La
promoción de la salud es, sin duda, un elemento clave para fomentar la
equidad y sensibilizar a la población. Asimismo, resulta esencial para
impulsar las políticas que buscan mejorar la situación de salud,
al incidir sobre sus determinantes socioeconómicos y al modernizar los
sistemas de salud en la Región.
El principal desafío que enfrenta
el sector salud es la superación de la inequidad, tanto en el estado de
salud como en el acceso a la atención sanitaria. Sin embargo, hay que tener
en cuenta que esta última, a su vez, es reflejo de las inequidades sociales
(económicas, políticas, étnicas y de género) que prevalecen
en la Región. Por ello, el enfoque de salud y desarrollo humano dirige
sus estrategias hacia los encargados de formular las políticas públicas
que determinan las condiciones de vida y de desarrollo humano, incluidas las relacionadas
con los sistemas de salud de los países.
La reducción de la pobreza
se puede alcanzar solo por medio del aumento de la equidad. Esta idea es la palanca
que mueve la agenda política del desarrollo en la Región de las
Américas en la actualidad. Ya nadie ignora que para superar el retraso
de determinados grupos sociales, es imprescindible atacar las asimetrías
en el acceso a los servicios de educación y de salud, así como a
los sistemas de representación política.
Ese reconocimiento ha
generado un renovado dinamismo en la formulación de políticas públicas
y programas para combatir la pobreza en los países de América Latina.
La
OSP ha hecho suya la preocupación, compartida por los gobiernos de la Región
de las Américas, de mitigar la pobreza, por lo que orienta sus esfuerzos
a la reducción de las inequidades en salud. En consecuencia, la Oficina
ha centrado una parte importante de la cooperación técnica en la
problemática de la equidad en materia de salud. Para ello, busca identificar
y combatir los factores que amenazan la salud integral y fortalecer los que la
benefician; promover políticas públicas que favorezcan la salud;
apoyar la creación de entornos saludables, y reforzar el poder de las comunidades.
Establecimiento
de políticas públicas saludables
La
revisión y, en muchos casos, la transformación de los sistemas de
salud en el mundo es un hecho indiscutible. El objetivo de estos procesos de reforma
es mejorar la salud de la población e impulsar la participación
de los diferentes sectores en la planificación, gestión y evaluación
de las políticas sanitarias.
Una de las estrategias de la Oficina es
apoyar las iniciativas provenientes de los parlamentos, las ONG y la sociedad
civil para promover la creación de políticas públicas y entornos
saludables, así como reforzar el poder de la comunidad y desarrollar las
aptitudes personales de sus miembros. En tres países -Brasil, Chile y Venezuela-,
la OSP cooperó para la incorporación de estrategias de reducción
de las inequidades en salud en las reformas del sector.
Con el propósito
de promover modos de vida y ambientes saludables, así como aumentar el
conocimiento y las capacidades individuales y comunitarias para la atención
de salud, la Oficina formuló el Plan de Promoción de Salud para
1998-2000, basado en la intersectorialidad y la participación social como
pilares estratégicos.
En colaboración con el Ministerio de Salud,
la Oficina diseñó un perfil de equidad en salud en Chile, que incluyó
la elaboración paralela de indicadores de equidad para salud ambiental.
Mediante un acuerdo de colaboración con la Facultad de Ciencias Sociales
de la Universidad de Chile, la OSP creó una serie de informes sobre desigualdades
en salud en la Región. La serie, que hasta el momento incluye el análisis
de Chile y Panamá, abarcará a otros 10 países a fines de
2001.
La Oficina apoyó el desarrollo de una macrolegislación
del sector salud en Bolivia,
Chile, Ecuador, El Salvador, Honduras, Nicaragua,
Paraguay y Venezuela. En este último país, la nueva Constitución
considera la promoción de la salud como una prioridad, en la que la participación
comunitaria es un derecho y un deber ciudadano; asimismo, establece la protección
de las familias y el derecho de las parejas a decidir el número de hijos
que deseen tener, así como la garantía del acceso a la información
que asegure el ejercicio de ese derecho.
También en Venezuela, la Oficina
impulsó el proceso de reforma iniciado por el
Ministerio de Salud y
Desarrollo Social. Con la reforma se busca establecer un concepto de salud integral,
así como lograr la participación de los diferentes sectores en la
elaboración de instrumentos legales que permitan concretar lo estipulado
en la nueva Constitución.
La OSP apoyó al Ministerio de Salud
de Costa Rica en la formulación de la Política
Nacional de Salud
1998-2002 y el Plan Nacional de Salud 1999-2004. El primer documento define las
políticas y estrategias de promoción y prevención que deben
guiar el modelo de atención integral; el segundo, los objetivos, las fuentes
de financiamiento y los actores sociales que ejecutan estas acciones en el país.
En
otros países, la OSP contribuyó a perfeccionar la legislación
sobre bancos de
sangre y salud mental, entre otros asuntos. Con la OMS, la
Oficina ha profundizado la colaboración en materia de salud y derechos
humanos.
En cinco países de la Región -Bolivia, Brasil, Colombia,
Nicaragua y Perú-, la Oficina puso en práctica un proyecto multicéntrico
de investigación sobre inequidades en salud, basado en el análisis
de resultados de encuestas de hogares sobre condiciones de vida, y demografía
y salud. Este estudio, pionero en la Región, busca medir las inequidades
en salud, el acceso y la utilización de servicios y el gasto familiar en
salud, con el propósito de comparar los resultados con la atención
sanitaria en el ámbito internacional.
Las conclusiones significarán
un valioso aporte a la medición y vigilancia de las inequidades en salud,
así como a la definición de las políticas dirigidas hacia
la reducción de dichas inequidades.
Para orientar el trabajo de la OSP
sobre políticas públicas idóneas contra las inequidades en
salud de origen étnico-racial, se inició un estudio concentrado
sobre todo en la falta de equidad en la población latinoamericana con raíces
africanas. Los resultados del estudio se someterán a una consulta regional
con la participación de expertos, líderes políticos y representantes
de las comunidades.
Las Representaciones de la OPS en los países trabajan
estrechamente con los parlamentos e instituciones locales y municipales en la
Región para promover el desarrollo de un modelo integral de salud que incorpore
la participación de todos los sectores en la formulación de políticas
sobre equidad y calidad de vida. Por medio de la cooperación técnica,
la Oficina estimula la formulación de proyectos de ley que promuevan nuevas
estrategias de salud en la Región, entre ellos proyectos de modernización
e innovación de la gestión municipal, con miras a establecer municipios
saludables en la Región.
En Brasil, Canadá, Ecuador, El Salvador,
Estados Unidos y México la Oficina apoyó la realización de
actividades de capacitación sobre medición y análisis de
inequidades en salud y desarrollo, así como sobre análisis de políticas
orientadas a disminuir dichas inequidades.
Como parte de los esfuerzos para
privilegiar la salud en las políticas de reducción de la pobreza,
así como para incorporar este tema en las políticas de salud, la
OSP, en colaboración con la OMS, inició un estudio en 19 países
de la Región que se consideran de bajos ingresos. La finalidad de este
estudio es detectar y analizar la sinergia y la complementariedad entre ambas
políticas; al mismo tiempo, servirá de base para la ejecución
de las estrategias de reducción de la pobreza que los Estados Miembros
adoptarán en los años próximos, principalmente los incluidos
en la iniciativa de los Países Pobres Altamente
Endeudados.
Las situaciones
de inequidad se manifiestan de diversas maneras. Una de ellas, que se repite constantemente
a lo largo de la Región, es el acceso diferencial al agua potable.
En
el decil de peor situación económica solamente cerca de 40% de la
población tuvo acceso al agua potable a través de conexiones domiciliarias;
en contraste, en el decil de mayor ingreso este porcentaje alcanzó más
de 90%. Esto también se observa en relación con los sistemas de
disposición de excretas y de residuos sólidos, así como en
la estructura de la vivienda por la presencia de piso de tierra, paredes y techos
inadecuados, y otras condiciones poco propicias para una vida saludable.
Cuentas
de salud, integración regional y legislación en salud
Dentro
del marco de la Agenda Compartida de la OPS, el BID y el Banco Mundial en Pro
de la Salud en las Américas, y con la colaboración de la OMS, la
Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE),
la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y el
Organismo Sueco de Desarrollo Internacional (OSDI), la OSP apoyó a los
países incluidos en la segunda fase de la iniciativa de las cuentas de
salud. La iniciativa, fuente de análisis y comparación internacional
del gasto y el financiamiento público y privado del sector salud, es una
herramienta de suma importancia para la asignación y macrogestión
equitativa de recursos financieros públicos y privados. La meta para 2002
es que todos los países de la Región tengan por lo menos una estimación
inicial de sus respectivas cuentas de salud, que alimentarán las bases
de datos de las organizaciones de cooperación involucradas.
Como parte
de este esfuerzo, en colaboración con el BID y el Banco Mundial se realizaron
estudios sobre gasto y financiamiento de servicios de atención de salud
de las mujeres. Asimismo, junto con la Fundación ISALUD de la Argentina,
se elaboró una metodología para la estimación del gasto nacional
y el financiamiento de medicamentos.
En colaboración con la OMS, el
BID, el Banco Mundial y la Fundación Mexicana para la Salud, se promovió
la capacitación de técnicos nacionales de la mayoría de los
países latinoamericanos sobre la metodología de la OCDE para la
estimación de las cuentas de salud, adoptada por la OSP. Además
de la publicación de varios informes técnicos sobre encuestas de
hogares sobre salud, la Oficina publicó el manual de la OCDE sobre cuentas
de salud.
La Oficina difundió, mediante su sitio en Internet, la base
de datos sobre gasto nacional y financiamiento de la salud, que contiene información
detallada sobre gasto público y privado en salud de todos los países
de la Región, desde 1980. Dicha base de datos también se diseminará
electrónicamente a través de la página de la Agenda Compartida
sobre cuentas de salud.
Teniendo en cuenta las implicaciones que la integración
regional y la apertura comercial tienen para la salud, se continuó apoyando
a los países de la Región para que incorporen sus prioridades de
salud en las negociaciones de los acuerdos relacionados con ambos procesos. Ese
apoyo se brindó conjuntamente con la OMS y la Conferencia de las Naciones
Unidas sobre Comercio y Desarrollo en el marco de la Organización Mundial
de Comercio, el Mercado Común del Sur, la Comunidad Andina, el Sistema
de la Integración Centroamericana, la Comunidad del Caribe, la Asociación
Latinoamericana de Integración y el Área de Libre Comercio de las
Américas.
Junto con el Centro Interamericano de Estudios de Seguridad
Social, se realizó en México el VII Curso Taller sobre Legislación
de Salud, que contó con participantes de la mayoría de los países
latinoamericanos. También se publicó el libro Acceso a los servicios
de salud en el marco del Tratado de Libre Comercio de América del Norte
(TLC), en el que se analizan desde el punto de vista jurídico las implicaciones
del TLC en la reducción de inequidades en el acceso a los servicios de
salud por parte de las poblaciones más vulnerables.
En cooperación
con varios centros regionales de la OPS y la Red Regional de Legislación
de Salud, en el sitio de la OPS en Internet se sigue actualizando la base de datos
LEYES (Legislación Básica de Salud de América Latina y del
Caribe), que en la actualidad cuenta con más de 10.000 piezas legislativas
sobre salud de los países latinoamericanos y del Caribe.
Bioética
La
OSP investigó los aspectos bioéticos incluidos en la legislación
sobre salud y continuó con el estudio de estos aspectos en las publicaciones
biomédicas latinoamericanas.
Entre las actividades de promoción
de la bioética, se destaca la edición del primer
número
de la publicación periódica Acta Bioethica, luego de un proceso
complejo y prolongado de definición de objetivos y obtención de
artículos. A esto se suma la producción de tres boletines informativos
y la edición de un libro, junto con diversos documentos de trabajo. Además,
conjuntamente con otros organismos internacionales, la Oficina efectuó
un importante aporte en la revisión y difusión en español
de las Guías operacionales para comités de ética que evalúan
investigación biomédica, elaboradas por el Programa Especial de
Investigaciones y Enseñanzas sobre Enfermedades Tropicales (TDR), y en
la redacción de las normas del Consejo de Organizaciones Internacionales
de las Ciencias Médicas (CIOMS) para la regulación de la investigación
en seres humanos. Continuó, asimismo, con la serie de talleres sobre enseñanza
de la bioética, que en el año 2000 se realizaron en nueve países
de la Región (Argentina, Bolivia, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador,
Guatemala, México y la República Dominicana), en conjunto con las
Representaciones de la OPS.
Creación
de entornos saludables
El seguimiento
de las intervenciones en el campo de la salud es un componente importante para
la creación de espacios saludables. En Chile, en colaboración con
el Ministerio de Salud la Oficina trabajó en el establecimiento de indicadores
sociales y en la identificación de factores de riesgo y daños a
la salud que permitirán evaluar el progreso de las intervenciones en salud
determinadas por las metas sanitarias de ese país.
La OSP llevó
a cabo un estudio sobre el marco jurídico de la descentralización
como instrumento para el logro de políticas de equidad en la Región.
Con ello, pretende contribuir a la consolidación de un sistema público
nacional en el que los niveles federal, estatal y municipal actúen de modo
complementario y armónico, así como a la defensa de prácticas
de gestión descentralizadas y a la difusión de propuestas para crear
un modelo social de la salud, que son ejes esenciales del trabajo de la Oficina
sobre promoción de la salud.
Habilitación
de la comunidad
La Organización
ha continuado trabajando en la Región para reforzar el poder de la comunidad
y para reducir las inequidades en salud. Como parte medular de ese esfuerzo, se
busca que estos temas sean un componente esencial de las agendas políticas
del Parlamento Latinoamericano, el Parlamento Andino y el Parlamento
Centroamericano.
La
Oficina publicó en Colombia el libro Promoción de la salud: cómo
construir una vida saludable, en el que se analizan los conceptos teóricos
y prácticos de la promoción de la salud para avanzar en la búsqueda
de la equidad en el ámbito comunitario.
En ese mismo país se
llevó a cabo un proyecto sobre comunicaciones e información para
el envejecimiento saludable, mediante el que se capacitó a 200 adultos
mayores (residentes en comunidades de bajo nivel económico) en el diseño
y producción de medios de comunicación para la gestión de
proyectos, los cuales han generado espacios para mejorar su condición de
vida.
Además, la Oficina apoyó el establecimiento de Escuelas
Promotoras de Salud en el Brasil, para sistematizar las acciones de promoción
tanto en el ámbito escolar como en el comunitario. El proyecto sobre empresas
e industrias saludables permitió desarrollar una cultura de la salud que
incluye el mejoramiento de la calidad de vida mediante la promoción de
los hábitos saludables, la autoestima y la salud ambiental, y la prevención
de enfermedades crónicas.
En Colombia, la alcaldía de Mesitas
del Colegio lleva a cabo un proyecto de seguridad alimentaria que consiste en
la donación de animales de corral a la población rural.
La idea
es mejorar la calidad de vida de la comunidad mediante la participación
en el diseño y desarrollo de proyectos sociales que la beneficien; así,
se ha logrado que la población tome conciencia de la necesidad de mejorar
su situación nutricional e identificar los factores de riesgo para su salud.
El proyecto cuenta con la cooperación de la OSP, del Instituto de Seguros
Sociales y de la Secretaría de Salud de Cundinamarca.
La campaña
masiva contra el dengue que se llevó a cabo en la República Dominicana
es otro ejemplo exitoso de participación comunitaria. Con visitas casa
por casa, se logró mejorar las técnicas usadas por las familias
en el lavado periódico de los recipientes para almacenar agua, aplicando
una forma novedosa de utilizar el cloro y cepillar las paredes de los depósitos.
La estrategia se inició en la ciudad de Santo Domingo, pero durante la
temporada de mayor incidencia de dengue (de julio a octubre de 2000) se extendió
a todo el país.
Desarrollo
de habilidades personales
Para
apoyar el desarrollo de las capacidades personales en materia de salud y desarrollo
humano con equidad, la Oficina difundió información para el fomento
y la puesta en marcha de políticas de equidad en salud.
Como parte de
esa política de difusión se publicaron dos libros: Gobernabilidad
y salud. Políticas públicas y participación social, y Negociación
del desarrollo sanitario (versión en español del libro editado por
la OMS). La OSP también diseminó la metodología para la negociación
en los campos de desarrollo sanitario y acuerdos de integración, por medio
de dos talleres realizados en la mayoría de los países de América
Latina. Dicha metodología puede ser útil en actividades de capacitación
relacionadas con políticas de salud y reducción de la pobreza, así
como en negociaciones de acuerdos de integración regional.
Divulgación
de información técnica
En
México se realizó una importante labor de divulgación de
cinco fascículos con información técnica sobre diferentes
aspectos relacionados con el agua, editados por OPS/EURO/OMS: 1) Agua y salud;
2) Agua en situaciones de emergencia; 3) Fugas y medidores; 4) La desinfección
del agua, y 5) La protección de las captaciones.
Asimismo, con apoyo
de la OSP y del Banco Mundial, se puso en marcha un proyecto sobre la contaminación
del aire y la salud humana en la Ciudad de México, cuyo propósito
es contribuir a un diseño integral y participativo en la política
de gestión ambiental del Gobierno del Distrito Federal. Los objetivos son,
desde un enfoque de ecosistema, analizar el peligro para la salud debido a la
contaminación del aire en el área metropolitana del valle de México;
estimar la magnitud del daño, y evaluar la percepción social. En
el estudio sobre percepción, realizado con una muestra de casi 4.000 personas,
se preguntó cuál es el objetivo de los programas para disminuir
la contaminación del aire; 40% respondieron que es la salud; 30%, que es
ecológico, y 27%, que es político. En cuanto a la credibilidad de
la información que se proporciona sobre la calidad del aire, 63% considera
que es verdadera.
En lo que respecta a la cooperación técnica
de la OSP en materia de desarrollo científico-técnico, tienen prioridad
el fortalecimiento de la infraestructura científica de los países
de la Región y el reforzamiento de sus vínculos con los diversos
sectores de la sociedad. Entre las principales líneas de trabajo para alcanzar
estos objetivos, se destaca la elaboración de agendas de investigación
que respondan a los principales problemas y necesidades de salud; la creación
de redes de colaboración entre instituciones de investigación, y
el establecimiento de mecanismos de divulgación y transferencia de resultados
de investigación a los encargados de adoptar las decisiones y al público
en general.
La OSP, a través del Centro Latinoamericano y del Caribe
para Información en Ciencias de la Salud (BIREME), coordina una red regional
que permite que una gama de usuarios tenga acceso a información científica
y técnica. Se respaldan así los procesos de toma de decisión
en la planificación, formulación y aplicación de políticas
públicas.
A partir de que la cooperación técnica de BIREME
se sumó a la revolución cibernética con bibliotecas virtuales
y servicios electrónicos, la información que ofrece llega no solo
a los profesionales de la salud, sino también a los responsables de tomar
decisiones y al público no especializado.
Además de los servicios
tradicionales como la biblioteca -que dispone de las principales publicaciones
médicas mundiales, entre ellas 600 que se publican en América Latina-,
BIREME ha propuesto y coordinado la puesta en marcha de la Biblioteca Virtual
en Salud (BVS). La BVS es una colección y una red de fuentes de información
científica y técnica en materia de salud, operada en Internet de
modo cooperativo por productores, intermediarios y usuarios de información
sobre salud de los países de América Latina y el Caribe. El objetivo
de la BVS es promover el acceso equitativo a la información en este campo,
ya que aumenta al máximo la capacidad de las bibliotecas y los centros
de documentación de la Región para acceder a fuentes de información,
sin importar su localización física; al mismo tiempo, se amplían
dinámicamente las colecciones, se reducen al mínimo las duplicaciones
y se privilegian los productos y servicios de mejor calidad.
El Servicio Cooperativo
de Acceso a Documentos (SCAD), la Biblioteca Científica
Electrónica
en Línea (Scientific Electronic Library Online, SciELO), las listas electrónicas
EQUIDAD y GENSALUD (que incluyen localizadores de información sobre salud)
y los sitios temáticos, son algunos de los nuevos servicios con los que
BIREME responde a las necesidades de comunicación interactiva sobre salud
en la Región, a través de la BVS.
Como parte de ese esfuerzo,
BIREME ha elaborado nuevos productos dentro del concepto de bibliotecas virtuales,
como es la BVS-Adolec en el Brasil (www.bireme.br/ bvs/adolec), que ha servido
como diseño básico para la operación de otros sitios electrónicos
especializados. Algunos países, como México, ya empezaron a construir
sus sitios nacionales de BVS-Adolec y, con apoyo de la Oficina, se está
construyendo un sitio electrónico regional.
Ampliación
del universo de sitios virtuales sobre salud
Otros
sitios virtuales sobre salud pública, envejecimiento saludable, salud del
trabajador, legislación y toxicología, están en diferentes
etapas evolutivas con el apoyo de programas y centros especializados de la OSP.
La
base de datos LILACS (Literatura Latinoamericana y del Caribe en Ciencias de la
Salud) continúa con los mismos patrones de contribución de los centros
cooperantes (cerca de 23.000 nuevas entradas por año) y ya cuenta con un
nuevo formato para el registro de datos, que será difundido a los países
de la Región tras el período de prueba.
Para fines de 2001, SciELO
tiene previsto incorporar 200 revistas científicas a su red, como parte
del esfuerzo para promover la participación de BIREME en los procesos de
comunicación y difusión de información técnica y médica,
con el fin de influir en la toma de decisiones y la formulación de políticas
públicas.
Estas líneas de trabajo se articulan en una estrategia
de cooperación denominada
DECIDES (Democratizando el Conocimiento y
la Información para el Derecho a la
Salud), la cual, aprovechando las
oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías de comunicación,
busca promover la producción y el acceso a información que permita
a los diversos actores sociales asumir una actitud proactiva en la construcción
de su salud individual y colectiva. DECIDES se basa en el hecho de que el amplio
acceso a la información científico-técnica es un requisito
esencial para promover la salud.
En 2000 se desarrollaron las bases conceptuales
y metodológicas de DECIDES, se definieron los proyectos específicos
para su ejecución -tales como un proyecto en la frontera entre los Estados
Unidos y México- y se crearon servicios de apoyo al investigador para movilizar
recursos financieros destinados a la investigación. También se ha
iniciado, en formato electrónico, un sistema de información denominado
CVLACS (Curriculum vitae de investigadores de América Latina y el Caribe
en salud), que incluye datos sobre la formación y las publicaciones de
investigadores de la Región. Su objetivo es promover la comunicación
e interacción entre investigadores, instituciones de investigación
y programas de formación a nivel de posgrado, facilitando el intercambio
y la colaboración entre ellos.
Una de las iniciativas en materia de
investigación es el establecimiento de convenios con instituciones de los
Estados Unidos y Europa, para facilitar el intercambio de investigadores y el
desarrollo de proyectos de colaboración sobre temas de interés para
la promoción de la salud. Algunos ejemplos son los convenios con el Instituto
de Salud Carlos III de España (donde ya se encuentran seis investigadores
latinoamericanos), y los Institutos Nacionales de Salud y el Harvard Center for
Society and Health, ambos de los Estados Unidos. También se han establecido
convenios con el Programa Centroamericano de Población y Salud de la Universidad
de Costa Rica, para brindar apoyo a tesis sobre equidad en salud en Centroamérica,
y con la Red Latinoamericana de Biología (RELAB) y los Consejos Nacionales
de Ciencia y Tecnología de Guatemala y Costa Rica, para promover proyectos
de investigación sobre temas prioritarios.
Reorientación
de los servicios de salud
Uno
de los objetivos de la Oficina es contribuir a que los servicios de salud respondan
a las diferencias de género, es decir, a las demandas y necesidades específicas
tanto de las mujeres como de los hombres.
En colaboración con los países
de América Central y del Área Andina, y con el apoyo de los Gobiernos
de Noruega, los Países Bajos y Suecia, la OSP desarrolló un modelo
de atención integral dirigido a combatir la violencia contra la mujer en
el ámbito comunitario, que se puso en marcha en 10 países (los siete
de América Central, Bolivia, Perú y Ecuador). En ellos, el modelo
se expandió a más de 100 redes intersectoriales a nivel comunitario
que atienden y refieren a mujeres que padecen situaciones de violencia; además,
organizan campañas de educación y de promoción de medidas
preventivas.
La Oficina trabajó en los Países Miembros para elaborar
y poner en práctica módulos de adiestramiento y procedimientos contra
la violencia, así como sistemas de vigilancia de la violencia intrafamiliar
en los servicios de salud. También se fortalecieron las coaliciones nacionales
que abogan por mejores leyes y por la institucionalización de las metas
del modelo.
Como parte del grupo interinstitucional de Naciones Unidas, Vidas
Libres de Violencia, la OSP desempeñó un papel clave en la organización
de un simposio dirigido a movilizar al sector salud contra la violencia de género.
Grupos intersectoriales e interinstitucionales de 30 países entregaron
informes sobre las experiencias vividas en el sector salud, de donde se seleccionaron
modelos de operación para presentar en el simposio.
Con el apoyo de
las fundaciones Rockefeller y Ford, la OSP lanzó una iniciativa tendiente
a elaborar, validar y poner en práctica planes para combatir la violencia
de género, así como instrumentos para incorporar criterios de equidad
de género en los análisis de la situación de salud y en la
formulación de políticas. En su primera etapa, la iniciativa está
en ejecución en Chile y posteriormente se implantará en toda la
Región.
La Organización
coordina en ocho países (Barbados, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Jamaica,
Nicaragua y Perú) el desarrollo de proyectos de investigación sobre
la inequidad de género en el acceso y financiamiento de los servicios de
salud, en el contexto de la reforma del sector.
Por otra parte, la Organización
ofrece, tanto en formato impreso como a través de la Internet, publicaciones,
materiales de referencia y bases de datos, tales como la guía de capacitación
del Programa sobre Género, Salud y Desarrollo (en inglés y español);
diversas publicaciones del Proyecto de Violencia Intrafamiliar; la versión
en español de la Guía ética para investigación sobre
violencia doméstica; Mujeres adolescentes y tabaco (en inglés y
español), así como instrumentos para combatir la violencia intrafamiliar.
Además,
la OPS publicó Domestic Violence: Women's Way Out (traducción al
inglés de La ruta crítica que siguen las mujeres afectadas por la
violencia intrafamiliar: Protocolo de investigación) y la traducción
al español de una serie de la Universidad de Harvard sobre género
y equidad en la salud.
En la actualidad, el grupo de discusión sobre
género y salud (GENSALUD) (gensalud@paho.org) cuenta con 330 suscriptores
y ofrece información sobre sitios en Internet, publicaciones, conferencias
y mucho más, así como hojas informativas mensuales.
Por su importancia
para la promoción de la salud, cabe destacar el concurso para el financiamiento
de proyectos sobre equidad de género en los procesos de reforma del sector
salud, promovido por la OSP. Un comité de expertos evaluó las 61
propuestas recibidas, de las cuales seleccionó seis, provenientes de Barbados,
Brasil, Colombia, Chile, Ecuador y Perú.
Con el apoyo del Gobierno de
Suecia, entre 1999 y 2000 la OSP llevó a cabo cuatro proyectos de investigación
sobre género y calidad de la atención en cuatro países centroamericanos
(El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua). Con base en un protocolo diseñado
en la Argentina y el Perú, en cada uno de los cuatro países se detectaron
diferencias de género en cuanto a la forma en que los hombres y las mujeres
perciben su grado de enfermedad; cómo ello afecta a la búsqueda
de atención y al seguimiento del tratamiento médico en ambos géneros,
así como la manera en que los proveedores de servicios perciben a sus pacientes
hombres y mujeres. La diabetes sirvió de guía en El Salvador y Nicaragua,
y la tuberculosis en Guatemala y Honduras.
Los resultados de la investigación
se difundieron en informes y reuniones con políticos de tres países
y se incorporaron en la capacitación de los proveedores de atención
de salud. En Nicaragua, el proceso culminó en la creación de grupos
de apoyo para mujeres con diabetes; en Honduras, el Programa Nacional contra la
Tuberculosis incorporó el enfoque de género a sus principios.
El
Gobierno de Alemania apoyó la ejecución de un proyecto de investigación
operativa en cuatro países centroamericanos, que consiste en estudios participativos
sobre los conocimientos, prácticas y actitudes de los hombres frente a
su situación reproductiva y la de sus familias. Con base en esta información,
grupos de hombres y otros sectores coordinarán, en conjunto con los Ministerios
de Salud, el desarrollo de modelos de participación masculina en un centro
de salud y en un centro de recreación deportiva. Los resultados se presentaron
en un trabajo sobre la participación de los hombres en los programas de
salud reproductiva, publicado por la Revista Panamericana de Salud Pública
en su número de junio de 2000.
La OSP desarrolló sistemas estándar
de vigilancia en salud para personas de ambos sexos que trabajen en la industria
de exportación, a fin de incorporar las consideraciones de género
en la política y la planificación de la salud en el proyecto centroamericano
PLAGSALUD (Aspectos Ocupacionales y Ambientales de la Exposición a Plaguicidas
en el Istmo Centroamericano).
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