Energía vital Muchos coinciden en que el universo es mental y muchos otros que la mente es un flujo de energía creadora cuya circulación dota de vida a todos los seres.
La energía fluye por todas partes y de acuerdo con su condensación en diferentes instancias se forman estructuras y sus cadenas causales con diversas densidades.
Sea como sea, la naturaleza de la energía es dinámica y necesita fluir y llenar de vida a todo organismo dotándolo de cualidades. Cuando la energía no fluye, cuando se detiene en un punto, se produce estancamiento y es perjudicial.
En el sistema societal el poder, en cuanto expresión de la energía, esta distribuido en forma desigual y beneficia a pocos. Su flujo está restringido y guiado forzosamente. La consecuencia es una acumulación de energía que una vez liberada en forma abrupta puede provocar estragos. De hecho ya ha generado diversos flagelos a toda la humanidad a lo largo de la historia y amenaza con provocar violentas catástrofes ambientales y sociales sin precedentes.
Si queremos dar un salto cualitativo hacia el bienestar de la humanidad es importante que el poder esté en manos de toda la comunidad, dejándolo fluir libremente para que llegue por igual a todas partes, evitando su acumulación en manos de pocos.
De este modo garantizaríamos que en vez de ser comparable a una bomba de hidrógeno de alta energía condensada, se asemeje a lámparas repartidas y diseminadas en todo el planeta dotando de luz, salud y vitalidad al cuerpo humano colectivo.
Las OSC´s como articuladoras de la sociedad civil cuentan con las capacidades para redireccionar esa energía hacia la comunidad, y en función del bien común de la misma, hacia otros actores como el estado y el mercado. Estos dos últimos deberían ser servidores de la Sociedad Civil y velar por su desarrollo.
Hasta hoy todo ocurre en modo inverso. Se nos trata de convertir en servidores, nuevos esclavos podría decirse, de un sistema donde el eje principal esta puesto en el crecimiento económico de pocos.
Las OSC´s deberemos procurar un cambio esencial, poniendo el énfasis en el crecimiento integral del ser humano.
Para poder cumplir con ese rol fundamental las OSC´s debemos comenzar por llenarnos de esa energía vital, orientarnos hacia ella, beber de su fuente, dotarnos de fortaleza y saber que no somos meramente un sector dentro de la sociedad. Nuestra realidad expresa y atraviesa a toda la comunidad en su conjunto; no defendemos intereses sectoriales, sino que estamos al servicio de la Humanidad Toda.
Haleh Maniei
Coordinadora del Boletín Unid@s
hmaniei@unida.org.ar
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