| NACIONES
UNIDAS Consejo Económico
y Social Distr.
GENERAL E/CN.4/1998/NGO/15 23 de febrero de 1998 COMISIÓN
DE DERECHOS HUMANOS 54º período de sesiones Tema 20 del programa
provisional El Secretario General
ha recibido la siguiente exposición por escrito que se distribuye con arreglo
a la resolución 1296 (XLIV) del Consejo Económico y Social. Abuso
sexual de los niños dentro de la familia
1.
La Comunidad Internacional Baha'í acoge con agrado la aprobación
de la resolución 1997/78 de la Comisión, la cual aborda una amplia
variedad de condiciones que afectan a los niños a través de todo
el mundo. La resolución, al igual que la Declaración y Programa
de Acción de Viena, hace un llamado para que se fortalezcan, a un nivel
nacional e internacional, los mecanismos y programas concebidos para combatir
la explotación y el abuso de los niños. En agosto de 1996, el Congreso
Mundial contra la Explotación Sexual Comercial de los Niños (en
adelante, el Congreso Mundial) enfocó la atención mundial hacia
una de las formas más viles de abuso hacia los niños, la explotación
sexual.
2. En la presente declaración,
quisiéramos enfocar nuestra atención en el abuso sexual de los niños
que tiene lugar dentro de la familia; éste, el Grupo de Trabajo sobre las
Formas Contemporáneas de Esclavitud (en adelante, el Grupo de Trabajo)
lo ha descrito como "una forma moralmente abominable de la esclavitud"
(E/CN.4/Sub.2/1997/13, recomendación 13). El abuso sexual de los niños
que ocurre en el seno familiar hace estragos en todas las regiones del mundo,
en todos los estratos económicos y sociales, y en toda clase de familias.
Dicho abuso destruye el respeto tanto hacia la persona en sí como hacia
los demás. Cuando el abuso ocurre dentro de la familia, que es donde se
forma el concepto básico del niño mismo, es precisamente donde el
daño es especialmente devastador, ya que inhibe el reconocimiento por parte
del niño de su fundamental nobleza como ser humano, y obscurece la percepción
del niño de aquello que le lleva a su avance o a su degradación.
El abuso sexual por parte de los familiares predispone a la persona a una vida
no sólo como víctima, sino frecuentemente como perpetrador de abuso
también. Dicho abuso destruye los verdaderos cimientos de la sociedad -la
familia- y restringe la habilidad que la persona tiene para contribuir al bienestar
de la sociedad. Por lo tanto, el abuso sexual dentro de la familia tiene consecuencias
transcendentales, tanto para los individuos implicados como para la sociedad.
3. El establecimiento y la subsiguiente
puesta en práctica de los castigos apropiados según la gravedad
de los delitos constituiría un paso importante y un factor disuasivo para
los abusadores potenciales. Tales acciones comunicarían de forma inequívoca
la intención del gobierno de velar por el derecho de todo niño a
estar seguro dentro de su propio hogar. Nosotros, por lo tanto, estamos de acuerdo
con la recomendación del Grupo de Trabajo de que los gobiernos "tomen
las medidas necesarias para castigar severamente a los perpetradores de este delito
sumamente nefasto" (E/CN.4/Sub.2/1997/13, recomendación 13, párr.
3). Al mismo tiempo, creemos que la solución definitiva de este problema
no radica tanto en los castigos que se impongan sino en la prevención del
mismo. Opinamos que es a través de la educación apropiada y el fortalecimiento
de la integridad familiar, que se puede reducir de forma eficaz y a largo plazo
el número, tanto de víctimas como de perpetradores.
4.
La importancia, que revisten tanto la educación como las familias sanas
en la protección de los niños, se ve reflejada en numerosos informes
y estudios de las Naciones Unidas sobre este tema. En su declaración, el
Congreso Mundial enumera los factores que contribuyen a la explotación
sexual de los niños, entre los que se encuentran "las familias disfuncionales,
[y] la falta de educación" (párr. 6). El informe de la Relatora
Especial sobre la venta de niños, la prostitución infantil y la
utilización de niños en la pornografía observa que "La
vulnerabilidad de los niños reside principalmente en las circunstancias...
como la pertenencia a familias marginadas y/o rotas" (E/CN.4/1997/95, párr.
12). El Programa de Acción adoptado por la Comisión de Derechos
Humanos en 1992 [Resolución 1992/74, anexo, párrafos 18 a 23, en
los que se recomienda metas educaciones como: "hincapié especial en
las niñas", "los esfuerzos en materia de educación deben
fundarse en principios de ética universalmente reconocidos, en particular
el derecho a la integridad de la familia".], asigna un capítulo entero
al tema de la educación, y la Agenda de Acción del Congreso Mundial
adoptada en 1996 (cap. 3, Prevención, párrs. a) a h)), tiene como
enfoque la educación como medida preventiva importante. Además,
el Grupo de Trabajo recomienda que los organismos encargados de vigilar el acatamiento
de los tratados sobre los derechos humanos de las Naciones Unidas, presten especial
atención a los artículos relacionados con estas dos áreas
cuando examinen los informes de las partes firmantes de los Estados [E/CN.4/Sub.2/1997/13,
recomendación 13, párrafo 7, menciona el artículo 13, párrafo
1, del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales,
en el cual se estipula que "la educación debe orientarse hacia el
pleno desarrollo de la personalidad humana y del sentido de su dignidad".]
5.
Los estudios demuestran que el abuso sexual trasciende todos los estratos educacionales,
lo cual sugiere que la educación que es sólo académica no
es suficiente para disuadir el abuso. Es por lo tanto importante determinar qué
tipo de educación pudiera prevenir el abuso sexual de los niños.
La Convención sobre los Derechos del Niño declara que la educación
del niño, que tiene lugar tanto en la escuela como en el hogar, deberá
estar encaminada a "desarrollar la personalidad [y] las aptitudes... del
niño hasta el máximo de sus posibilidades" (art. 29, 1 a)).
Según el Programa de Acción adoptado por la Comisión de Derechos
Humanos en 1992 la educación debe inculcar "... valores tales como
el amor propio" (anexo, párr. 21 b)). Creemos que para que la educación
sea eficaz ésta debe capacitar la inculcación de conocimientos no
sólo para asegurar la adquisición de datos, aptitudes y la habilidad
de raciocinio, sino también para promover el reconocimiento del carácter
espiritual de la humanidad, con todas sus consecuencias para el bienestar moral
de la sociedad. Desde el punto de vista de la Comunidad Internacional Baha'í,
por lo tanto, la educación debe procurar descubrir y desarrollar los talentos
singulares de cada niño a la vez que cultiva en el niño el deseo
y la capacidad de ser un miembro responsable y dedicado de la familia y la sociedad
en general.
6. Además de conocimientos
y aptitudes, todos los tipos de educación transmiten también valores
y creencias, ya sea consciente o inconscientemente. Se deberían examinar
los sistemas educacionales imperantes y los planes de estudio para ver cuáles
son los valores implícitos que imparten y deben volverse a diseñar
para enseñar tales principios como la confiabilidad, honradez, solidaridad,
cooperación, la unidad del género humano y la igualdad de derechos
para la mujer y el hombre. Creemos que este último tiene consecuencias
profundas para la vida doméstica y social y, una vez que todos los miembros
de la familia lo acepten, podría llegar a ser una potente fuerza disuasoria
del abuso sexual dentro del seno familiar.
7.
Teniendo en cuenta los cambios que tienen que realizarse dentro del ámbito
de educación formal, es importante recordar que la educación tiene
lugar en la familia también. Las actitudes y conductas que se aprenden
en el seno de la familia repercuten en la sociedad en general, y se llevan desde
el hogar al lugar de trabajo y al mundo de la política. Por lo tanto hay
que prestar gran atención en idear formas de diseminar información
usando los métodos y medios más eficaces, para así conocer
cuáles son los patrones de comportamiento que tienen lugar en la familia
que conducen a la disfunción y que afectan gravemente el bienestar de los
miembros de la familia, en especial los niños.
8.
Una herramienta importante para crear y mantener la viabilidad familiar es la
consulta, que comprende a todos los miembros de la familia -madre, padre e hijos,
así como a otros miembros de la casa. En realidad, la consulta es un vehículo
ideal para buscar los puntos de vista del niño sobre todos los asuntos
que le conciernen, tal como lo estipula la Convención sobre los Derechos
del Niño. Las Escrituras bahaís recomiendan la consulta familiar
usando la discusión franca y plena, alentada por la conciencia de la necesidad
de observar la moderación y el equilibrio como una panacea para el conflicto
doméstico [Casa Universal de Justicia, citada en Baha'í Marriage
and Family Life: Selections from the Writings of the Baha'í Faith, pág.
36.]. Tan valiosa es la consulta para resolver problemas en grupo y establecer
nuevos métodos de interacción basados en la igualdad y el respeto
mutuo, que parte de la educación de cada niño debería comprender
la formación de las aptitudes y habilidades que se requieren para consultar
de manera eficaz.
9. En conclusión,
se necesitan campañas de educación pública para proclamar
el derecho de los niños de estar seguros en sus propios hogares y para
alentar tanto a los abusadores como a las víctimas a buscar ayuda. La discusión
amplia de este problema, sus causas, consecuencias y remedios ayudaría
a levantar el velo de sigilo y vergüenza que rodea el tópico del abuso
sexual dentro de la familia, lo cual impide que muchas personas busquen ayuda.
Por lo tanto, instamos que todos los medios, incluso los de comunicación,
se usen para despertar la conciencia del público sobre la necesidad de
acabar con el abuso sexual de los niños, especialmente cuando ocurre dentro
del seno familiar.
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