Todo el esfuerzo
y la labor que realizamos en nuestra vida diaria, son un aporte
a la transformación y progreso del mundo para las generaciones
futuras.
Recuerdo la anécdota
de un jardinero de avanzada edad que se dedicaba a plantar árboles
de pistacho.
Un viajero se le acercó
y le pregunto: padre, usted esta plantando estos árboles
recién nacidos sabiendo que tardarán cuarenta
años en crecer y dar frutos. ¡No podrá ver
los resultados de su esfuerzo!
El anciano le contestó:
unos plantaron y yo me beneficié de sus deliciosos frutos,
ahora yo planto para que otros puedan disfrutar.
Cuando nos proyectamos,
elaboramos planes y concebimos programas, estamos haciendo un
aporte a un futuro para otros, esos que a simple vista parecen
tan lejanos. Pero inspirados en el enfoque de David Dohm, el
orden implicado, son una parte nuestra que sucederá en
el futuro, una proyección del todo que persiste por siempre.
Cuando mencionamos
la palabra sustentable nos referimos a acciones cuyos resultados
perduran en el tiempo, más allá de nosotros. Este
es un acto de desprendimiento del ego y un salto cualitativo
en la adquisición de valores para el progreso de nuestra
esencia humana.
El beneficio de la
parte se logra solamente con el beneficio del conjunto, ese
conjunto esta más allá del tiempo y del espacio.
La Tierra prevalece
y nuestras acciones, si son nobles, logran producir una transformación
en el corazón de los modelos dominantes para reenfocarlos
hacia la construcción de otros nuevos que contemplen
el beneficio de todos. Y esos "todos" formarán
parte en la creación de un futuro inédito, y acelerarán
el proceso de surgimiento de las potencialidades humanas y su
progreso continuo en el marco de la Paz Mundial.
Por eso nuestro deber
como seres humanos y como ciudadanos que habitamos la Tierra,
desde nuestras organizaciones y puestos de servicio, es asegurar
que este proceso no se interrumpa, si no más bien que
siga, cada vez más potente, en la construcción
de ese futuro.
Lo importante
a tener en cuenta es que la Tierra queda para siempre
y la Humanidad también.