Introducción y Antecedentes
Debido a la falta de una definición del modelo de desarrollo del Turismo, tanto en Iruya como en San Isidro, se han recibido en los últimos veranos un gran porcentaje de turistas mal llamados “mochileros o Hippies”, jóvenes que por ignorancia o por soberbia no saben respetar las tradiciones y culturas locales (desde la vestimenta, provocativa para los lugareños, a los ruidos molestos, robos de leña, etc.). Además pretenden una estadía ridículamente económica, cuando la gran mayoría de ellos gastan más en otros destinos, además de no ser justamente los habitantes más pobres del país.
Es por eso que creemos necesario que la comunidad de Finca Potreo defina el modelo de desarrollo de Turismo que desea para su comunidad.
1.- Un turismo barato, de jóvenes que solo les interesa gastar lo menos posible y que además quieren comportarse como en las ciudades de donde provienen.
2.- Un Ecoturismo cultural, respetuoso de las tradiciones y la cultura local, donde el turismo sea no solo una fuente de ingresos económicos si no también una forma de rescatar las tradiciones y mantenerlas. Un desarrollo sostenible en el tiempo, y donde participe de los beneficios toda la comunidad. Un Turismo que dignifique, y que provea ingresos justos acordes a los servicios prestados.
Queremos evitar que se concreten proyectos de desarrollo de turismo donde se pretenda, a través de grandes inversiones, convertir a los habitantes originarios en meros componentes exóticos y mano de obra barata. Tampoco apelar a términos discriminatorios como el de solidaridad, donde se pretenda movilizar a los visitantes con sentimientos de lástima o de ayuda. El turismo debe ser una vía de generación de un nuevo orgullo en las comunidades.
"Pretendemos que el sistema turístico se encuentre armónicamente integrado con la estructura productiva local, tenga la capacidad de generar y redistribuir la riqueza y los beneficios a sus habitantes, con plena participación indígena en el manejo (planificación y gestión) de la actividad turística, que maximice la utilización de los recursos locales, no fomente la transformación económica hacia una monoproducción turística. Un modelo que potencie los sistemas productivos y económicos comunitarios, conserve el medio ambiente y la cultura autóctona." (R.Cox Araníbar)
También queremos resaltar la opinión del Geógrafo Carlos Reboratti sobre la declaración de la UNESCO sobre la quebrada de Humahuaca , aplicable también a Iruya, publicada en una nota en el diario “Clarín” el 9 de Julio del 2003:
“El desafío que plantea la Quebrada es la necesidad de incluir a los pobladores locales como actores fundamentales y beneficiarios básicos del turismo. Lo que implica valorizar y revalorizar su cultura, preservar sus monumentos y sus costumbres, sin que eso se vuelva un freno para su desarrollo como sociedad o una fuente de recursos para personas de otros lugares, sino un aliciente para conservar para su beneficio algo que el resto de la sociedad define como valioso.
Pensar el turismo solamente desde el punto de vista del mercado puede llevar rápidamente a la aparición de elementos extraños, falsificaciones culturales o aprovechamientos destructivos. “
Problemas a los que se intenta solucionar
Objetivos Generales
Combatir la pobreza, como así también proteger el medio ambiente, evitar las migraciones
Generación de nuevos ingresos a través de un desarrollo económico sustentable
Es preciso que el desarrollo sea verdaderamente sustentable pero al mismo tiempo digno para las comunidades que las habitan. Estamos convencidos que el Ecoturismo puede transformarse en una actividad no solo con beneficios económicos, sino también en una herramienta efectiva de proteccion del medio ambiente. Evitanado la migración de sus habitantes a centros urbanos donde pasan a engrosar las filas de las poblaciones marginales.
Perdida de la identidad cultural
Revitalizar las tradiciones culturales, reforzar el orgullo comunitario.
El ecoturista está en la búsqueda de nuevas experiencias culturales, es por eso en sí mismo respetuoso de las culturas que visita, lo que lleva a rescatar las tradiciones. La admiración de los visitantes por las costumbres locales genera un nuevo orgullo, contraponiéndose a la discriminación a la que son sometidos los indígenas por gran parte de la sociedad.
Integración y reconocimiento de la diversidad étnica de nuestro país
El turismo indígena también puede ser una herramienta para propiciar el entendimiento y la comprensión de la diversidad cultural de nuestro país, que muchas veces se desconoce. Además de permitir que el visitante se compenetre con la realidad de las zonas e incluso se sensibilice con sus problemas.
Inseguridad en la práctica del senderismo en el área.
Aumento en la seguridad de los turistas que practican el senderismo o trekking
Con el ordenamiento, la señalización y la organización de los guías, los senderos serán más seguros para los visitantes que los recorran.
Escasa oferta de actividades para los turistas que visitan Iruya, gran concentración de visitantes en el pueblo de Iruya
Aumento en la oferta de actividades para los turistas que visitan el Municipio de Iruya.
Con el agregado de mayores actividades a realizar, el turista prolongará su estadía por más tiempo, con el consiguiente consumo de servicios. Además de poder convertirse en un reincidente, volver nuevamente a esta zona, al conocer de la oferta de nuevas actividades.
Por que el turismo cultural?
Muchos de los problemas que enfrenta la población de Finca el Potrero, podrían encontrar soluciones a partir de diferentes proyectos o actividades económicas a desarrollarse. Pero estamos convencido que el turismo cultural puede ser la herramienta adecuada no solo para recuperar las tradiciones y renacer el orgullo en las mismas, si no también una forma de que los jóvenes puedan encontrar una posibilidad de desarrollo y no deban emigrar, al menos no tanto como en el presente.
Otro tipo de turismo podría generar los problemas que hemos visto se dan en Tilcara, Humahuaca y en la misma Iruya. Un turismo masivo, desorganizado, donde es el visitante el que propone la forma de desarrollo del turismo. En el caso de Iruya, por haberse establecido los jóvenes de Iruyac, se corrió la voz, a partir del boca en boca, que en Iruya se podría encontrar lugar para dormir en el suelo pagando a voluntad, además de poder tomar sol en un playa cercana, Esto no es casual, ya que este fenómeno no se produce en ninguna otra localidad de la región!!!, teniendo en cuenta la altura que se encuentra Iruya.
Es por eso fundamental que se establezca al Ecoturismo cultural como el modelo a desarrollar.
Propuesta
Se propone un desarrollo del turismo lo más simple posible. Dirigido a las personas interesadas en conocer la cultura de los pueblos indígenas. Partimos de la base de lo que existe hoy en día como infraestructura. Se apunta en un principio al ecoturista mochilero o viajero independiente, extranjero o nacional. Ya que son estos los primeros en llegar a los nuevos destinos turísticos en muchos lugares del planeta.
Se deberían organizar diferentes propuestas para que los turistas tengan actividades para realizar, y no sólo el contemplar el paisaje. Por ejemplo desde visitas guiadas con circuitos donde el visitante pueda conocer de las diferentes actividades, y se lo invite a participar de ellas, trabajos en el campo, preparar la tierra, cosechar, cuidado del ganado; como así también visitas de las acequias, a los talleres artesanales, a las escuelas. Ofrecer espectáculos simples de música autóctona, dar a conocer los usos de diferentes yerbas medicinales. La preparación de museos interpretativos, históricos, arqueológicos, etc.
La confección de un padrón con los servicios turísticos a ofrecer (hospedajes, casas de familia, comedores, guías, artesanos, cabalgatas, etc.) y con una lista de precios clara y definida, donde no existan precios ridículamente baratos como tampoco abusivos!!
Una opción a estudiar, es la total prohibición de las bolsas de dormir en el suelo, el que no existe en ninguna parte del país, ni del mundo, no permitir dejar dormir ni amontonados en habitaciones en el suelo. También se debe de discutir la instalación de un camping, pensando que seria no solo inconveniente por la afluencia de jóvenes que pretenden luego hacer fogones, con leña ajena, si no también por el peligro que conlleva la instalación de carpas en lugares no acondicionados a tal fin, como la contaminación visual ya que las carpas no respetaran la arquitectura ni el paisaje local.
Es esencial que se transmita a los visitantes que tipo de turismo ofrece Finca Potrero, a través de un folleto que explique la idea del Ecoturismo cultural, un código de comportamiento y un breve resumen de la historia y geografía locales.
Impacto cultural y económico esperado
Se podrá discutir si el turismo, es o no (o en que medida) un elemento de invasión cultural para estas comunidades. Pero lo que sí, hoy ya se puede comprobar es por un lado la disminución de la población de estas comunidades por la continua migración en busca de nuevas oportunidades de desarrollo, que en general se convierten en experiencias traumáticas por la discriminación y marginalización que sufren en su destino, y por otro lado la transculturación que produce la introducción de los medios masivos de comunicación, de la mano de la energía eléctrica (a la cual no nos oponemos de ningún modo), con el ingreso de imágenes y sonidos ajenos a su cultura. Solo hace falta visitar uno de estos lugares donde la vestimenta y la música se adecua rápidamente a la moda de las grandes ciudades.
Ni el Rock, ni la cumbia urbana son el producto de la llegada del turismo a una comunidad indígena, todo lo contrario, la presencia de turistas, que han recorrido miles de kilómetros para llegar al lugar solo para apreciar su cultura ancestral, hace que renazca el orgullo en la misma.
En Humahuaca podemos ver niños pidiendo dinero por las calles a los turistas, algo que no es necesariamente el reflejo de la cultura del lugar, si no el producto de políticas erróneas de promoción de los niños copleros y de ignorancia por parte de los turistas que muchas veces sin saber continúan con la vieja tradición de que un blanco puede siempre con una limosna hacer mejor el bien a otros! No por ser un niño kolla debe ser ni pobre ni mendigo.
¿Que opinión nos merecería un europeo o norteamericano que se acerque en Buenos Aires a darnos unas monedas por creer que todos los argentinos estamos inmersos en una crisis que nos obliga a recibir una limosna de cualquier extraño?
Mientras el turismo cultural en comunidades indígena ofrezca una autentica experiencia de compartir sus costumbres y tradiciones, esto no debería producir gran impacto en la producción, elaboración e importación de los productos de consumo. Ya que se pretende que el turista consuma los productos locales y tradicionales de la propia comunidad que la visita. Así no sólo se evita el impacto económico de gastos de importación de productos de fuera de la comunidad y no se generan cambios en los patrones de consumo de la propia comunidad. No se debe adecuar la oferta según la demanda, sino lo contrario!
No se pretende con el turismo una venta de las tradiciones y las culturas originarias, si no el compartirlas con los visitantes, para que estos puedan apreciar la riqueza de las mismas.
Partiendo de la base que un ecoturista mochilero podría llegar a gastar entre 25 a 40 $ por día, y contando una estadía promedio de 2 días por visitante, concluimos que la visita de sólo 1.000 a 2.000 turistas al año generaría un ingreso aprox. de $100.000. Hay que tener en cuenta que los turistas suizos gastaron un promedio de 50$ diarios, y los de las experiencias pilotos de enero, argentinos jóvenes, unos 40$.
Estas 2.000 visitas anuales, equivalentes a 40 semanales, menor a 3 turistas / poblador local / año, se pueden considerar por debajo de la capacidad de carga, o sea el límite máximo de visitas que un área puede soportar antes de generar un impacto ecológico y social negativo.
Financiamiento:
Este proyecto esta financiado dentro de lo que se denomina DCI (proyecto de Desarrollo en Comunidades Indígenas), financiado por un crédito del Banco Mundial, gestionado y administrado por el INAI (Instituto Nacional de asuntos Indígenas) dependiente del Ministerio de Desarrollo social de la Nación, o sea del poder ejecutivo Nacional.
Autor: Víctor Bretscher victor@caminosincas.com