"...
La clave de un desarrollo sostenible es la educación, ... que llega hasta
todos los miembros de la sociedad, a través de nuevas modalidades, ...
a fin de ofrecer oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos...
Debemos estar dispuestos... a remodelar la educación de forma de promover...
actitudes y comportamientos conducentes a una cultura de la sostenibilidad"
.
Durante el quincuagésimo séptimo
periodo de sesiones de diciembre del 2002, la Asamblea General de las Naciones
Unidas, implementó por la resolución 57/254 la Década de
Las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible que dará
inicio el 1° de enero del 2005 y terminará en diciembre del 2014. Esta
decisión de la Asamblea General de la ONU, surge de las recomendaciones
emitidas en la Cumbre Mundial de Desarrollo Sustentable de Johannesburgo , Sudáfrica
(agosto-septiembre del 2002).
La Organización
de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO),
fue designada como organismo líder para la promoción de la década
y desarrollar un marco de referencial para un esbozo del Programa de Aplicación
Internacional para la Década, clarificando su informe con procesos educativos
existentes, específicamente del marco de acción de Dakar aprobado
por el Foro Mundial sobre Educación y el Decenio de las Naciones Unidas
de la Alfabetización , en consulta con las Naciones Unidas y organizaciones
internacionales, no gubernamentales y gobiernos con la finalidad de hacer recomendaciones
a los gobiernos respecto a la forma de promover y mejorar la integración
de la educación para el desarrollo sostenible en sus respectivos planes
de acción y estrategias en materia de educación a un nivel adecuado
.
En el esquema de aplicación preparado
por la UNESCO, y aprobado por la Conferencia General de este organismo en septiembre
de 2003, se invita a los gobiernos a participar y aplicar la Década, en
sus respectivos planes de acción y estrategias, en materia de educación
a más tardar el 1° de enero del 2005, tomando en cuenta el plan de
aplicación internacional presentado por la UNESCO. La Década de
las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible, alude
a la Educación en General, y a una Educación Ambiental Sustentable
como meta educativa genérica. También se puede deducir que esta
Década busca integrar la temática de Desarrollo Sustentable en los
sistemas educativos de todos los niveles; promover la educación en todas
sus modalidades, y servir de base para que la sociedad se desarrolle sustentablemente.
Cada país debe definir sus propias prioridades y modos de intervención,
como marca la UNESCO, y se recomienda que los objetivos, prioridades y procesos
sean definidos localmente y busquen satisfacer las condiciones sociales, económicas,
ambientales; además de tomar en cuenta el contexto cultural (ya que no
hay un modelo universal de educación).
En
la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro en 1992 , fue aprobado
el Plan de Acción Mundial conocido como Agenda 21, en el que se reconocía
que el desarrollo, la erradicación de la pobreza, y la protección
al ambiente eran problemas que estaban vinculados entre sí y que deberían
ser combatidos en beneficio de los más desprotegidos. También se
aceptó durante está Cumbre, desarrollar un ordenamiento sostenible
de los recursos naturales; una Estrategia de Educación para el Desarrollo
Sostenible para el 2002, sin embargo fueron muy pocos los países que diseñaron
dicho marco estratégico.
El Congreso
Mundial para la Conservación de la UICN, (Montreal, 1996) fue uno de los
foros en los que se denunció que, después de los diez años
que habían pasado desde Río, el tema de educación había
quedado en el olvido. La Declaración de Río señalaba que
los seres humanos están en el centro de la preocupación relativa
al desarrollo sostenible, y tienen el derecho a una vida sana y productiva en
armonía con la naturaleza; idea que diez años después, la
Cumbre en Johannesburgo hace suya y confirma el compromiso hecho por los jefes
de Estado y los gobiernos mundiales; compromiso de volver la sociedad mundial
más humana, más creativa y más respetuosa de la dignidad
de cada uno También en esta ocasión se reafirmó el
papel de la educación como instrumento base del desarrollo sostenible
Debemos
estar conscientes de que la transformación a un mundo sostenible implica
la interacción de cada una de las partes que conforman a la sociedad, todos
estos cambios están relacionados con los procesos educativos que nos lleven
a la sensibilización, conscientización y participación de
la población; lo anterior basado en el conocimiento y la información,
que permite tomar decisiones en beneficio de nosotros mismos, y por consiguiente,
de nuestra calidad de vida.
La primera etapa
para desarrollar el Programa de Aplicación Internacional consiste en preparar
un marco de referencia en estrecha consulta con asociados de la UNESCO a nivel
regional, local, internacional, etcétera. En la Sede de París se
organizó una reunión interorganismos del sistema de Naciones Unidas
en septiembre del 2003 para discutir respecto al marco entre los organismos de
las Naciones Unidas. Además este marco de referencia se incluyó
como documento de información a la 32ª sesión de la Conferencia
General de la UNESCO en octubre del 2003.
Como
resultado de los comentarios y sugerencias emanados de diferentes socios de la
UNESCO, el Programa de Aplicación a nivel internacional fue sometido a
la Asamblea General de las Naciones Unidas en julio del presente año; donde
se delinearon sus cuatro secciones, a saber: Educación para el Desarrollo
Sostenible; Puesta en Marcha del Decenio; Volver al Decenio Eficaz, y Programar
el Decenio. El Programa fue presentado a la 59ª sesión de las Naciones
Unidas en Nueva York en septiembre-octubre del 2004, fue examinado y aprobado
por la Asamblea General de las Naciones Unidas. l objeto de alcanzar el Desarrollo
Sustentable por medio de la educación, la UNESCO propone tomar en cuenta
cuatro temas que considera básicos:
1.
Reconocimiento del desafío (aprender a conocer)
2.
Responsabilidad colectiva y sociedad constructiva (aprender a vivir juntos
3.
Actuar con determinación (aprender a hacer)
4.
La indivisibilidad de la dignidad humana (aprender a ser)
5.
Al alcanzar estos cuatro puntos antes mencionados, se logrará reorientar
los programas de educación actuales; así como desarrollar las áreas
de acción que se pretenden durante la Década, y que son:
v
Erradicación de la pobreza
v Igualdad
de género
v Promoción de la salud
v
Conservación y protección ambiental
v
Transformación rural
v Derechos humanos
v
Entendimiento intercultural y paz
v Producción
y consumo sustentable
v Diversidad cultural
v
Tecnología de la información y comunicación
Dentro
de este marco del Decenio podemos decir que en México, parece que aún
no se entiende la esencia de la Educación Ambiental, porque en la actualidad,
se ve únicamente como una herramienta para poder arreglar problemas, y
educar para conservar la naturaleza. Sin embargo, su tarea más determinante
se refiere a la re-construcción o construcción de tejido social,
y cultural en el área de desarrollo autónomo, que busque la equidad,
y las necesidades locales; por lo que implica una práctica promotora de
valores que den lugar al fortalecimiento de identidades, respeto a las diferencias
y el pensamiento crítico reflexivo de las relaciones entre los seres humanos,
sus culturas y la naturaleza.
Como lo mencionaba
Aristóteles en el inicio de su Metafísica, todo hombre desea por
naturaleza conocer; y de manera complementaria, todo hombre desea por naturaleza
transmitir los conocimientos. La educación es otro de los elementos distintivos
del ser humano, lo acompaña desde que nace, y, ya sea por educación
formal o informal, es la fuente de la que puede adquirir las herramientas con
las que se relacionará consigo mismo, con los otros, con su entorno y con
los seres materiales que lo rodean. La educación es, por tanto, el elemento
sine qua non para resolver esta crisis ambiental, social y económica.
La
transformación a un mundo sostenible implica la interrelación de
cada una de las partes que conforman nuestra sociedad: los agentes primarios de
cambio son Estado, Instituciones Educativas, Medios de Comunicación y ONGs.
Los agentes secundarios conforman a la sociedad en general. El trabajo comprometido
entre estos dos agentes, es el que dará por resultado el verdadero cambio
y la edificación del mundo sostenible.
La
Secretaría de Educación Pública y Asociación Nacional
de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), el 14
de junio del 2004 suscribieron un convenio de colaboración como parte de
las estrategias aplicadas por nuestro país en el marco del Década
de Las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible. En
este convenio se busca que los egresados de todos los niveles educativos incorporen
en su práctica profesional medidas para prevenir riesgos ambientales y
contribuyan a un desarrollo armónico, equilibrado, en una palabra sustentable.
Una vez más se prueba que la educación es el agente determinante
de transferencia hacia el desarrollo sustentable. Lo que nos da una visión
nueva de la educación, una educación con una perspectiva holística
e interdisciplinaria que permita realizar un cambio en los valores, en el comportamiento
y en el propio estilo de vida que tenemos. Por lo que es necesario que se busque
mejorar la educación de base, reorientar la educación de todos lo
niveles hacia el desarrollo sustentable.
Dicho
acuerdo incluye la cooperación entre instituciones de educación
de diferentes niveles de enseñanza, organismos gubernamentales, privados
y la propia sociedad civil. Así como buscar un mayor entendimiento intercultural,
defensa a la diversidad cultural, cambios en la forma de producir y consumir;
hacer accesibles a la población las tecnologías de información
y comunicación. Desarrollando estas estrategias México logrará
que la educación cuente con un enfoque de sustentabilidad.
A
manera de reflexión podemos decir que el hombre, convertido en el hombre-masa
de Ortega y Gasset despierta de su sueño tecnológico y descubre
un espacio desolado, destruido, lastimado. El viaje sin embargo, tiene retorno
parcial. El futuro presenta una posibilidad, y mientras exista esa posibilidad,
el hombre tiene la obligación de luchar por restaurar las consecuencias
de sus errores y recuperar la armonía desaparecida en su relación
con el entorno.
M. en E.A. Ma del Consuelo Carranza
y Simón
Investigadora
ccarran@ci.ulsa.mx