por sí solos”, es decir, a instancias de la propia comunidad local.
Potenciación de Comunidades
Esta perspectiva, muchas veces llamada “empoderamiento” (por una mala traducción del inglés donde “power” significa tanto poder como potencia), cuenta con algunos puntos en común con el concepto de CS, pero mantiene un sesgo menos economicista. También es conocida simplemente como “fortalecimiento” de las comunidades.
Este enfoque se origina en los procesos de Educación Popular promovidos por Paulo Freire y otros autores desde los años 60-s
La potenciación de una comunidad es el aumento de su fortaleza o la mejora de su capacidad para lograr sus objetivos, tornándola independiente de la ayuda externa.
También puede ser definida como:
“El proceso mediante el cual las personas llegan a ser capaces de organizarse para aumentar su propia autonomía, para hacer valer su derecho independiente a tomar decisiones y a controlar los recursos que les ayudarán a cuestionar y a eliminar su propia subordinación”.
Este enfoque puede aplicarse a la comunidad en pleno, pero está asociado en general a grupos vulnerables y marginados, y durante los años 80's, a las mujeres y la perspectiva de género.
La potenciación apunta a que la propia comunidad o el grupo en cuestión adquiera el control de los recursos (materiales y simbólicos) y refuerce sus capacidades y protagonismo en todos los ámbitos.
El concepto de potenciación se vincula a su vez al concepto sociológico de resiliencia, que consiste en la capacidad de una comunidad para soportar dificultades y adversidades y salir fortalecida en el proceso de superarlas.
Se vincula también al concepto de Desarrollo Humano (PNUD).
El enfoque de potenciación amplía y profundiza la idea que aparece en la segunda parte de la definición de Proyecto de Desarrollo de GTZ, es decir, la generación de capacidades en la comunidad de tal modo que sean capaces de sostener los logros de un proyecto luego de finalizada la fase de apoyo externo.
La potenciación busca la capacidad de la propia comunidad no sólo para sostener los logros de un proyecto determinado, si no como proceso permanente de desarrollo, dentro del cual la comunidad podrá encarar en modo autogestionario e independiente sus propios proyectos.
Estas capacidades no son transferidas por actores externos, los que sin embargo pueden actuar como facilitadores o catalizadores de procesos en una primera instancia, si no que es adquirida por la propia comunidad. Para ello, la participación plena y permanente es una condición indispensable.
El punto de partida en el proceso de potenciación es la toma de conciencia (“concientización”, concienciación) de parte del colectivo vulnerable o de la comunidad en general respecto de sus propios derechos, capacidades, necesidades y objetivos.
En esa toma de conciencia, se deben revertir modelos mentales fuertemente instalados “desde afuera” pero ya asumidos por la propia comunidad (por ejemplo, ser pobres, o ser débiles) logrando autoestima y seguridad en las propias potencialidades.
Según Friedman (1992) el proceso se desarrolla siguiendo tres ejes: el político, el sociológico y el psicológico.
A la toma de conciencia sigue la etapa de autoorganización orientada al “poder con” o entre los miembros del colectivo, y luego la etapa de movilización o de “poder para” transformando las relaciones con otros actores e instituciones.
Para el Banco Mundial los cuatro aspectos claves de la potenciación son:
- Acceso a la Información.
- Inclusión y Participación.
- Responsabilidad o Rendición de Cuentas (Transparencia)
- Capacidad Local de Organización
La comunidad busca así asumir participativamente su propio liderazgo. Por ello en ese proceso pueden surgir obstáculos, intereses, actores e instituciones que, habituados a beneficiarse de la pasividad de una comunidad, se opongan a esa plena participación y liderazgo.
Investigación Acción Participativa
La Investigación Participativa (IP), que cuando además de a la producción de conocimientos se orienta a la intervención, se denomina Investigación Acción Participativa (IAP) es:
“Un enfoque en la investigación social mediante el cual se busca la plena participación de la comunidad en el análisis de su propia realidad con el objeto de promover la transformación social para el beneficio de los participantes en la investigación”
El enfoque nace a inicios de los años 70 de autores como Pablo Freire o Borreiro de la Educación Popular , o Fals Borda, Nolano, Vio Grossi de la Sociología Militante Latinoamericana.
La IAP es ciencia social aplicada generada por los propios “beneficiarios” de la aplicación. (En rigor, el concepto de “beneficiario” es incompatible con la IAP y con el enfoque de procesos en general, ya que remite a un beneficiario pasivo, asistencialistamente beneficiado por un benefactor “desarrollado”, a menos que se consideren beneficiarios todos los actores, los de la comunidad local, los técnicos, los financiadores.)
Es decir que los enfoques el enfoque de IAP es consistente con el enfoque de potenciación visto antes, mirado desde la perspectiva del llamado “investigador externo” o técnico que trabaja con la comunidad.
El conocimiento es generado a través de la “construcción participativa de saberes” que, siguiendo la expresión de Mario Rabey “dialogan” entre sí.
Esto significa que aunque el conocimiento científico y técnico, aportado por el “investigador externo” no está excluido, es sólo un saber mas junto a los saberes de la comunidad (tradicionales, espirituales, intuitivos, consuetudinarios, etc.).
A su vez ese conocimiento no se produce por el conocimiento en sí mismo, si no que se utiliza para decidir intervenciones y proyectos participativamente decididos.
Para Maritza Montero, el enfoque de IAP implica:
- Rechazo a las relaciones de poder y promoción de relaciones horizontales
- Programas de investigación y posteriores intervenciones (proyectos y procesos) según las necesidades y prioridades sentidas de los grupos y comunidades
- El investigador “externo” no intenta ser “neutro” sino que se reconoce como comprometido con la comunidad. Se desecha la pretendida objetividad de la ciencia.
- Se produce “desprofesionalización” (entendida como no predominio del profesional y sus conocimientos por sobre los conocimientos de la comunidad) es decir el involucramiento de la comunidad en la generación de conocimientos
- El conocimiento se devuelve poniéndolo al servicio de la acción
Los proyectos surgidos dentro del marco de la IAP implican un alto grado de involucramiento de la comunidad y de “apropiación” del proyecto por parte de la misma.
Permiten una adecuada combinación del “saber técnico” aportada generalmente por la “organización ejecutora” o de apoyo técnico, incluyendo el enfoque de marco lógico cuando es necesario, y la expresión de los procesos propios de la comunidad.
Para ello se requiere que el investigador externo, o el facilitador técnico tenga una actitud modesta, respetuosa de la comunidad, de escucha activa y de servicio.
Debe siempre dejar a la comunidad tomar las decisiones finales.
Las Fases de la IAP
- Coordinación con la comunidad y conocimiento previo del área de trabajo
- Definición de áreas problemáticas
- Pasar de las percepciones personales a la percepción colectiva.
- Investigación (Técnicas de Recolección de Datos, su análisis participativo y establecimiento de conclusiones consensuadas)
- Definición participativa de los proyectos de acción (recordemos que la IAP investiga no para la mera generación de conocimientos sino para definir las intervenciones necesarias y realizarlas)
- Ejecución, monitoreo y evaluación participativas de los proyectos decididos.
Procesos de Unidad en Diversidad
Desde la perspectiva del Desarrollo a Escala Humana , teoría consistente e interesante que promueve un giro sustancial en la problemática del desarrollo y que, desde nuestra perspectiva, constituye mucho mas un modo alternativo de percibir y describir nuevas realidades sociales propias de los procesos de la sociedad civil que una teoría a “bajar” a terreno, la participación ocupa un lugar de máxima relevancia.
En este enfoque, se entiende que el verdadero desarrollo consiste en la generación de satisfactores sinérgicos , siendo estos aquellas construcciones humanas que mejor promueven la satisfacción de las necesidades (o la actualización de potencialidades) al hacerlo:
- A partir de procesos participativos de las comunidades, de amplia sociodiviersidad
- Con un mínimo de bienes, artefactos o recursos materiales, promoviendo así la “Sociedad Ecológica”
Condiciones estas dos ligadas entre sí, ya que la sociodiversidad, al incluir una gran diversidad de miradas, es garantía de visión holística, y esta siempre trae aparejada la sustentabilidad.
Tomando así la primera condición de los procesos de Desarrollo a Escala Humana, es decir, que satisfactores sinérgicos en general surgen de los procesos participativos de amplia diversidad social y que por lo tanto son los únicos de tipo endógeno, es decir, generados por la propia comunidad y no impuestos o manipulados desde afuera, surge que un proyecto de desarrollo y en modo general todo proceso de desarrollo puede definirse, sencillamente como:
LA CONSTRUCCION PARTICIPATIVA DE SATISFACTORES SINERGICOS
Así, la participación, en esta teoría como en otras recientes propuestas de transformación social, es una componente insoslayable, cuando no el propio núcleo de la propuesta.
Ahora bien, el hecho de que un proyecto sea participativo, es condición necesaria pero no suficiente para que dicho proyecto se inscriba dentro de lo que llamaremos “Procesos de Unidad en Diversidad” (PUD)
El tipo de participación al que nos referiremos –si es que tal término es pertinente en este caso- se orienta a la construcción de un orden social y civilizatorio inéditos, y es el que se da al interior de los “Procesos de Unidad en Diversidad” .Esta es la participación que brinda la condición de suficiencia para un cambio significativo.
Procesos de Unidad en Diversidad y Marco Lógico
Definimos como PUD los “emprendimientos que, naciendo de una visión trascendente y valores espirituales compartidos, se articulan en torno a relaciones humanas significativas, son impulsados por una participación en la que la diversidad no es fuente de división sino que actúa como potencia para la construcción de la unidad del colectivo, y generan máxima sinergia, tanto en resultados como en proceso”
En trabajos anteriores ya hemos examinado la relación entre el enfoque de Marco Lógico y los PUD.
Mientras que el ML se inscribe en el enfoque hegemónico del desarrollo (economicista) y, mas profundamente aún, echa raíces el paradigma materialista, mecanicista y lineal, los PUD trascienden claramente estas perspectivas.
El ML tiene una fuerte, casi excluyente perspectiva finalista u orientada a resultados, en general visibles y tangibles.
Los proyectos concebidos a través suyo se orientan a la mejora de las condiciones de vida, en general el combate a la pobreza, monodimensionalmente entendida como escasez de recursos materiales (concepción mucho más propia de las personas de altos recursos materiales que la de los propios “pobres”)
Estos resultados y objetivos, se persiguen a través de actividades secuencialmente ligadas por cadenas de causalidad lineal que producen la “lógica” de la formulación que aseguraría aquellos siempre que se cumplan unos “factores externos” que tratan de preverse y controlarse.
Aunque la tendencia de las grandes agencias de cooperación es a incluir y fomentar que los proyectos sean “participativos”, esta participación es mencionada mas como aditamento, “elemento estratégico”, que como sustancia de la intervención.
Lo afirmado es corroborado por la reluctancia de las agencias de financiación a que una participación genuina desemboque en un cambio de objetivos del proyecto.
Existe así una tensión entre comunidades potentes que se sienten, con todo derecho, dueñas de su historia y de su destino, y que por ende tienen legitimidad para cambiar participativamente sus objetivos en cualquier momento del proceso que sustentan las propias comunidades, y la visión de financiadores y otros actores hegemónicos, que es de tipo eficientista y guiada por resultados.
Esto nos lleva a la problemática central que tiene la independencia, aún económica, en los procesos de la sociedad civil.
Entre tanto, toca muchas veces a las ONGS y otros facilitadores de procesos de desarrollo, la dificilísima tarea de articular esta diversidad de miradas en escenarios y proyectos concretos.
Como ya ha sido dicho en un trabajo publicado en una edición anterior, los PUD, en cambio, aunque pueden proponerse ciertos objetivos, -o, dicho en términos del Desarrollo a Escala Humana orientarse a la construcción de ciertos satisfactores sinérgicos-, lo hacen siempre y cuando dichos objetivos:
- sean decididos por la propia comunidad involucrada en el proceso, conforme a sus valores y prioridades
- sean formulados en modo flexible u orientativo, pudiendo ser modificados a lo largo del proceso de aprendizaje colectivo.
El hecho de que en un PUD se establezcan unos objetivos y no otros, tiene importancia exclusivamente porque son determinados por la propia comunidad en base a su percepción, valores y prioridades.
Esto significa que en los PUD, aunque la dimensión finalista, siempre bajo las dos precedentes condiciones, está presente, aparece una segunda dimensión: la procesual , vinculado al aprendizaje colectivo de las comunidades.
Es una dimensión de naturaleza intersubjetiva, al depender de los valores de la propia comunidad involucrada en el PUD, y por lo tanto no es “objetivamente verificable” si no que sólo puede ser percibida y juzgada por los propios actores comunitarios.
Mirando con detenimiento detrás de estas dos dimensiones aparece un cambio valórico sustantivo.
Mientras que en el paradigma moderno la verdad ha sido el valor supremo, sustentado por la “diosa razón” o la inspiración superior (y por ella se han matado millones de seres humanos, en guerras de religión o ideologías contrapuestas), en los PUD, aunque la verdad sigue siendo un valor importantísimo, aparece la unidad como valor superior.
Paradigma / Enfoque |
Mecanicista |
Unidad en Diversidad |
Valor superior |
Verdad |
Unidad |
Valor secundario |
|
Verdad |
Esto lleva a que, con independencia de que cada actor pueda sostener creencias en la existencia de una verdad última y absoluta, a lo efectos procesuales, en los PUD, la verdad será siempre una construcción social participativa y contingente .
El “soporte” epistemológico de tal aseveración es que:
- O bien no existe una verdad independiente del ser humano
- O si existe, nadie puede asegurar haberla alcanzado
De ese modo, en un PUD, lo que se haya consensuado mayoritariamente, ocupará el lugar de “verdad” y quienes en el proceso decisorio hubieran tenido un punto de vista diferente, priorizarán la unidad a la verdad que pudieran creer tener.
Cuando la praxis de lo decido comunitariamente muestre que se incurrió en un “error”, si la comunidad se ha mantenido unida, podrá corregirlo en fases posteriores. El error detectado formará parte del proceso de aprendizaje colectivo, mientras que si cada parte se aferra a su “verdad”, se produce la lucha, la disgregación, y la comunidad u organización del caso, desaparece como sistema y como sujeto de aprendizaje.
La esencia de los PUD es la holoparticipación es decir, una participación en la que cada actor aporta sus ideas y propuestas desde su diversidad, pero no en el espíritu de defenderlas e imponerlas al conjunto, si no como aporte a la construcción de sinergia, para la aparición de un ser comunitario u organizacional, un holos del colectivo con identidad propia, que trasciende sus partes.
Parte de la convicción de que los colectivos humanos pueden generar todos con sentido propio, superadores de sus partes constitutivas.
Existen pautas actitudinales insoslayables en los PUD. Los PUD no se sostienen meramente mediante técnicas ni metodologías.
La no existencia de bloques, sectores y banderías, la lealtad incuestionable al conjunto, el desprendimiento de la idea propia, el respeto en el modo de presentar las propuestas, la escucha activa, la atracción por la diversidad, y el firme compromiso de aceptar y apoyar entusiastamente la decisión mayoritaria son algunas de dichas pautas.
Eloy Anello y Joan Barstow de Hernandez en base a experiencias con miles de comunidades indígenas, campesinas y de base, sistematizan estas pautas, que también se conocen como “La Consulta”
Los PUD modifican así la percepción del proceso de desarrollo, la percepción del tiempo y la de la propia realidad.
A diferencia de los procesos lineales, que pertenecen a una visión mecanicista y reduccionista del mundo, los PUD parecen consistentes con la visión cuántica del universo indeterminado.
Devuelven a la humanidad la visión circular del tiempo, pero sin perder la componente de avance, en una suerte de ascensión helicoidal, similar a la de los desarrollos que aparecen bajo la dinámica de atractores.
Escapan así a la racionalidad instrumental, a los enfoques finalistas y utilitarios, y contribuyen a fortalecer el espíritu del don, de gratuidad, de la recta acción por la acción misma, en un contexto de caos creativo.
Conclusión
Veamos, para finalizar, un cuadro propuesto por Chambers (1996) que compara dos “paradigmas”, el centrado en Objetos , y el centrado en las Personas (coherente con la IAP , el Desarrollo a Escala Humana y los PUD)
Centrado en |
Objetos |
Personas |
Énfasis |
Logro del objetivo |
Proceso de aprendizaje |
Concepto / Actividad Clave |
Planificación |
Participación |
Objetivos |
Establecidos con anterioridad a ejecución.
Inamovibles |
Evolucionan y cambian durante el proceso |
Lógica |
Lineal, mecanicista, newtoniana |
Iterativa |
Actividades y Acciones |
Estandarizadas |
Diversas |
Suposiciones |
Reduccionismo |
Sistémicas, holísticas, pensamiento complejo |
La gente se ve como |
Objetos, grupos objetivo,“beneficiarios”, insumos,recursos humanos |
Sujetos, actores, Participantes |
Rol del Personal Externo |
Transferir, motivar, enseñar, controlar |
Facilitar, potenciar, ampliar capacidades,servir |
Principal Personal Externo |
Ingenieros, economistas, técnicos |
Aquellos con actitudes participativas, de servicio, de humildad |
Resultados esperados |
Infraestructura, cambios físicos y materiales |
Capacidades, Instituciones |
Desarrollo a Escala Humana: Antonio Elizalde, Manfred Max-Neef y Martín Hoppenhayn
Anello, Eloy y Barstow de Hernandez, Joan. Participación Comunitaria. Universidad Nur – ISER, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 1991