|
| |
Diversidad
Cultural y Conciencia Planetaria |
|

"Los
pueblos indígenas y la reconstrucción de nuestra identidad"
Por
Mario Iván Muñoz Mayorga (Sociólogo)
| |
A
mediados de la década de los 60 se realizó el único censo
indígena de la República Argentina. El conteo dio oficialmente la
existencia de una población de ese origen de unos 150.000 pobladores. La
cifra fue cuestionada por estimaciones de algunos especialistas haciéndola
llegar hasta una cantidad de un millón y medio. En general, la discusión
se cerró entre expertos quedando diluida su presencia e importancia como
cultura para el conjunto de la sociedad. En 1990 las Naciones Unidas proclamó
el decenio internacional de los pueblos indígenas. En todo el mundo se
abrieron foros, conferencias, encuentros a todo nivel y en muchos de ellos, funcionarios
del gobierno argentino negaron que en este país los indígenas tuvieran
problemas. En 1992 Rigoberta Menchú Tum, pocos días antes de ser
declarada Premio Nobel de la Paz, visitó la provincia de Salta y quedó
impresionada por las condiciones de miseria en que vivían los wichis. Olvidados
en las cuentas y como seres humanos, los pueblos indígenas terminaron siendo
negados como parte constitutiva de la identidad de la sociedad argentina. Entrando
el tercer milenio algún cambio ha habido en relación a los pueblos
indígenas. En 1994 la reforma de la Constitución los reconoce como
parte integrante de la nación y en igualdad de derechos, surgidos estos
de su preexistencia al surgimiento de la nación. Y ser una nación
en tiempos de globalización es tener identidad como sociedad, es aquí
en donde los pueblos indígenas hacen su mejor aporte. Más de quinientos
años de resistencia han construido un tejido cultural de existencia muy
denso, digno de tener en cuenta cuando nuestros valores se podrían diluir
por la cantidad de estímulos exteriores, mundializados sin posibilidades
de filtrarlos, en el tamiz de nuestras propias consistencias. Los pueblos indígenas
pueden aún aportar sus métodos de convivencia solidaria, su coexistencia
respetuosa con la naturaleza y esencialmente sus idiomas que han cruzado la persistencia
del progreso cultural entendido como homogeneidad comunicativa. Los pueblos
indígenas, en Argentina y en todo nuestro continente americano, están
recomponiendo el espejo roto en que se tuvieron que mirar por más de quinientos
años; paralelamente, junto a ellos la sociedad americana puede tener la
posibilidad de recuperar su parte de su humanidad perdida. Si en 1992, con
la llegada de los pueblos europeos, se desencadeno la destrucción de más
del 90% de la población originaria, hoy el 90% de la población latinoamericana
debe recomponer el espejo roto de nuestra identidad, volver a que la tierra sea
de los indígenas, que sus lenguas y riquezas simbólicas, que su
consistencia cultural nos aporte a construir la sociedad justa, digna y plena,
unida en la diversidad para trascender hacia la más plena humanidad.
| | |