Podemos imaginar a ese "individuo"
como el ser colectivo, que hoy tiene en sus manos el ingrediente
esencial de la "participación", para dar un
giro al destino de la Humanidad hacia el bienestar de todos.
¿Qué entendemos por procesos participativos? Según
Manfreed Max-Neef y Antonio Elizalde en su enfoque de Desarrollo
a Escala Humana, la "participación" es una
de las potencialidades humanas, que podría actuar como
el componente principal para dar inicio a la creación
de satisfactores sinérgicos, siendo estos los únicos
que pueden satisfacer las necesidades / potencialidades del
Ser Humano en su conjunto.
Nosotros somos espectadores de la
expansión de las organizaciones que surgen para tratar
de dar una respuesta a las incógnitas de la humanidad
frente a las calamidades de toda índole que ésta
sufre, el hambre, la mortalidad infantil, la falta de educación
imbuida de valores morales, la guerra, el individualismo despótico
producto de poder hegemónico capitalista, la marginación,
etc.
La lista es larga y a su vez el
nacimiento de estas organizaciones ha sido entendido como reacción
a este flagelo. Algunos dicen que estas surgen por el retiro
del Estado de Bienestar Keynesiano. Otros se preguntan: ¿acaso
este rol que supuestamente fue dejado de lado por el Estado,
alguna vez fue verdaderamente cumplido por él?
Según los autores de Desarrollo
a Escala Humana, lo único que puede satisfacer integralmente
las diez necesidades / potencialidades por ellos nombradas (subsistencia,
afecto, protección, entendimiento, participación,
ocio, identidad, creación, libertad y Trascendencia)
son los satisfactores sinérgicos que nacen a partir de
la potencialidad de la participación surgida desde el
seno de las comunidades de base. ¿Entonces cómo
podemos visualizar que este rol alguna vez fue cumplido por
el Estado? Simplemente éste no tiene, en su versión
actual, la pertinencia ni las herramientas, ya que se desempeña
aún dentro del núcleo de la lógica verticalista.
Esta no reconoce la horizontalidad de la participación.
Estas necesidades / potencialidades
serán expresadas de la mejor manera por la propia gente
y serán mejor actualizadas por los satisfactores consensuados
por ella misma.
Algunos autores afirman que el mejor canal para esta expresión
son los espacios participativos generados por organizaciones
sociales con dimensión comunitaria. Es cierto que estas
organizaciones todavía no han logrado construir su identidad,
pero podría ser que en un futuro próximo sean
intermediarios para resignificar la relación de la comunidad
con el Estado, por medio de un lenguaje articulador y constructor
de nuevos valores y conceptos, para dar significados mucho mas
amplios que el lenguaje utilizado por los poderes dominantes
de la actualidad.
Este lenguaje daría un salto
cualitativo por sobre los intereses partidistas y la lógica
fragmentaria y del mercado. Es entonces el momento de la creación
de una nueva relación, entre el Estado y la Comunidad,
basada en la cooperación, armonía y dirigida al
bienestar de todos donde habrá de desaparecer el discurso
de "quién tiene el poder" para dar lugar a
uno superador que es "el poder de todos y en conjunto".
Esta nueva comprensión
del poder, es incompatible con la participación convencional
de tipo partidista, y requiere a su vez de su propio tipo de
participación, basada en la búsqueda de la unidad
en diversidad, la "consulta", expresión y voz
del ser colectivo.