Introducción Tan profundamente nos
ha penetrado el paradigma mecanicista, que nos es casi imposible visualizar realidades
en otros términos que no sean los de "cosas", "objetos",
"componentes", "piezas", "partes", "engranajes". Mucho
más difícil es pensar en términos de relaciones, de flujos,
de lazos abstractos, dinámicos, cambiantes, y por sobre todo invisibles.
Pero esenciales. "Cuando digas que dos y dos son cuatro, el "y"
es lo importante" dice el dicho holístico. Pero nuestra mirada mental
se niega a posarse sobre el "y", el nexo, la relación, y parece
forzada, por una suerte de campo gravitatorio, a caer sobre los objetos: el dos,
el otro dos. Por eso, cuando queremos representar una organización,
cuando trazamos su mapa, solemos estructurarla en términos de organigrama,
de modo que dentro de un cuerpo mayor (que fija los límites de la organización)
aparecen unos cuadros o bloques, objetos que representan los distintos cuerpos
internos y personas. Como la parte directiva suele colocarse "arriba",
las relaciones, que tienen un peso menor en el dibujo, son apenas representadas
por flechas generalmente descendentes, que muestran las cadenas de mando y autoridad... Ante
la pregunta de ¿qué es la organización? es probable que vengan
a nuestra mente las personas que la componen, o aún el edificio o lugar
físico. Hemos escuchado hasta el hartazgo la metáfora mecanicista,
de que somos engranajes cooperando para lograr el fin de la organización.
Todo tiene que funcionar como "un reloj". A muchos intelectuales esta
imagen les repele, pero al mismo tiempo, aparecen serias dificultades a la hora
de representar o describir la organización en otros términos. Las
representaciones organicistas, que ven a la organización como un organismo
vivo, biológico, también resultan simplistas e inapropiadas. Es
que ¿debemos lograr una representación gráfica, espacial,
lógica, causal, de la organización y sus procesos? ¿o se
trata de comprenderla en otros términos? Y en definitiva, ¿qué
es lo que necesitamos comprender? ¿necesitamos conocimiento analítico,
racional, comunicable, para lograr control y dominio sobre la organización?
¿o necesitamos pautas amplias, suaves pero profundas, que acompañen
nuestra entrega a una construcción colectiva que nos trasciende? Si,
desde una perspectiva sistémica, el todo es más que la suma de las
partes, si procuramos organizaciones que expresen una conciencia participativa,
y no que sirvan a los intereses de quienes tienen el "poder" en ellas,
a cada parte servirá mucho más descubrir ese espíritu, ese
conjunto de actitudes que permitan ingresar al proceso sinérgico, que analizar,
disecar y descomponer en partes el "todo". De todas maneras, y
teniendo siempre presente que ese todo es siempre mas complejo que cualquier mapa
que podamos trazar, que es flexible, dinámico, vibrante y caótico,
que se resiste muchas veces a toda predictibilidad, sobre todo cuando quiere ser
cuantitativa, algunas descripciones, más analógicas y metafóricas
que otra cosa, podrán sernos útiles, no tanto para controlar, como
para que, holísticamente, algo del todo pueda ser comprendido por la parte.
Las cuatro perspectivas de Bolman y Deal Bolman y Deal,
en su libro "Organización y Liderazgo", consideran que hay cuatro
perspectivas o miradas de la organización, que los distintos líderes
y "gerentes" adoptan, en general separadamente, o priorizando sólo
alguna, o como máximo dos de ellas. Se trata de las perspectivas:
Estructural De
recursos humanos Política Simbólica
Perspectiva
Estructural Prioriza la autoridad formal o legítima, considerándola
estable, la estructura y los procedimientos son claros, de tal modo que pueden
quedar plasmados en organigramas y manuales, su explicatividad es a través
de cadenas lineales causa-efecto, brinda un fuerte rol a la tecnología
y la información por canales oficiales, presupone bajos niveles de conflicto. Perspectiva
de Recursos Humanos Perspectiva de Recursos Humanos Toma
en cuenta prioritariamente la motivación y moral de los empleados, colaboradores
o miembros de la organización. Da importancia a aspectos vinculares entre
los integrantes, y entre estos y la organización, que podrían considerarse
informales. Atiende a los deseos y sentimientos de los miembros. Perspectiva
Política Considera la organización como un escenario
de lucha de poderes, en los que los distintos integrantes se esfuerzan por lograr
el control de recursos escasos. Gobierna el patrón de conflicto,
y el poder es difuso y cambiante. Perspectiva Simbólica Prioriza
la "cultura organizacional", un espacio confuso de creencias, valores,
climas, ritos y símbolos inconscientes, soterrados pero altamente significativos,
que tienen un amplio impacto en el devenir organizacional. La información
es débil, y hay poca comprensión de relaciones causa-efecto de lo
que ocurre. La Organización
como Teatro En relación a la "perspectiva
simbólica", Bolman y Deal, refieren bajo este título, la anécdota
de una organización que había tenido éxito en el logro de
resultados a través de un determinado programa. Cuando
se preguntó a sus miembros por qué el programa había tenido
éxito, ellos respondieron que el mismo se debió a la cuidadosa planificación,
al ajustado cumplimiento de los cronogramas, a la precisa articulación
de acciones en cumplimiento de lo planificado. Sin
embargo un estudio posterior reveló que, al contrario de lo que creían
los miembros de la organización, el calendario no se había respetado,
el proceso real de ejecución había sido muy distinto a lo planificado,
y las cosas surgían a veces improvisadamente y por medios no previstos. ¿Qué
fue, entonces, lo que dio lugar al éxito? La investigación realizada
mostró que no era la planificación en sí lo que lo había
garantizado, si no el hecho de que gracias a la planificación, los miembros
habían llegado a creerse que eran parte de un proceso importante y significativo.
Fue la creencia en esto y no el resultado directo de la planificación,
lo que aseguró el logro de los objetivos. Así,
los autores, plantean que, en cierto sentido, la organización es un teatro,
en el que los diversos procesos organizacionales (reuniones de planificación,
de toma de decisión, de evaluación) o documentos (actas, cronogramas,
organigramas, presupuestos, etc) no cumplen una función directa, si no
que actúan como objetos de culto, que permiten que los miembros logren
sentido de pertenencia, de ser parte, y ganar confianza. En
ese sentido la historia, las anécdotas, los "estilos", los símbolos
propios de la organización, la "cultura organizacional" es lo
que la sostiene, mucho más que las herramientas estructurales, formales
y explícitas.
Integración de perspectivas
y gerencia "eficaz" Los autores consideran que cada una
de estas perspectivas forma parte de la verdad, pero que tomadas por separado,
constituyen un "mapa mental" incompleto, y que por lo tanto lleva a
errores en la dirección organizacional y fracasos en la gestión. Dicen
"Cada perspectiva contiene ingredientes esenciales para conformar una ciencia
integradora de las organizaciones" Proponen así una quinta
perspectiva, integradora, que reúna las fortalezas de las cuatro. Finalmente
sugieren considerar la Perspectiva Sistémica. Como ya sabemos, un sistema
es un conjunto de elementos en interacción, en el que el todo es más
que la suma de las partes, gracias a la sinergia (grado de concertación)
que logre generarse. La modificación del estado de un elemento provoca
un cambio en el conjunto. La organización, en cuanto sistema, intenta reestablecer
el equilibrio u homeostasis, a través de lazos de retroalimentación. Sin
embargo, consideran que la Teoría General de los Sistemas aún no
ha desarrollado conceptos específicos para sistemas humanos (como son las
organizaciones) y a pesar -siempre según los autores- de su atractiva sistematización,
esta perspectiva no logra todavía la riqueza contenida en la integración
de las cuatro precedentes perspectivas.
Características
de los "gerentes eficaces" Según
estudios realizados con varios cientos de organizaciones privadas y estatales
(Kotter 1982, Lynn 1987) citado por Bolman y Deal, algunas de las características
del gerente eficaz, son -además de la capacidad de integración de
las perspectivas-: - Tienen agendas sumamente
complejas y suelen compartirlas con todos los equipos y grupos de la organización
- Lucen
informales
- Trabajan en red, hablan con todos
sin importar "jerarquías", e inclusive dedican mucho tiempo conversando
sobre temas no vinculados al trabajo
- Formulan
muchas preguntas
- Rara vez se los ve tomar
decisiones tajantes
- Casi nunca dan órdenes,
pero influyen en todos
- Eran incapaces de
organizar sus tiempos o de controlar sus agendas
Aparentemente,
su mayor virtud, mucho más que el control, es la capacidad de promover
la sinergia en la organización. El modelo
administrativo sistémico de Ander-Egg Ezequiel Ander-Egg y María
José Aguilar, en su trabajo "Administración de Programas de
Acción Social", conciben a las organizaciones desde una perspectiva
sistémica. La organización está inmersa en un "Suprasistema
Ambiental" y poseería 5 subsistemas articulados:
Subsistemas: -
De objetivos y valores
- Estructural
- Psicosocial
- Tecnológico
- Administrativo
de información-decisión

Las
definiciones de los distintos sistemas que dan los autores, resumidamente son: Suprasistema
ambiental Toda organización está inserta en un medio
ambiente, y como aquella es un sistema abierto, recibe entradas desde el mismo,
que la influyen y condicionan. El suprasistema ambiental responde a una cultura,
en el sentido antropológico del término, y cuando la organización
intenta constituirse con un modo de ser totalmente ajeno al de aquel, esto repercute
fuertemente en su capacidad operativa. Subsistema de objetivos y valores Es
el que confiere razón de ser a la organización, y justifican su
necesidad. Da sentido a la existencia de cada una de las partes de la organización. Un
aspecto relevante es el grado de congruencia existe entre la misión y objetivos
institucionales, y las tendencias e intereses de las personas miembros de la organización Subsistema
técnico o tecnológico Comprende no sólo la
tecnología utilizada en la organización para el funcionamiento administrativo,
(del cual los sistemas informáticos y otros equipamientos serían
un ejemplo) si no también los saberes técnicos que la organización
aplica, a través de sus profesionales y técnicos, para la realización
de sus servicios. Por ejemplo, en una organización de la salud, los saberes
y tecnologías que los médicos y otros profesionales aplican, o en
una organización académica, los saberes de los docentes e investigadores. Subsistema
estructural Es el que puede definirse, según Kast y Rosenzweig
como "el patrón establecido de relaciones entre los componentes o
partes de la organización". Refleja lo que algunos autores llaman
la "organización formal", es decir, aquella planeada, explícita,
y legitimada. Este subsistema comprende la definición de tareas ya
actividades para el logro de objetivos, la distribución de las personas
en los puestos de trabajo, las relaciones y procedimientos entre las distintas
secciones, las autoridades y responsabilidades formales. El organigrama y eventuales
manuales de procedimientos, reglamentos, y niveles de autoridad, son documentos
típicos de este subsistema. Subsistema psicosocial Se
trata del entramado de relaciones interpersonales y sociales que se dan al interior
de una organización y que crea el clima o ambiente organizacional, incidiendo
en el funcionamiento. Abarca las motivaciones, deseos, sentimientos, afectos
de las personas en la organización, y está fuertemente connotado
por los estilos de dirección prevalecientes. Subsistema administrativo
de información-decisión Para los autores tiene una
centralidad indiscutible. Es el que da cohesión a los otros cuatro subsistemas.
La administración sería la actividad de personas y grupos que
actúan juntos, de manera organizada para alcanzar determinados fines u
objetivos comunes que no es factible lograr individualmente. Abarca cinco niveles:
- El
proceso de toma de decisiones
- La planificación administrativa
- El
control operativo
- La coordinación
- Los sistemas de información.

Los
sistemas adaptables complejos y el modelo de inestabilidad ligada Verónica
Celery, en un artículo titulado "El Problema de la Gobernabilidad
y los Sistemas Adaptables Complejos", publicado en la Revista "Complejidad"
en 1996. La autora compara 3 modelos organizacionales en base a estudios y
simulaciones de sistemas adaptables complejos realizados por el Instituto Santa
Fe de Nuevo Mejico y por el Centro de Estudios Complejos de la Universidad de
Illinois. Los tres modelos analizados son: - Equilibrio estable
- Conducta
inestable
- Inestabilidad Ligada
Equilibrio estable Este
tipo de organización tiene una fuerte centralización en el organismo
directivo u operativo. Podría un modelo organizacional fuertemente centrado
en la "perspectiva estructural" de Bolman y Deal, o coincidente casi
exclusivamente con el subsistema estructural de Ander-Egg. El órgano
directivo no promueve ni acepta fácilmente cambios surgidos desde el conjunto
de los miembros o comunidad de la organización. El conflicto es soslayado,
se espera que todo funcione a partir de los canales formales y explícitos,
que lo decidido y planificado "baje" a través de cadenas lineales
verticales. Se corresponde también a lo que algunos autores llaman "alta
dirección y baja cohesión", lo que quedaría representado
por el siguiente esquema:

Es
un modelo rígido y verticalista que puede resumirse como "el futuro
está en el pasado". La autora plantea que, el desarrollo de la
institución en el tiempo no supera un cierto máximo, es decir, se
queda en una meseta, se produce un anquilosamiento.

Conducta
inestable En este tipo de organización hay excesiva horizontalidad.
No se aceptan normas ni dirección por parte de un organismo directivo.
Aún más, puede presumirse que el solo hecho de constituir una autoridad
formal provocará los temidos vicios del poder. De algún modo
no muy exacto, en este modelo nos remite a la perspectiva de recursos humanos
o al subsistema psicosocial. Sería mas adecuado decir que es una organización
"sin" subsistema estructural. Intentan funcionar en un estado de
"asambleismo permanente" Correspondería a lo que algunos autores
llaman "baja dirección y alta cohesión"

Sin
embargo, la alta cohesión y entusiasmo iniciales, por motivos atribuibles
al desánimo que trae la inoperancia, o por las manipulaciones que surgen
por parte de algunos mimbros, generalmente, estas organizaciones terminan en la
disgregación. Por lo tanto el perfil del desarrollo institucional en el
tiempo será de la forma: 
Inestabilidad
Ligada En este modelo se reconoce la existencia e interacción
tanto de la organización formal (encabezada por el organismo directivo)
y la organización informal, llamada "organización sombra" Existe
un "ida y vuelta" entre la dirección y la organización
sombra. La dirección "baja" las decisiones y proyectos, los
que encuentran rechazo o al menos el condicionamiento por parte de la organización
sombra, que contrapropone conforme a su visión e intereses. De ese modo
la dirección se ve obligada a ajustar sus políticas. Este interjuego
es entendido como choques entre la "organización formal" (la
dirección) y la "organización sombra" (los miembros de
base). Este modelo da cuenta del subsistema estructural interactuando con el
subsistema psicosocial (e informal) a través de una perspectiva política
(relaciones de poder y conflicto) Una representación de esta dinámica
sería: 
Según
la autora y los estudios en los que se apoya, esta dialéctica apoyada en
un patrón de conflicto, produce, sin embargo, el mejor desarrollo organizacional.
En este modelo de inestabilidad ligada los resultados pueden salir de lo previsto,
pero el sistema de "ida y vuelta" permite aprovechar la experiencia
y replanificar adaptándose al cambio. Las sucesivas crisis emanadas
de este choque de visiones y poderes, dan lugar entonces, a una trayectoria ascendente.

Veremos
luego, sin embargo, que la aplicación de la metodología consultiva
(organización consultiva) permite comprender que no es necesario tal choque
o conflicto, que el "ida y vuelta" entre el o los órganos directivos,
y la comunidad de miembros de la organización, puede darse armoniosamente,
en un clima de unidad, dentro de un espacio legítimo acordado por todos. Las
teorías de la contingencia Diversos investigadores en modelos
organizacionales, han propuesto un conjunto de teorías conocidas como "de
Contingencia" El común denominador de este conjunto de enfoques,
es que el mejor modelo organizacional no es único ni universal, si no que
depende de determinadas condiciones o variables. Ante la pregunta ¿es
conveniente un modelo (mas) mecanicista, verticalista, estructural o uno (mas)
orgánico y descentralizado? la respuesta es "depende". En
lo que los autores no concuerdan, es en cual es la variable de la cual depende. - Para
algunos autores como Woodward, Perrow o Thompson, lo que define el mejor modelo
organizacional es la tecnología que emplea la organización.
- Para
otros, conocidos como el "Grupo de Aston", depende del tamaño.
Por ejemplo, cuando la organización es pequeña, es más informal.
Al adquirir un tamaño medio, se formaliza, estructura y verticaliza. Finalmente,
cuando alcanza gran tamaño, vuelve a tornarse orgánica, diferenciada
por sectores, mas horizontal y descentralizada.
- Finalmente, para algunos
autores como Burns, Stalker y Lawrence y Lorsh, lo que determina el mejor modelo
organizacional, es el medio ambiente de la organización (el suprasistema
ambiental de Ander-Egg)
Vamos a explorar más en detalle esta
último enfoque, dentro de las teorías de la contingencia, en la
versión de Lawrence y Lorsh. Para estos autores, las organizaciones
desarrollan distintos departamentos, áreas, equipos o grupos de trabajo,
que denominan "subunidades". Cada subunidad se interrelaciona con
un subambiente particular, es decir, que de todo el medio ambiente en el que está
inmersa la organización, desarrolla vínculos más significativos
con algunos actores particulares que constituyen su subambiente. Según
los autores, si el subambiente es turbulento, cambiante, caótico, la subunidad
tiende a tomar una modalidad orgánica, informal y horizontal. En cambio,
si una subunidad trata con un subamiente estable y lineal, tiende a funcionar
más mecánicamente.
Según
las investigaciones de Lawrence y Lorsh, las organizaciones que mejor se desarrollan
y mejor logro de objetivos alcanzan, son aquellas que, permitiendo que en su interior
las diversas sub-unidades desarrollen modalidades de trabajo diferenciadas, logren
también un espacio para la articulación e integración de
las diversidades. Esto significaría que la clave
del "éxito" organizacional estaría dada por la sencilla
fórmula: D(ma) + U Donde
D es la diversidad, función del medio ambiente particular o subambiente
(ma) y U es la capacidad de la organización de articular la unidad en base
a las diversidades. El gráfico representa este modelo:

Metáforas
desde la nueva ciencia Algunos autores han explorado modelos, imágenes
y metáforas para abordar el fenómeno organizacional, inspiradas
elementos neo-paradigmáticos o en la "nueva ciencia". Margaret
Weathley, en su libro "El Liderazgo y la Nueva Ciencia" analiza el fracaso
de las "organizaciones newtonianas" en la era cuántica. Dice: "Es
interesante notar cuán newtonianas son la mayoría de las organizaciones.
La imagen mecánica de las esferas, con el énfasis puesto en las
partes y la estructura, fue capturada por las empresas. Las responsabilidades
fueron organizadas como funciones. La gente fue organizada como roles. Una página
después de otra de los organigramas muestran el funcionamiento de una máquina:
el número de piezas, qué encaja dónde, cuáles son
las piezas mayores" y continúa: "En las organizaciones
enfocamos nuestra atención sobre estructuras y diseño organizacional,
la reunión de numerosos datos numéricos y a tomar decisiones utilizando
sofisticados elementos matemáticos" El mundo descrito por la
física cuántica, es un mundo muy diferente al universo newtoniano
y mecanicista, y es natural pensar que organizaciones pensadas como mecanismos,
fracasen en él. Este mundo cuántico es descripto como aquel
lugar "donde nada es fijo o mensuurable...algo fantasmal que se nos escapa"
(Zohar, 1990), como un lugar "donde todo está conectado como una vasta
red de patrones interferentes" (Lincoln, 1985) y como "patrones dinámicos
transformándose continuamente en otros: la contínua danza de la
energía" (Capra, 1983) , físico que a su vez agrega que "El
universo comienza a parecer un gran pensamiento más que una gran máquina". Para
muchos físicos, en el universo, las relaciones no sólo son lo más
importante, si no todo lo que hay. El universo se ha "descosificado". En
ese sentido, cabe preguntar como repensar las organizaciones en un universo de
esa naturaleza, un universo relacional. Para Gregory Bateson, se trata de
encontrar "las pautas que conectan". Margaret Weathley piensa que
en las organizaciones debemos pensar en términos de: - Relaciones
- Flujos
- Campos
- Sinergia
y
no en términos de estructura, cosas, objetos y cuerpos. Sugiere dejar
de describir tareas y en cambio, facilitar procesos. Para esta autora, el
poder en las organizaciones es la capacidad generada por las relaciones, la capacidad
de crear vínculos. Las distintas "partes" de la organización,
en realidad pertenecen a un entramado indivisible. De acuerdo con el físico
David Bohm "la noción de que todos estos fragmentos existen por separado
es evidentemente una ilusión y tal ilusión no puede hacer otra cosa
que guiarnos al conflicto interminable y a la confusión" (Bohm, 1983) Y
por sobre todo, descartar la creencia de que hay una organización "objetiva",
dada, o un contexto "objetivo", ahí afuera: al igual que en el
munfo cuántica, es nuestra mirada, nuestra percepción, lo que termina
de moldear la "realidad" organización y su contexto. Weathley
propone 4 pautas para el abordaje organizacional: 1)
Mantenerse alerta en cuanto a la totalidad y resistir el "bien entrenado"
deseo de analizar las partes, hasta el final. 2)
Saber que se pierde el tiempo cada vez que se dibujan líneas rectas entre
dos variables, o en un diagrama causa efecto. 3)
No discutir con nadie acerca de lo que es real 4)
El tiempo que antes se invertía en planes detallados y análisis,
invertirlo en comprender y facilitar relaciones Considera
que algo útil ocurre cada vez que se integra a la gente, aún cuando
no se puedan predecir resultados precisos. Morgan, en su trabajo
"Imágenes de la organización" presenta tres metáforas,
tomadas de pensadores y científicos innovadores.
La organización
holográfica, basada en el enfoque del ya nombrado físico David
Bohm, en su obra "El Orden Implicado"

Así
como en el esquema, por sobre el nivel del mar, aparecen las "realidades"
de 3 islas diferentes, pero puede verse que por debajo del nivel del mar, las
3 realidades no son sino una sola, David Bohm plantea que los fenómenos
que aparecen como separados en el plano de lo manifiesto (orden explicado) tienen
unidad en otro nivel llamado orden implicado. Aplicado esto a organizaciones,
lo que se percibe como diferentes realidades aparentemente inconexas, están
conectadas en lo "profundo", en el "inconsciente" de la organización. Esta
manera de entender los procesos organizacionales nos recuerda la perspectiva simbólica
de Bolman y Deal, lo que algunos autores llaman la "cultura" organizacional,
que se respira en todas las partes de la organización y a la vez no está
en ninguna de ellas en particular. El modelo de causalidad recíproca
o recursiva
Su autor es Magorah Maruyana, y el planteo básico
es que los procesos organizacionales evolucionan a través de una complejísima
red poblada de lazos de retroalimentación y relaciones de recursividad.

Esto
hace que (en concomitancia con la Teoría del Caos de Ilya Prigogine) modificaciones
pequeñas, a veces hasta insignificantes, puedan amplificarse, a través
de las retroalimentaciones, hasta volverse significativas. Es decir, se trata
de zonas plegadas, ocultas, pero de gran potencial o sinergia. Esto hace
que la trayectoria organizacional resulte impredecible desde las causalidades
convencionales, y que el futuro de la organización no pueda visualizarse
como proyección de la trayectoria recorrida. La trayectoria posee
puntos de inflexión y discontinuidades, y el movimiento de la organización
en el futuro es sólo uno de múltiples potenciales. Pequeñas
perturbaciones pueden, a través de retroalimentaciones, derivar en bruscos
cambios de trayectoria como pueden representar las trayectorias A o C a partir
del punto 1 (punto de inflexión). Pero la trayectoria C es una de muchas
posibles. A su vez, en el punto de inflexión 2 se abre otro abanico de
trayectorias potenciales. Este tipo de trayectorias rehuye de toda explicatividad
causal, si las causas se ubican, como lo indica el "sentido común"
en el pasado. Sin embargo, quedan explicadas cuando se piensan como recorridos
inducidos o traccionados desde una causalidad ubicada en el futuro, llamada "atractor". Desde
esta perspectiva, hechos en la vida de las organizaciones que pueden parecer minúsculos,
pueden ser altamente significativos, por la sinergia que pueden generar, provocando
un cambio de trayectoria. Esto nos remite al enfoque del Desarrollo a Escala
Humana (Antonio Elizalde, Martín Hoppenhayn y Manfred Max-Neef), en el
que los procesos participativos son clave en cuanto capaces de generar sinergia,
de tal modo de que comenzando por el abordaje de un problema o necesidad particular,
inclusive de pequeña escala, se pueden poner en marcha procesos de gran
alcance. La organización autopoiética Humberto
Maturana y Francisco Varela, son dos biólogos chilenos que han aportado
una visión innovadora que puede proyectarse a las organizaciones. Este
enfoque, se conoce como "autopoieisis" (del griego "auto-generación"
o auto-producción) y plantea que los seres vivientes, si bien son abiertos
con respecto a la materia y energía, son cerrados con respecto a su estructura. Esto
significa no viven en un entorno dado, ni representan dicho entorno a través
de su sistema perceptual, ni procesan información recabada en él,
si no que, literalmente, proyectan su propio mundo, reproducen su estructura.
Al decir de los autores, al nacer "traen un mundo bajo el brazo". Esto
se ha visto claramente en estudios recientes referidos al color. No hay nada allí
afuera, en las cosas, que sea su color intrínseco. El color es siempre
resultante (proyección) del aparato perceptual de cada especie, y nunca
una propiedad "objetiva" de las cosas. Este enfoque puede ser
útil a las organizaciones, como mirada alternativa a la clásica
idea de que ellas viven y operan en un contexto dado: la organización autopoiética
crea su propio contexto, proyecta un entorno acorde a su estructura. En
cierto sentido esto implica que una organización comienza a tener problemas
no cuando su contexto externo (o interno) le es adverso, si no cuando pierde confianza
en la propia imagen fundante de sus contextos. Organizaciones comunitarias-consultivas
Este
tipo de organización, que puede ser llamada simplemente "consultiva",
puesto que si es consultiva es necesariamente comunitaria, tiene una doble característica: a)
Su organismo operativo (OO), entendido como el conjunto de órganos internos
y funciones directivas y operativas (en cierto modo la organización formal)
no opera aisladamente, si no que se halla inmerso en un marco o espacio comunitario
que recrea permanentemente sus valores y sentido. Este espacio comunitario
está dado por el conjunto de todos los miembros de la organización,
con independencia de que pertenezcan al OO o no, vinculados a través de
lazos profundos, vitales y significativos (comunitarios). Los miembros del
OO participan del espacio comunitario desprovistos de su rol operativo. En el
espacio comunitario, son miembros con la misma voz y voto que los demás. Para
Alessandro Bagnulo, ex director de una importante ONG de Cooperación internacional,
la existencia de inserción comunitaria es la diferencia sustantiva que
hace que una organización social tenga un alto potencial transformador,
o, caso contrario, cuando el OO pierde su comunidad de referencia, queda convertida
en una mera "empresa social" de fines loables, pero sin desplegar todo
su potencial.

La
comunidad es el ámbito donde se construyen valores compartidos, se genera
visión, se acuerda la misión y sentido organizacional. Puede
ser relacionada con el subsistema de metas y valores de Ander-Egg, con la perspectiva
simbólica, y hasta cierto punto con el subsistema psicosocial. También
puede vincularse al "orden implicado" de David Bohm. Sin ella, el
OO se convierte en una empresa muy preocupada por su propia subsistencia y gobernada
por una racionalidad instrumental. b) El Cuerpo Directivo, al igual que
todos los cuerpos y órganos del OO, y al igual que el espacio o foro comunitario,
aplican el espíritu y la metodología consultiva en todos sus procesos
organizacionales. Este espíritu trasciende las reuniones formales y
de toma de decisión, para convertirse en un modo relacional característico
que inspira todo el espacio relacional y vincular de la organización. Algunas
de las pautas del espíritu consultivo: - Actitud orientada a la
unidad en diversidad, al bien común. Actitud no proselitista.
- Búsqueda
de sinergia para la emergencia de un todo que es más que la suma de las
partes
- Proceso de toma de decisión orientada al surgimiento de
la "voz" de la organización, la voz del "ser" organizacional
- Desprendimiento
de la idea propia
- Atracción por la diferencia, considerada fuente
de riqueza y no de conflicto
- Escucha activa
- Moderación
en la manera de expresar las ideas, procurando no ofender
- No sentirse
ofendido
- Adhesión sin reserva a la decisión de la mayoría
- Priorización
de la unidad grupal a las "verdades" de las partes, en la confianza
que mientras se mantenga la unidad grupal, el proceso de aprendizaje organizacional
continúa y permitirá una mejor aproximación a la "verdad".
Dentro
de este espíritu, existe un método consultivo, para las reuniones
de toma de decisión, planificación, reflexión, evaluación
y otros procesos organizacionales, el cual garantiza la coordinación de
las intervenciones de todos los miembros y el registro final de la decisión
mayoritaria, considerada la voz de la organización. En la organización
comunitaria-consultiva existe un diálogo legítimo entre el órgano
directivo, y el OO en general, con el espacio comunitario. Este último
es el espacio de creatividad, de generación de sentido organizacional,
y lo que surge de él puede tener carácter de recomendación
a ser tenida en cuenta o bien carácter vinculante, para el órgano
directivo. A diferencia del modelo de Inestabilidad Ligada de Celery, los
miembros de la organización no necesitan operar desde una "organización
sombra" para influenciar al organismo operativo, ya que existe la comunidad
como espacio legítimo para su expresión a través del espíritu
y metodología consultiva. En el gráfico se observa el Organo
Directivo OD, diversos organos, grupos de trabajo y equipos GT, todos dentro del
Organismo Operativo OO. Todos estos órganos y equipos de trabajo, trabajan
consultivamente. A su vez, el OO se encuentra dentro del espacio comunitario,
también consultivo. Las flechas muestran la doble circulación (o
relación de recursividad) entre ambos espacios.

La
organización consultiva no es una organización de horizontalidad
absoluta, ya que en ellos existen cuerpos con autoridad conferida. Pero no
existen rangos o jerarquías personales entre los miembros, y toda autoridad
es colegiada, dentro del procedimiento consultivo acordado. El
siguiente cuadro muestra las relaciones de la Organización Consultiva con
la mayoría de los modelos precedentes, y permite apreciar su carácter
integrador. CUADRO COMPARATIVO DE LA ORGANIZACIÓN CONSULTIVA
(OC) CON OTROS MODELOS

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