Resumen: En
esta ponencia analizamos las percepciones medioambientales y
su relación con las practicas económicas de pobladores
mapuche asentados en la provincia de Neuquen, ámbito
de producción energética por excelencia. Las explotaciones
hidrocarburíferas e hidroenergéticas conllevan
procesos de inversión de capital han afectado a sectores
populares, pequeños productores y por sobre todo a poblaciones
mapuche pauperizadas. En otros trabajos hemos estudiado estos
temas, nos proponemos aquí analizar como la dirigencia
de las organizaciones etnicistas plantea las demandas de los
afectados, como en su estructuración discursiva se amalgaman
elementos económicos y simbólicos al tiempo que
se construye un tipo particular de identidad cultural que resulta
funcional para viabilizar acciones pragmáticas.
Introducción
La afectación
de numerosos pobladores mapuche residentes en distintos parajes
de la provincia de Neuquen como consecuencia de la ejecución
de ciertas actividades económicas que implican un violento
proceso de inversión y desinversión de capital
ha sido denunciada por diversas organizaciones indianistas de
esta provincia durante los últimos años.
El impacto social que
ocasionan estas actividades productivas es sin duda uno de los
aspectos en los cuales se manifiesta en la actualidad la violencia
ejercida por el Estado nación sobre este pueblo, no ya
a partir del empleo de las armas como antiguamente sino mediante
la implementación de determinadas medidas económicas
que favorezcan el desarrollo de la explotación hidroenergética
e hidrocarburífera de la cuenca neuquina.
Debido a esto se han
construido una serie de represas sobres los ríos Limay
y Neuquen, así como también se ha montado la infraestructura
necesaria para la extracción, procesamiento y distribución
de petróleo y gas lo cual ha causado innumerables perjuicios
al pueblo mapuche.
La realización
de grandes obras, en particular las represas hidroeléctricas
y la explotación hidrocarburífera gasifera y petrolífera
constituyen un tipo particular de producción. En ambas
se desarrollan una serie de "actividades a término"
producto de una planificación específica. Los
aspectos centrales de la misma son determinados sobre la base
de un horizonte temporal previamente definido, sea por el cronograma
de obra o por las reservas estimadas. Las alteraciones que puedan
producirse sobre este horizonte (modificación del cronograma
de obra o ampliación de las reservas) en nada modifican
las características de este tipo particular de inversión.
El fin de la presa,
la culminación de un ducto, o el agotamiento de las reservas
gasíferas y petrolíferas tendrán una consecuencia
inmediata: La localización de los capitales en otras
áreas o regiones de mayor rentabilidad. La desinversión
es la consecuencia temida de un proceso de "inversión
a término" que conllevan estas actividades.
Es posible diferenciar
claramente este tipo de inversiones de las realizadas en otras
ramas de actividad. En estas últimas la dinámica
del capital esta pautada por la nivelación de la tasas
de ganancias y su flujo se determinara (en condiciones ideales)
en torno a este criterio. La selectividad del capital no esta
fijada en principio mas que por el nivel de beneficio obtenido.
Así, su localización espacial es relativamente
"independiente" de la "proximidad" de los
ámbitos productores y los de consumo. Las constricciones
de su ubicación no se relacionan exclusivamente con la
localización de las materias primas. En la medida que
el abastecimiento de los mismos puede realizarse de ámbitos
alternativos. De acuerdo con esto el proceso de producción
no necesita desplazarse espacialmente.
Por el contrario la
generación hidroenergética y la explotación
hidrocarburífera implican una localización del
capital que esta dada por la existencia de recursos. La heterogeneidad
espacial de su distribución fija las pautas de la selectividad
de las inversiones.
Por sus características,
estas inversiones se vinculan de una manera específica
con el medio ambiente, dado que ocasiona profundas modificaciones
en la naturaleza. Somos concientes que toda actividad productiva
produce la alteración del entorno natural pero las que
aquí señalamos, lo hacen de una manera cualitativa
y cuntitativamente diferente. El desvío de ríos,
la creación de lagos artificiales, el agotamiento de
los recursos no renovables, la contaminación de suelos,
la modificación de la estructura de los subsuelos por
el empleo de explosivos son algunas de sus consecuencias.
Los efectos sociales
de la desinversión de capital sobre las poblaciones afectadas,
una vez finalizadas las actividades productivas resultan mayores
porque operan sobre un entorno natural fuertemente modificado.
El agotamiento de algunos recursos, los impactos sobre la flora
y la fauna, el deterioro de las cubiertas vegetales son algunas
de las efectos negativos que este tipo de actividades que impactan
sobre las poblaciones afectadas limitando sus estrategias de
reproducción.
En la provincia de
Neuquen, ámbito de producción energética
por excelencia , las explotaciones que conllevan procesos de
inversión de capital han afectado a sectores populares,
pequeños productores y por sobre todo a poblaciones mapuche
pauperizadas. En otros trabajos hemos estudiado estos temas
, nos proponemos aquí analizar como la dirigencia de
las organizaciones etnicistas plantea las demandas de los afectados,
como en su estructuración discursiva se amalgaman elementos
económicos y simbólicos al tiempo que se construye
un tipo particular de identidad cultural que resulta funcional
para viabilizar acciones pragmáticas.
Orden económico orden simbólico
Las organizaciones
indianistas de la provincia de Neuquen plantean una política
de duro enfrentamiento a los gobiernos provincial y nacional.
Se manifiestan abiertamente en contra de la implementación
del modelo económico neoliberal, y cuestionan la política
seguida por la administración neuquina para con el pueblo
mapuche. En lo que concierne al impacto ocasionado por la explotación
energética responsabilizan a ambas administraciones de
llevar a cabo una política cómplice con los intereses
de las empresas energéticas.
"Ayer por nuestras
tierras aptas para la agroganadería. Hoy el libre mercado
nos visita tras nuestros recursos subterráneos gas y
petróleo" (Documento S/D).
La visión histórica
de estas agrupaciones vincula el proceso de afianzamiento del
Estado Nacional con la implantación de un orden económico
y un orden cósmico contrarios a las concepciones mapuche.
"En esta invasión
militar se impuso un nuevo principio, un nuevo orden. Un orden
donde el hombre es el centro y la naturaleza es algo que se
puede dominar, que está a su servicio, con el objeto
de lucrar. Un orden estamentado entre seres superiores e inferiores"
(Wallmapuche-ixofillmogen. Documento de trabajo. Primer taller
local región sur. ).
Las demandas específicas
sobre los daños causados por las inversiones que hemos
comentados párrafos mas arriba se estructuran bajo un
discurso que vincula lo económico con lo cultural
Las relaciones entre
el orden económico y el orden cósmico establecidos
por el dominio winka centrados en la lógica reproductiva
del capital plantean una relación jerárquica entre
el hombre y las demás "fuerzas de la naturaleza".
Esta concepción antropocéntrica resulta contradictoria
con el "orden de los pueblos originarios" basado en
el equilibrio, la armonía y la simetría "donde
el mapuche es un newén (fuerzas o poderes del universo)
más del Wall Mapu (territorio).
Parafraseando a Balandier
(1997) se construye un universo simbólico en el que el
orden mapuche y el orden general del mundo son la misma cosa.
El hombre, lo social y la naturaleza son pensados de una manera
holistica .
Este ordenamiento surge
del equilibrio y la complementariedad de los newén. Cada
uno de ellos tiene un rol específico y es responsable
del equilibrio del Wall Mapu (territorio) y el mapudungun, el
idioma que permite la comunicación entre los mismos.
"El hombre, el
che, es un newén mas del Wallmapu. El Mapuzungun o Mapuchezugun,
el habla de la tierra, no es un idioma que pertenezca solo al
che, sino que es la manera en que las fuerzas o newén
se comunican entre sí. Es por eso que cuando la Machi
o la Pillan Kuse toma contacto con su newén, este se
comunica con ella en mapuzungun" (Wallmapuche-ixofillmogen.
Documento de trabajo. Primer taller local región sur).
La comunicación
entre los hombres y los distintos newén se realiza pues
a través del mapudungun, que además de ser un
código comunicacional es fuente misma de sabiduría,
en la medida que permite un tipo de relación específica
con la naturaleza. El mapudungum es causa de conocimiento e
indicador de la identidad del pueblo mapuche, identidad que
desde este discurso, no se construye únicamente en relación
con otros pueblos sino también en relación a los
distintos newén del Wall Mapu.
"Hoy trasmitimos
este saber desde la palabra escrita, pero la fuente de conocimiento
-kimvn ha sido y sigue siendo nuestro mapuzungun. A él
recurrimos para encontrar explicación científica
sobre nuestra vida y su fundamento. Por ello comprobamos que
es difícil para el no mapuche acceder a la esencia del
kimvn mapuche, al no poseer el conocimiento del mapuzungun"
(Wallmapuche-ixofillmogen. Documento de trabajo. Primer taller
local región sur. ).
La eficacia simbólica
de la lengua mapuche no se debe a la configuración de
un tipo de liturgia específica o a la ejecución
de una determinada secuencia ritual, sino que es a través
suyo que las regularidades naturales y sociales se vinculan.
En relación
a las primeras es importante aclarar que la noción de
Mapu (tierra) no se limita a la superficie, incluye el espacio
(Wenu Mapu) y el subsuelo (Minche Mapu) . Las relaciones entre
los distintos integrantes de estos ámbitos espaciales
se presentan armónicas y reproducen las mantenidas entre
los distintos integrantes de la sociedad mapuche. Desde esta
concepción una agresión al Wall Mapu es una agresión
al pueblo mapuche. Como ya señaláramos los responsables
de las acciones que deterioran el territorio resultan ser el
gobierno provincial y el nacional, representantes del winka
y sus intereses. Ambos, fuertemente dependientes de las empresas
energéticas y de los organismos internacionales (FMI,
Banco Mundial) que imponen programas y políticas que
profundizan el sometimiento del pueblo mapuche.
Desde el discurso de
las organizaciones etnicistas se construye una visión
preterista que imagina a las comunidades indígenas en
general y al pueblo mapuche en particular como armónicas
, no solo en las relaciones entre los hombres, sino también
entre éstos y los demás componentes del medio
ambiente. El conflicto intraétnico se subsume en el interétnico.
Como resultado de una construcción de opuestos, una ideología
solidaria, centrada en la comunidad se opone al individualismo
salvaje del sistema capitalista. La complementariedad y la cooperación
entre las partes arroja fuera de los límites de la etnía
la competencia, la irracionalidad del mal uso de los recursos
naturales y la puja por el poder .
"Nosotros tenemos
la machi que tiene la sabiduría de la medicina, tenemos
el lonko que es el que nos va a conducir, nuestras autoridades
religiosas (Pillan Kuse)... nada va separado, cada uno es un
integrante de la comunidad de la sociedad mapuche y cumple un
rol, un rol específico..." (Dirigente de Coordinación
de Organizaciones Mapuche).
El equilibrio es resultado
del acceso del hombre al mapudungun. El vínculo entre
ambos es el garante del orden entre los distintos integrantes
del Wall Mapu. La responsabilidad de la armonía territorial
no recae exclusivamente sobre uno u otro sino en la relación
entre ambos. Sin embargo, otros hombres, los winka pueden por
si mismos alterarlo.
La agresión
y el desorden se identifican con el winca y no con el sistema
económico capitalista. El otro es genérico y las
contradicciones en su interior no revisten mayor importancia
en al análisis de las organizaciones. A diferencia de
las cosmovisión mapuche, el winka construye un sistema
de representaciones en el cual el hombre es el elemento de dominación
de la naturaleza.
"El wallmapuche-
territorio mapuche sangra por sus cuatro partes mientras el
depredador winka impulsa la ideología del lucro y el
consumismo extremo, explotador de la naturaleza" (Documento
de trabajo. Primer taller local región sur.).
La subordinación
del pueblo mapuche al Estado Nación devino en la pérdida
del control de su Wall Mapu. El reclamo de las organizaciones
indígenas pasa por una redefinición de las relaciones
con el Estado Nación que apunte a la implantación
de un régimen autonómico.
"Queremos que
el Estado argentino entienda que dentro del estado hay pueblos.
Pueblos que están sometidos por el Estado. Los indios
buscamos nuestra autonomía" (Dirigente de la Confederación
de organizaciones mapuche).
La vinculación
del concepto de autonomía con los de "pueblo originario"
y "territorio" permite la construcción de líneas
políticas. La concepción de autonomía no
se plantea como un simple reconocimiento de la diversidad cultural
por parte del Estado sino que a partir de la misma se acepte
que los grupos étnicos puedan tener autoridad y control
efectivo sobre el Wall Mapu. El concepto de territorio es entendido
como:
"...un espacio
de la naturaleza que se encuentra bajo influencia cultural y
[el] control político de un pueblo (...) Nuestro nombre
expresa la autoidentificación cultural como 'gente de
la tierra' , 'ce de la mapu'. Por ello el territorio es un derecho
natural, irrenunciable para la concepción filosófica
y religiosa mapuche" (Documento de trabajo. Primer taller
local región sur. ).
"El territorio
para el mapuche no es solamente tener 10.000 ha alambradas.
El territorio en la cosmovisión mapuche es todo , el
aire, lo que esta abajo, lo que esta arriba... todo es el territorio.
Ese es el pensamiento del mapuche..." (Dirigente de la
Confederación de organizaciones mapuche).
Las representaciones
simbólicas sostienen el reclamo del control territorial
al cual el pueblo mapuche debe acceder por "derecho natural".
La cultura, en términos discursivos, es un argumento
para acceder al control de los recursos , la identidad, sustento
del planteo de autoridad política, al tiempo que el concepto
de territorio resulta funcional para plantear la demanda sobre
el dominio integral de las riquezas.
"Que queremos
los mapuche cuando reclamamos derechos territoriales? Estamos
buscando la posibilidad que se nos adeuda de ejercer influencia
y control sobre lo que ocurre en ese espacio territorial. Se
está, por lo tanto, persiguiendo el objetivo de participar
colectivamente en las decisiones que afecten a ese territorio
y a los recursos existentes en él" (Documento de
trabajo. Primer taller local región sur ).
La cultura se convierte
en instrumento del reclamo. El discurso de las organizaciones
enfatiza la diferente cosmovisión de los mapuche frente
a las construcciones simbólicas del winca. Las disímiles
percepciones del entorno natural se corresponderían con
diferentes modalidades de apropiación. Lo ideacional
resulta explicativo de este tipo de vinculación y en
ningún momento entra en consideración el grado
de desarrollo de las fuerzas productivas disponible por wincas
y mapuches.
Los planteos que propician
la armonía con el medio ambiente relacionan la destrucción
de la "biodiversidad" (sic) con la destrucción
del pueblo mapuche. A Partir de un intenso trabajo clasificatorio
se organiza la identidad y la alteridad. Se le adjudica a los
mapuche poseer el conocimiento y la sabiduría de regular
adecuadamente las relaciones con la naturaleza.
"Abajo está
la riqueza de adentro de la tierra de donde uno se nutre. Todo
hace al mundo mapuche, al universo mapuche. No sacamos la riqueza
que tiene la tierra, que por algo la tiene, no la explotamos...por
ahí hay oro y no lo sacamos porque lo hemos estado guardando...
Depende del tiempo cuanto vamos a sacar. En un tiempo sacábamos
la piedra para hacer flechas... La madre Naturaleza nos dio
el conocimiento, con que piedra las teníamos que hacer...
donde estaban esas piedras y cuantas íbamos a ir usando..."
(Dirigente de la Confederación de organizaciones mapuche).
A la construcción
preterista de una histórica etapa ideal en la que reinaba
el equilibrio entre los distintos newén le sigue la situación
de contacto interétnico. Con la llegada del winka comienza
el desequilibrio, la zozobra y las pérdidas para el pueblo
mapuche.
Un caso concreto
En este punto queremos
ejemplificar como la producción simbólica que
hemos analizado en el apartado anterior se estructura en un
caso particular de agresión al Wall Mapu. Nos referimos
al impacto ambiental que sufren los pobladores de la agrupación
Painemil como consecuencia de las actividades extractivas desarrolladas
por empresas hidrocarburiferas.
La reserva se localiza
a 100 km. de Neuquén Capital y a 5 Km. de Añelo
sobre el río Neuquén. Los pobladores de dicha
agrupación se encuentran asentados sobre una angosta
planicie comprendida entre las bardas que sirven como límite
a los embalses del complejo Cerros Colorados y el río
Neuquén.
En sus predios se lleva a cabo una intensa explotación
de las reservas gasíferas cuyo responsable es la privatizada
empresa YPF. El impacto de esta producción sobre la vida
cotidiana de los integrantes de la Agrupación Painemil
es muy grande. El deterioro ambiental y de las condiciones de
vida de los crianceros mapuche llega al punto tal que resulta
inviable (en los términos actuales) la coexistencia de
la explotación gasífera y la producción
ganadera, base del sustento de los habitantes de Painemil.
Las organizaciones
indianistas vinculan la agresión al Wad Mapu tal como
el que llevan a cabo las empresas energéticas a partir
de la actividad extractiva, por lo que la pérdida de
ciertos dones adquiere una dimensión particular.
"Desde hace años
comenzaron a morir puf newén en Painemil. Painemil significa
oro celeste. El Painemil tuwun no se desarrolló mas normalmente,
separado de su unidad esencial, de su identidad. Se escondió
el mapudugun-habla de la tierra hasta olvidarse, se perdió
el Nor Mogen-normas de convivencia, se ocultó Ad Mogen-,
se olvidó el Nguillatun, no hay Pillán Kuse- autoridad
religiosa, no se conoce lawen-medicina, ni machitun-acto de
curar. Se perdió newén. Murió la memoria"
Coordinación de Organizaciones Mapuche. (Wallmapuche-ixofillmogen.
Documento de trabajo. Primer taller local región sur).
El impacto sobre el
Wall Mapu y el desequilibrio del Ixofillmogen es sustancialmente
mayor en el caso de Painemil. Las agresiones sobre ambos no
son solo daños a determinados recursos naturales sino
que atentan también contra la existencia cultural de
los pobladores de la agrupación.
"La mapu y sus
recursos naturales nos dan vida y tienen un significado profundo
para nuestro pueblo. No son simples objetos de lucro. Conforman
la esencia de nuestra existencia física y cultural, porque
nos alimenta, nos dan salud y nos ayudan a ser pueblo"
(Documento de trabajo. Primer taller local región sur
).
En el discurso de las
organizaciones se homologa la pérdida de ciertos "rasgos
culturales" con la pérdida de la identidad mapuche.
El esencialismo se expresa en forma mayúscula cuando
se vincula Mapuche-Tierra-Territorio. La pérdida del
pu newén, del mapudungun, del tuwún, del machitún,
del Nguillatun equivalen a la pérdida de la memoria (ver
testimonio citado mas arriba) implica un no reconocerse como
pueblo. Creemos que la ausencia de estos elementos culturales
no impide la constitución del pueblo mapuche como sujeto
histórico. No practicar mas el Nguillatun, no hablar
en lengua ni recurrir a la machi en caso de enfermedad, no necesariamente
implican la pérdida de la memoria. El ejercicio de la
misma, se manifiesta en la comprensión de un proceso
histórico particular que explique las actuales condiciones
de vida del pueblo mapuche.
En Painemil el ejercicio
de la memoria permitió reconocerse como mapuches para
enfrentar a la mas poderosa empresa asentada en el territorio
nacional (YPF), utilizando todos los recursos de que disponían,
al tiempo que eran respaldados por organizaciones e instituciones
dada su condición de mapuches.
Fue precisamente la
memoria la que les permitió relacionar su pasado de mapuches
reasentados al inicio de siglo sobre la margen del río
Neuquén como resultado de un proceso económico,
político y militar, con sus problemas actuales. Vincular
el impacto sufrido hace mas de cien años (como consecuencia
de la derrota militar) por la aplicación de un nuevo
modelo económico y la disputa por el control de los recursos,
con los efectos sufridos ante el avance de las políticas
económicas sustentadas en la doctrina neoliberal.
Para finalizar este
apartado quisiéramos señalar que el discurso de
los afectados pobladores de la agrupación Painemil no
reproduce en su totalidad el desarrollado por los dirigentes
de las agrupaciones indígenas. La mayor parte de los
mapuche asentados en la reserva desconoce por completo la lengua
mapuche, esto no significa que estén impedidos de la
producción de un discurso etnicista pero si que la estructuración
del mismo difiera en parte del desarrollado por las otrganizaciones
indigenistas. Las prácticas cobran una dimensión
distinta en relación a las representaciones.
La tierra no es solo
la expresión simbólica de la etnicidad, constituye
también un objeto y un medio de trabajo a partir de los
cuales los mapuche de la reserva pueden garantizar su reproducción
social. La identificación y la lucha por la tierra de
los mapuche es resultado de premisas no disociadas: el control
de los recursos (a través del control del Wall Mapu)
y la construcción de una identidad específica
a partir de esta relación.
" (...) Para nosotros
los mapuche, la tierra tiene fuerza propia, como así
también todos los seres que habitan en ella le pertenecen,
el hombre incluido. (...) El mapuche sin tierra no es mapuche
(...)" (Miembro del Consejo Asesor Indígena).
La pérdida del
mapudungun que en el plano del discurso se plantea como, la
pérdida de la sabiduría a partir de la cual se
está imposibilitado de relacionarse sabiamente con los
demás newen, significa en la práctica el quiebre
de un código específico, cuya existencia facilita
o dificulta las posibilidades de articular respuestas políticas,
que permitan revertir la condición de subordinación
de los mapuche. De esta manera, la pérdida del mapudungun
deviene en la delimitación de un campo simbólico
propio a partir del cual reformular dinámicamente su
identidad colectiva y su percepción de la realidad. Es
a partir del acceso al mapudungum que el mapuche se constituye
en un ser mas pleno, dado que este paso implica el ingreso al
conocimiento y la practica de una moral coconstituyente del
mundo social.
Pero, como ya señaláramos,
las limitaciones que conlleva esta situación no pueden
plantearse como la pérdida de la memoria. De hecho, los
pobladores de la agrupación Painemil han desarrollado
prácticas eficaces para enfrentar, aún desde un
posición desventajosa, al gobierno provincial y a la
empresa YPF. La identidad mapuche trasciende el campo específico
de las representaciones para instalarse también como
un conjunto de prácticas que permiten lograr la realización
de reivindicaciones sociales.
Consideraciones
finales
Las organizaciones
mapuche de la provincia de Neuquen han planteado desde su formación
una serie de reivindicaciones que van desde aquellas que se
encuadran en un campo cultural a aquellas marcadamente socioeconómicas.
Quizás uno de sus mayores logros sea la habilidad con
que han vinculado ambos aspectos en la estructuración
de sus reclamos. La producción de un sistema de representaciones,
la organización de la identidad y la alteridad, así
como la conformación de un corpus discursivo forma parte
de un trabajo simbólico que resulta funcional para expresar
demandas y reivindicaciones de tipo socioeconómico.
Los reclamos por el
acceso a la tierra se realizan solo en primera instancia apelando
a un planteo de anterioridad . El calificativo de "pueblo
originario" no hace mas que poner en relieve sus derechos
sobre el territorio. Sin embargo la fundamentación de
tal reclamo no se agota en este plano. Un saber específico,
una particular concepción cosmosocial convierte al pueblo
mapuche en el garante de un orden específico a partir
del correcto uso de los recursos. La racionalidad que conllevan
sus practicas sociales y productivas no es una mas entre otras
racionalidades, ni siquiera es la mejor de ellas; es la única
racionalidad posible frente a la irracionalidad de los no mapuche.
Para los mapuche los
ríos, la lluvia, la flora y la fauna (en definitiva objetos
y medios de producción) no constituyen elementos indiferenciados
de ciertos procesos productivos particulares. Cada uno de estos
últimos pone en relación a distintos newen y por
tanto, producir implica respetar y reproducir las características
de la relación que mantienen entre ellos para evitar
el riesgo de generar el caos.
La tentación
de explicar las representaciones mapuche de la naturaleza en
si mismas o de analizarlas únicamente en relación
a su utilización pragmática en pos de alcanzar
ciertos objetivos atenta contra una compresión profunda
de las condiciones de surgimiento y evolución de tales
representaciones.
Para abordar tal tarea
debemos considerar las múltiples determinaciones y constricciones
del ámbito socioeconómico en la cual surgió
tal producción simbólica. Lo dicho no significa
plantear un relacionamiento mecánico entre la estructura
económica y las representaciones medioambientales de
los mapuche.
Como señala
Godelier:
"... la percepción
social del medio ambiente no se compone exclusivamente de representaciones
mas o menos exactas de las constricciones propias del funcionamiento
de los sistemas técnico-económicos, sino asimismo
de juicios de valor (positivos, negativos o neutros) y de creencias
fantasmáticas. El medio ambiente siempre tiene dimensiones
imaginarias. Es el lugar donde habitan los muertos, la morada
de las potencias sobrenaturales benévolas y malévolas
que supuestamente controlan las condiciones de reproducción
de la naturaleza y de la sociedad. Tales representaciones dan
sentido a comportamientos e intervenciones sobre la naturaleza
que pueden parecer absolutamente irracionales a un observador
occidental" (1989:56).
Esta última
cita nos lleva a puntualizar la particularidad de las distintas
racionalidades. Mapuches y Winkas han desarrollado modalidades
diferentes de apropiación de la naturaleza así
como también han producido normas acerca del uso adecuado
de los recursos. Las mismas han variado en el transcurso del
tiempo al compás de los cambios acaecidos en el sistema
técnico-económico. La aplicación de modelos
extensivos o intensivos no ha tenido únicamente consecuencias
económicas así como la relación con la
tierra a partir de las figuras de propiedad o régimen
de reserva, no remite exclusivamente a un plano jurídico.
Ambas inciden en la producción de un sistema de representaciones
y normas acerca del buen o mal manejo de los recursos medioambientales.
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