CAPACITACION
DE MAESTROS RURALES
MODULO
5
AREASPROGRAMATICAS
DEL DESARROLLO
UNIVERSIDAD NUR - INSTITUTO SUPERIOR
DE EDUCACION RURAL (ISER)
Capítulo 5
EL GENERO: EL ROL DE LA MUJER EN EL DESARROLLO
PREGUNTAS DE REFLEXION
¿Ha tenido la modernización el mismo efecto
en las mujeres como en los hombres?
¿Por qué es necesaria la participación
de las mujeres
en los proyectos de desarrollo
si se desea que estos tengan éxito?
¿Cuáles son los problemas principales
que enfrentan las mujeres?
EL GENERO: EL ROL DE LA MUJER EN EL DESARROLLO
El desarrollo enfocado hacia el crecimiento sólo se preocupa
del crecimiento económico, y no del efecto que este crecimiento
tiene en la vida de los seres humanos, especialmente en las
vidas de los más pobres. En cambio, el desarrollo enfocado
hacia la transformación se basa sólidamente en
valores tales como la justicia, la sostenibilidad y la participación.
Cuando se analiza el desarrollo enfocado hacia el crecimiento
económico en términos de estos valores, uno se
da cuenta de que esto sólo ha beneficiado a una pequeña
élite de la sociedad y que las grandes mayorías
han sufrido un proceso brutal de marginación. Pero aún
dentro de esta realidad macro hay ciertos sectores que tienden
a ser más marginados que otros, sino se presta atención
especial a su situación.
Entre los sectores que tienden a sufrir un mayor grado de marginalización
se encuentran a determinados grupos étnicos, las minorías
religiosas, los pueblos indígenas y los campesinos sin
terrenos propios. Sin embargo, el sector marginado más
numeroso en el mundo está determinado por género.
Son las mujeres del mundo.
Esta marginación de la mujer no sólo es un resultado
de la modernización. También existe en las sociedades
tradicionales. Las Naciones Unidas ha elaborado un índice
de Desarrollo Humano, el cual combina indicadores relacionados
con la salud, la educación y la capacidad adquisitiva
real, en un intento de medir el bienestar humano en cada país.
Cuando se ha calculado el valor del índice en cada país
por separado con respecto a los hombres y a las mujeres, en
todos los países, sin excepción, los hombres gozan
de un nivel mayor de bienestar que las mujeres. " Ningún
país del mundo trata a sus mujeres igual que a sus hombres."
1
Si uno está tratando de promover un desarrollo basado
en la justicia y sabe que un grupo está en desventaja
con respecto a otro, lo primero que tiene que hacer es velar
para que este grupo comience a recibir las mismas oportunidades
para competir con los demás. Pero a menudo ni esto es
suficiente.
Decir que uno ha actuado con justicia porque ha dado las mismas
oportunidades de competir a dos grupos, cuando uno entra la
competencia con claras ventajas sobre el otro debido a su vida
previa, no es verdadera justicia. Primero, hay que ayudar al
grupo en desventaja a desarrollar sus capacidades, para que
pueda competir en igualdad de condiciones.
"El mundo de la humanidad tiene dos alas: una es la mujer
y la otra es el hombre. Hasta que ambas alas no se hayan desarrollado
igualmente, el pájaro no podrá volar. Si un ala
fuera débil, el vuelo es imposible."
"Mientras se le impida a la mujer alcanzar sus más
grandes posibilidades, los hombres estarán incapacitados
de lograr la grandeza que podría ser suya."
"Hasta que la realidad de la igualdad entre el hombre y
la mujer no sea plenamente establecida y alcanzada, el más
elevado desarrollo social de la humanidad no será posible."2
´Abdu´l-Bahá
LA MUJER Y EL DESARROLLO
"Las mujeres constituyen 1/2 de la población del
mundo, hacen 2/3 de sus horas de trabajo, reciben 1/10 de los
ingresos del mundo, y son dueños de menos de 1/100 de
la propiedad del mundo. A medida que más hombres en los
países en vías de desarrollo migran a las ciudades
y pueblos para buscar empleo, la carga de trabajo de las mujeres
aumenta aún más. Las mujeres llegan a ser las
únicas administradoras y trabajadoras de la tierra. 3
La Competencia para las
Becas
Cada año, en un pueblo daban 4 becas para la universidad.
Pero pasa que en este pueblo habían dos escuelas. A una
escuela iban todos los hijos de las familias adineradas. Habían
pocos alumnos por clase, cada alumno tenía su propia
copia de los textos, y cuando un alumno tenía problemas
en una materia, los padres contrataban a tutores para ayudarle
a superar la dificultad.
En la otra escuela asistían los hijos de las familias
pobres. La mayoría trabajaba de día y estudiaba
de noche. Como no tenían dinero para comprar textos,
los maestros daban todas las clases por dictado. Puesto que
habían gran número de alumnos en cada clase, era
muy difícil para los maestros dar una atención
o ayuda especial a cualquier alumno en particular.
Año tras año los alumnos ricos ganaban todas las
becas. Cuando el director de la escuela de los alumnos pobres
habló a los organizadores de la competencia para ver
si no podían dar una beca a por lo menos uno de los alumnos
más destacados de su escuela, el Comité Organizador
respondió: "Estamos obrando con justicia. Todos
los alumnos tienen la misma oportunidad de competir."
Muchos tienen la idea de que la modernización ha beneficiado
a la mujer al mismo nivel que al hombre. Sin embargo, si examinamos
la realidad, vemos que en muchos casos el proceso de modernización
ha creado muchos problemas para la mujer y la familia.
En la mayoría de las culturas tradicionales la mujer
trabaja más horas por día que el hombre. En la
familia es la primera en levantarse por la mañana y la
última en dormir por la noche. A pesar de esto, anteriormente
en estas culturas no se hacía la división entre
el trabajo remunerativo y el trabajo no remunerativo, y tanto
los hombres como las mujeres trabajaban en distintas aspectos
del que hacer productivo.
Sin embargo, al pasar a una cultura monetaria, generalmente
se han clasificado a las labores del hombre como productivas
y se les han dado un valor remunerativo, mientras que se han
clasificado a las labores de la mujer como no productivas y,
por ende, no remunerativas. Esto ha tenido el efecto de restar
valor a las labores que realiza la mujer, hasta el punto de
no reconocerlas como trabajo. Este modelo mental, que sólo
considera que la labor remunerativa es en verdad trabajo, ha
tenido efectos muy negativos para la mujer.
Además de desvalorar el trabajo de la mujer y concederle
menor acceso a las actividades que la sociedad considera productivas
y remunerativas, otras consecuencias comunes perpetuada por
la modernización, en relación a la mujer, incluyen:
- su poca participación en la educación;
- la discriminación y desvalorización de lo femenino
en todos los ciclos y niveles del sistema educativo;
- el desconocimiento de la relación de los problemas
cotidianos de la mujer con el medio ambiente;
- la mayor presencia de la mujer en la actividad económica,
en condiciones laborales en desventaja como ser, menor remuneración,
menor reconocimiento, menor calificación y la extensión
del rol tradicional de madre y esposa;
- la intensificación del trabajo doméstico y extradoméstico;
- el incremento en la violencia doméstica;
- la descomposición de las formas tradicionales de la
organización familiar y un aumento en el número
de hogares en que la mujer queda como jefe y único sostén
de la familia, sin el apoyo del esposo, de la familia extendida
o de la comunidad. 4
Debido a todos estos problemas específicos
de la mujer, que no han sido considerados por la corriente dominante
del desarrollo, actualmente se hace necesario analizar las necesidades
concretas de la mujer en los proyectos de desarrollo y los efectos
beneficiosos o dañinos que un proyecto dado pueda tener
en las mujeres de la comunidad.
A la vez es importante enfocar algunos
proyectos específicamente hacia las necesidades de la
mujer para ayudarla a superar la desventaja comparativa que
tiene en comparación con el hombre. Al tomar en cuenta
estos aspectos, se habla de "género".
No Trabaja Mi Mujer
El hombre trajo a su amigo a casa.
La esposa acababa de regresar de traer agua, que tenía
que cargar desde una distancia de un kilómetro. Avivó
el fuego para preparar un café para su esposo y el visitante
y comenzó a preparar los alimentos para la cena. En ese
momento, comenzó a llorar el bebé y se fue para
atenderle. A la vez estaba contestando una pregunta de su hijo
mayor, relacionado con sus deberes en la escuela.
"¿Trabaja Su esposa?"
preguntó el visitante.
"No," respondió
el hombre. "No trabaja mi mujer. Sólo atiende la
casa."
EL CONCEPTO DE GENERO
¿Por qué se usa
el término "género" y qué significa?
Las personas que trabajan con los
problemas de la mujer han comenzado a utilizar el término
"género" para desarrollar un nuevo marco conceptual
dentro del cual se puede enfocar los problemas y las necesidades
específicas de la mujer en su relación tanto con
el hombre como con la sociedad. El hecho de usar un término
nuevo para referirse a este enfoque nuevo ayuda a las personas
a pensar de una manera distinta.
El término género
se refiere a la diferenciación y la relación entre
los roles de los hombres y las mujeres como los define una sociedad
determinada. No se centra en los variables biológicos,
sino en las relaciones económicas, políticas,
sociales y culturales entre los hombres y las mujeres en una
sociedad dada, tomando también en cuenta los variables
de raza y clase social.
Más que sólo mirar
al estado de las mujeres, el enfoque de género compara
el estado de los hombres y las mujeres y las diferencias proporcionales
que existen en su bienestar, utilizando una variedad de indicadores.
Asimismo, analiza las relaciones entre los hombres y las mujeres
en diferentes campos de la vida y el efecto de estas relaciones
en ambos.
Las diferencias y las relaciones
que examina el enfoque de género no son inherentes y
universales, sino históricas y culturalmente determinadas.
Varían de sociedad en sociedad, y aún dentro de
una misma sociedad. Por lo tanto, no son inalterables, sino
que pueden cambiar.
Al grado que los hombres y las mujeres
tienen roles distintos en la familia, la comunidad y la sociedad
en general, un mismo proyecto de desarrollo puede afectarles
de diferentes formas. Tomar en cuenta el aspecto de "género"
dentro del proceso de desarrollo, significa sencillamente tomar
en cuenta las diferencias en estos roles y examinarlas a la
luz de los valores en los cuales ha de basarse un desarrollo
enfocado hacia la transformación, tales como la justicia
y la participación.
Ante todo, hay que darse cuenta
que no es suficiente, bajo un concepto simplista de "igualdad",
sólo invitar a las mujeres a participar en un programa
que fue diseñado, consciente o inconscientemente, basado
en la estructura de vida de los hombres. Hay que analizar las
diferencias en los roles y la vida diaria de las mujeres que
pueden afectar su participación en el programa.
Por ejemplo, en un proyecto agrícola,
el extensionista se burló de las mujeres porque no habían
sembrado en los terrenos que él les había indicado
como los más adecuados para el cultivo de café.
Pero las mujeres tenían sus razones. Los terrenos indicados
se encontraban demasiado lejos de sus casas y, ellas necesitaban
trabajar en campos que les permitían atender simultáneamente
tanto a sus responsabilidades hogareñas como sus responsabilidades
agrícolas.
Segundo, antes de impulsar un programa
en un área específica, hay que analizar sus fines
a la luz de los roles tradicionales que desempeñan los
hombres y mujeres. Por ejemplo, si las mujeres son las que se
preocupan por la salud de la familia, es importante que los
programas en este campo se dirijan hacia ellas. O si las mujeres
se encargan de ciertas faenas agrícolas, no tiene sentido
que un proyecto capacite principalmente a los hombres en cómo
mejorar estos aspectos de la agricultura, para que después
ellos informen a las mujeres en la familia. Hay que trabajar
con las mujeres mismas.
Tercero, hay que examinar cómo
los diferentes modelos mentales de género influyen en
las actitudes de la comunidad hacia la mujer, las cuales pueden
retrasar o impulsar el proceso de desarrollo.
DOS ENFOQUES INICIALES SOBRE EL ROL DE LA MUJER EN EL DESARROLLO
No siempre se ha pensado de esta
manera del rol de la mujer en el desarrollo. Desde la década
de los años 70, cuando primero se comenzaron a idear
programas específicamente orientados hacia la mujer,
hasta ahora, se han aprendido varias lecciones de la experiencia.
Estas observaciones y conclusiones suelen ser compartidas entre
las diferentes organizaciones y grupos que se han propuesto
trabajar específicamente con la mujer para el desarrollo
social y económico de las comunidades. La relación
percibida entre la mujer y el desarrollo se sigue modificando
y ampliándose.
La Movilización de la Mujer en su Rol de Madre
La mujer primero aparece en el escenario
del desarrollo en su rol como madre. Se reconoce la vital importancia
de este rol y, por medio de la mujer se realizan programas asistenciales
en los que las mujeres son movilizadas para recibir un "servicio"
que contribuirá al bienestar de la familia, especialmente
en las áreas de la salud, la nutrición, la casa
y los hijos, responsabilidades tradicionales de la mujer.
En esta época no se toman
en cuenta los derechos o necesidades de la mujer como ser humano,
sino como una proveedora de servicios a la familia. En otras
palabras, se utilizó a la mujer como un medio para cumplir
con objetivos programáticos, en vez de verle corno un
fin en sí misma, y luego diseñar programas para
apoyarle en el desarrollo de sus capacidades.
Un resultado de este enfoque fue
la proliferación de los clubes de madres que hubo durante
los 70, caracterizados por una organización interna vertical
y cuya principal razón de ser fue la posibilidad de recibir
alimentos.
No se puede subestimar el valor
del rol de la madre, y las mujeres necesitan recibir capacitación
para llevar acabo mejor este rol, así como otros roles
que desempeñan en la sociedad. Pero es una cosa estimular
en una persona un proceso de autopotenciación para que
pueda ser un actor social que escoge cómo desempeñar
un rol en su vida, y es otra, simplemente utilizarla como un
instrumento para lograr otros fines.
Proyectos de Producción Orientados hacia la Mujer
Posteriormente se comenzó
a enfocar los proyectos de producción hacia la mujer.
Por una parte, esto se basó en la identificación
de la mujer como un sector marginalizado, restringido al sector
tradicional, ajeno a las nuevas tecnologías y crecimiento
económico, con poco acceso a las actividades remunerativas.
Con estos proyectos se pretendía corregir la injusticia
de marginar a la mujer del progreso moderno, y aprovechar su
participación para aumentar la capacidad de la producción.
A la vez se quería aprovechar
el hecho de que las mujeres generalmente dedican entre el 80%
hasta el 100% de lo que ganan en mejorar el bienestar del hogar,
mientras que el hombre normalmente sólo dedica un 40%
de sus ingresos al hogar. Así, al capacitar a las mujeres
por medio de proyectos productivos, se contribuiría a
mejorar sus ingresos, y por medio de ellos, a mejorar el bienestar
familiar.5
Lo que este enfoque no toma en cuenta
es que iniciar nuevas actividades productivas simplemente aumenta
la carga de trabajo, ya pesada, de la mujer. A sus tareas hogareñas
y agrícolas tradicionales, se agregan las actividades
productivas. Más bien, la mujer queda con una doble carga
y el hombre se siente menos responsable aún.
No se le ha educado al niño
ni facilitado un proceso de concientización en el hombre
para que asuma su responsabilidad con la familia por medio de
contribuir más de sus ingresos para los gastos del hogar,
ni tampoco por medio de apoyar a su esposa en los quehaceres
domésticos, especialmente cuando ella tiene otro trabajo
fuera del hogar. Así, tácitamente este enfoque
toma como un supuesto la irresponsabilidad del hombre, así
como la imposibilidad de cambiar esa irresponsabilidad.
Debido al hecho de que en aproximadamente
1/3 de los hogares del mundo las mujeres son los jefes del hogar,
sea porque sus esposos se han ido a trabajar a la ciudad o porque
las han dejado definitivamente, se hace necesario este tipo
de proyecto productivo orientado hacia la mujer. Pero debido
a la gran carga de trabajo que pone en la mujer, no es lo ideal,
ni para ella, ni para sus hijos, a quienes le queda poco tiempo
para dedicar.
Análisis de Estos Enfoques
Los dos enfoques, aunque distintos,
comparten dos defectos similares. No se basan en la capacidad
de pensar sistémicamente en la búsqueda de soluciones
y no buscan soluciones a largo plazo.
Ninguno de los enfoques toma en
cuenta la diversidad de roles y responsabilidades que desempeñan
las mujeres en sus relaciones familiares, sociales, culturales,
económicas y políticas con la comunidad. Más
bien, cada uno se concentra en un sólo rol de la mujer,
sea como madre o como agente productivo. Al concentrarse en
un solo rol y darle más responsabilidades dentro de ello,
sin analizar cómo esto afectaría sus otros roles,
el efecto es el de sobrecargarle a la mujer o generar problemas
en otros roles en su vida.
Tampoco los enfoques tienen una
visión a largo plazo. Para progresar hacia una relación
más equitativa entre las mujeres y los hombres, hay que
conllevar un proceso que incluya no sólo a las mujeres,
sino también a los hombres, las niñas y los niños
de la comunidad.
EJERCICIOS
1. ¿Por qué es necesario
enfocarse específicamente en las necesidades de la mujer
en el desarrollo?
2. Enumerar algunos de los problemas específicos de la
mujer en relación al desarrollo y la modernización.
3. Explicar el concepto de género.
4. ¿Cuáles son las ventajas de enfocar proyectos
de producción específicamente hacia la mujer?
¿Cuáles son las desventajas de este enfoque?
TENDENCIAS ACTUALES
Actualmente se utiliza el término
"género" para referirse al estudio de la diferenciación
y la relación entre los roles de los hombres y las mujeres,
las maneras en que se determinan estos roles y cómo éstos
afectan al desarrollo. Se comienza a ver a la mujer como una
"agente de cambio" y no sólo una distribuidora
de asistencia, o una simple productora. Se encamina hacia una
mejor correlación entre la mujer y el desarrollo, según
se comienza a cuestionar el concepto mismo del desarrollo y
las estructuras sociales, económicas y políticas
generalmente aceptadas como supuestos.
Aumentan los proyectos y organizaciones
que trabajan específicamente con la mujer y buscan mejorar
su vida, predominando entre ellos dos tendencias:
1. la tendencia de defender los
derechos humanos de la mujer, y
2. la tendencia de acentuar la participación de la mujer
en el desarrollo de su comunidad.
Es importante que los protagonistas de estos dos enfoques se
comprendan unos a otros y que colaboren mutuamente. Cuando no
lo hacen, cada enfoque se vuelve más débil. El
enfoque en los derechos de la mujer puede concentrarse tanto
en la denuncia de las injusticias que sufre la mujer, que no
busca soluciones que pueden transformar la realidad. A la vez,
el enfoque de la mujer en el desarrollo puede tomar a la mujer
sólo como un medio para lograr otros fines de desarrollo,
sin considerar si el impacto de las acciones son positivas o
negativas para ella misma. En cambio, si se enfocan debidamente
las dos tendencias, pueden reforzarse mutuamente.
La Convención de las Naciones Unidas sobre la "Eliminación
de Todas Formas de Discriminación en Perjuicio de la
Mujer" es un ejemplo de un documento enfocado en la defensa
de los derechos de la mujer, que a la vez relaciona estos derechos
estrechamente con el desarrollo de la sociedad y el bienestar
del mundo.
Entre otros artículos la Convención declara
que:
"- La discriminación en contra de la mujer inhibe
el crecimiento de la prosperidad de la sociedad y de la familia
y hace más difícil el desarrollo pleno de las
potencialidades de la mujer al servicio de su país y
de la humanidad.
- El desarrollo pleno y completo de un país y el bienestar
del mundo requieren la máxima participación de
la mujer en todos los campos bajo condiciones iguales para hombres
y mujeres.
- La gran contribución de la mujer al bienestar de la
familia y el desarrollo de la sociedad, y el sentido social
de la maternidad no han sido plenamente reconocidos todavía."6
En resumen, las dos tendencias están interrelacionadas
y requieren la una de la otra, ya que la conciencia de la mujer
acerca de sus derechos alienta su mayor participación
en los asuntos sociales, y su participación en el desarrollo
de la comunidad es un medio práctico de aclarar y poner
en práctica los conceptos de los derechos sociales.
Entre los derechos humanos promovidos por la Convención
de las Naciones Unidas, la cual fue suscrita por Bolivia en
septiembre 1989, se encuentran el derecho a la educación
y a participar en la vida cultural. Este derecho se relaciona
con la alfabetización y la educación, las cuales
son importantes áreas programáticas del desarrollo.
De manera parecida, el derecho a la protección durante
la maternidad y la niñez se relaciona con el área
de la salud materno infantil. Y el derecho a la vida, el derecho
de gozar de las más altas normas de salud mental y física,
y el derecho a la alimentación corresponden al área
de la salud en general.
La puesta en práctica de estos y otros derechos exige
el establecimiento de un orden social basado en la justicia.
De esta manera, el enfoque en los derechos de la mujer proporciona
una base para la realización de procesos creativos de
desarrollo. A la vez, las actividades de desarrollo pueden servir
como medios de buscar la manera de concretar estos derechos
en la vida real.
LA SITUACION DE LA MUJER EN CUANTO A LAS DIFERENTES ÁREAS
PROGRAMÁTICAS DE DESARROLLO
"La diferencia de capacidad entre el hombre y la mujer
se debe enteramente a la oportunidad y la educación.
Hasta ahora a la mujer se le había negado el derecho
y el privilegio de igual desarrollo
Si se le facilitan
las mismas oportunidades educativas o de cursos de estudios,
ella desarrollará la misma capacidad y habilidades."7
Abdu´l-Bahá
Educación
En la mayoría de los países y las culturas, la
mujer ha tenido una vida mucho más limitada que la del
hombre. Principalmente se limitaba al hogar y muchas de las
casas ni siquiera tenían ventanas que mirasen hacia el
mundo exterior. Inclusive se consideraba que la mujer era inferior
en su inteligencia y que no debía interferir en asuntos
importantes. Todo esto llevaba a que la mujer no tuviese acceso
al estudio o una educación escolar, y que haya quedado
atrasada en su desarrollo intelectual. Ese atraso, a su vez,
fortalecía el concepto de la inferioridad de la mujer.
Ahora la igualdad de la capacidad intelectual del hombre y la
mujer es comúnmente aceptada. Sin embargo, es necesario
dar a la mujer la oportunidad de levantarse y desarrollar sus
capacidades.
Según el censo nacional de 1992, el 49,9% de la mujeres
mayores de 15 años en el área rural de Bolivia
todavía son analfabetas absolutas, en contraste con el
23,1 % de los hombres. En las áreas urbanas el 15,5%
de las mujeres son analfabetas absolutas, en contraste con el
3,8% de los hombres.8
El cuadro se pone peor todavía cuando se toma en cuenta
el cálculo de que, además del 20% de la población
boliviana que se encuentra en un analfabetismo absoluto, hay
otro 35% que son analfabetos funcionales, que no leen y escriben
lo suficientemente bien para poder utilizar estas destrezas
para mejorar su vida diaria. Si se mantiene las mismas proporciones
entre los analfabetos funcionales como las que existen entre
los analfabetos absolutos, esto significaría que casi
todas las mujeres rurales, y aproximadamente 40% de las mujeres
urbanas, son por lo menos analfabetas funcionales.
Es más fácil comprender las raíces de estos
datos cuando se examinan también los datos de la deserción
escolar. En el área rural la tasa de deserción
de las niñas alcanza un 99,3% y en el área urbana,
un 53,7%.9 Aparte están todas las niñas que jamás
se inscriben en la escuela. De hecho, estas cifras sugieren
que el porcentaje de analfabetismo funcional entre las mujeres
urbanas podría ser aún mayor que lo estimado.
Los padres aducen que no envían a las niñas a
la escuela, o que las sacan de ella, debido a una variedad de
razones: las necesitan para cuidar a sus hermanitos y realizar
tareas domésticas, las quieren proteger de posibles abusos
por parte de los varones o el profesor, o de posibles problemas
en el camino cuando la escuela queda lejos, o les falta dinero
para comprar cuadernos y ropa adecuada, y dan preferencia en
estas compras a los varones.10
La educación de la mujer es de suma importancia, no sólo
porque es un derecho que le corresponde y porque es la mejor
manera de ayudarle a realizar las demás potencialidades
que tiene sino también por ser un factor decisivo en
el mejoramiento de una amplia gama de factores relacionados
con el bienestar humano.
"Un gran número de estudios realizados en su mayor
parte por hombres, han señalado los roles que desempeñan
las mujeres en relación con los problemas del desarrollo.
...Los estudios en nutrición muestran que la educación
de la madre puede reducir significativamente los impedimentos
de aprendizaje causados por la mal nutrición durante
los nueve meses prenatales y el año y medio después
del nacimiento. Los datos de América Latina
indican que los logros académicos, tanto de los niños
como de las niñas, corresponden con el nivel académico
de la madre. Los análisis del Tercer Mundo muestran el
rol crucial que las mujeres desempeñan en el desarrollo
económico."12
Las mujeres con cierto nivel de educación también
tienden a dejar más tiempo entre sus embarazos, lo cual
contribuye a una mejor salud, tanto para la madre como el hijo.
Aun cuando la madre trabaje fuera de la casa, los hijos de las
madres con mejor educación tienden a ser más saludables
que los hijos de las madres sin educación.13
En todo el mundo el niño aprende a hablar su "lengua
materna". Las primeras palabras y frases que pronuncia
el niño, las cuales van formando su manera de pensar,
son las que aprende de su madre. Por lo tanto, tiene mucha importancia
lo que dice la madre. Sus palabras van moldeando la mentalidad
de la próxima generación, incluyendo sus actitudes,
valores y premisas básicas sobre temas centrales en el
desarrollo, tales como el medio ambiente, los derechos humanos,
la salud, la alfabetización y educación, la organización
comunitaria y la producción.
Cuanto más conocimiento, conciencia y compromiso tiene
la madre en cuanto a cada uno de estos temas tan vitales para
el desarrollo, más conocimientos, actitudes y hábitos
positivos relacionados con estos campos transmitirá a
sus hijos por medio de la educación informal en el diario
vivir.
Por eso, aparte del beneficio para la mujer misma, una de las
acciones más eficaces que se puede tomar en todo el campo
del desarrollo es enfocarse en la educación de las niñas
y mujeres, ya que ésta contribuye al mejoramiento de
tantos otros factores.
"Los organismos responsables de la toma de decisiones harían
muy bien en considerar como de primera prioridad la educación
de las mujeres y las niñas, ya que es a través
de las madres instruídas que los beneficios del conocimiento
pueden ser más efectiva y rápidamente difundidos
en toda la sociedad."14
EJERCICIOS
1. ¿Qué relación existe entre los derechos
humanos de la mujer y su participación en los proyectos
de desarrollo?
2. ¿Cuál es la situación actual de la mujer
con respecto a la educación?
3. ¿Qué importancia tiene la educación
de la mujer para la sociedad?
GRUPO COOPERATIVO DE APRENDIZAJE
1. Elaboren un gráfico que muestra el número de
niños en cada curso de la escuela, así como también
el número de niñas en cada curso de la escuela.
Luego dialoguen sobre las siguientes preguntas:
a) En el 1º Básico, ¿hay más niños
o niñas?
b) En el último curso, ¿hay más niños
o niñas?
c) ¿Hay más deserción entre los niños
o las niñas?
d) ¿Cuáles podrían ser algunas de las razones
por las diferencias observadas?
e) ¿Qué estrategias se podrían utilizar
para remediar cualquier desigualdad?
Salud
La salud es otra área del desarrollo en que la participación
de la mujer es decisiva. Es la madre quien prepara las comidas
y, por lo tanto, dentro de sus limitaciones económicas,
puede mejorar o descuidar la nutrición de toda la familia.
La madre también toma la responsabilidad de cuidar a
los miembros de la familia que están enfermos. Ella es
quien decide utilizar o no los servicios de salud ofrecidos
por varios programas, asegura que el niño cumpla con
su régimen de vacunaciones y lo lleva al control médico.
Por otra parte, la salud de la madre misma antes y durante el
embarazo, influye en la salud del hijo. La alta tasa de niños
con bajo peso al nacer es un indicio de la maInutrición
en las madres.15
Esta, a la vez, se debe en parte a la práctica de dar
un trato preferencial en la distribución intrafamiliar
de los alimentos a los hombres y varones mayores, reduciendo
las porciones de las mujeres y de los niños y niñas
más pequeños. Esta práctica deriva de la
consideración de que los hombres "trabajan más".
Sin embargo, estudios realizados en sociedades rurales en diferentes
partes del mundo han indicado que las mujeres trabajan aproximadamente
4 horas más por día que los hombres.16
También se tiende a prestar más atención
a la preservación de la salud de los hombres y los varones.
Proporcionalmente, mueren una mayor cantidad de niñas
que de niños por causas que hubieran podido evitarse
mediante el diagnóstico oportuno, la inmunización,
la alimentación adecuada y el tratamiento apropiado.17
Además, las mujeres, pese a tener mayores síntomas,
tienden a recibir un tratamiento menos intensivo de sus enfermedades
que los hombres. "Observaciones realizadas en los centros
de atención demuestran que existe un mayor porcentaje
de mujeres que abandonan los consultorios sólo con calmantes
y no así los hombres, quienes a la primera consulta reciben
orden de exámenes de diagnóstico."18
Estos datos sugieren que es importante enfocar el área
programática de la salud desde dos perspectivas. Por
una parte, hay que capacitar a la mujer en la salud primaria,
para que ella pueda cuidarse mejor a sí misma y a su
familia.
Por otra parte, hay que concientizar tanto a las mujeres mismas,
como a la sociedad en general, sobre la importancia de prestar
atención a la salud de las mujeres y de valorarlas como
personas de igual importancia como los hombres.
No es necesario que una comunidad espere que venga alguien de
afuera para comenzar a trabajar por el mejoramiento de la salud
de la comunidad.
En un barrio marginal de la ciudad de La Paz una organización
de mujeres, preocupadas por la salud de sus hijos, hizo un estudio
de la ubicación y contenido de los basurales. Averiguaron
que muchos de los basurales estaban a pocos metros de escuelas
o mercados, y que contenían excremento humano además
de otros desechos. Las mujeres organizaron un proyecto para
construir letrinas sencillas en las casas, y mientras tanto,
lanzaron una campaña de limpieza para eliminar los basurales.
Medio Ambiente
La destrucción del medio
ambiente tal vez afecte más a las mujeres de escasos
recursos en el área rural que a cualquier otro grupo,
ya que hace más difíciles las tareas tradicionales
de la mujer en forma inmediata. Hay que traer el agua desde
más lejos y buscar con más empeño la leña
cada vez más escasa. Siendo muy joven, anciana o embarazada,
hay que traer agua y combustible para los quehaceres de la casa.
Las mujeres ya tienen un amplio conocimiento de su medio ambiente.
Conocen la calidad del combustible, la ubicación de las
fuentes de agua, la selección de semillas, y el uso de
plantas medicinales. Estos conocimientos pueden formar una base
para proyectos de desarrollo sostenible.
Pero se necesita una mayor capacitación
en campos tales como el análisis y cuidado de los suelos,
la planificación del uso de la tierra, el manejo del
agua y cómo evitar la desertificación.19
LAS INTERRELACIONES ENTRE EL BOSQUE,
LA LEÑA, LA LABOR DE LAS MUJERES Y LA NUTRICION
CRISIS AMBIENTAL LAS MUJERES TRABAJAN
MAS
Producción
La idea de que tradicionalmente
la mujer se ha dedicado únicamente al hogar es falsa.
Al grado en que este modelo de la familia ha existido, sólo
ha sido entre los hogares más pudientes. En todos los
demás, incluyendo en las sociedades tradicionales, las
mujeres siempre han trabajado, juntas con los hombres, para
sostener a la familia.
Un gran número de mujeres
trabajan en diferentes aspectos de las labores agrícolas.
En muchas comunidades las mujeres son responsables de sembrar,
y en aún más se encargan de tratar los alimentos
para poder conservarlos; por ejemplo, la preparación
del charque.20
De hecho, el 30% de los alimentos
de Latinoamérica son cultivados por mujeres. Actualmente
esta cifra va en aumento, ya que la migración de los
hombres de las áreas rurales a veces deja a las mujeres
para desarrollar casi la totalidad de las actividades agrícolas.
En Bolivia actualmente "el 49,5% de la población
rural dedicada a la producción agropecuaria está
formada por mujeres."21
Otras mujeres realizan labores en
negocios familiares. Sin embargo, normalmente son los hombres
que son dueños tanto de los terrenos como de los medios
de producción.
Cuando la mujer se inserta al mercado
de trabajo, sufre dos desventajas grandes. Primero, la mayoría
de las mujeres, debido a su falta de preparación y capacitación
y a sus roles y responsabilidades dentro de la familia, buscan
trabajos en el sector informal. Estos son caracterizado por
largas horas de trabajo con pocas ganancias. Segundo, aún
cuando logre un empleo formal, las mujeres suelen recibir sueldos
de hasta un 30% 40% menos de lo que reciben los hombres que
realizan el mismo trabajo.22
A pesar de todas estas desventajas
que sufre la mujer en el campo de la producción, hoy
en día la mayoría no tienen alternativa. Tienen
que ocuparse en el sector productivo. En la actualidad en Bolivia,
no menos de 57 de cada 100 mujeres entre los 30 y 59 años
son consideradas como jefe del hogar.23 Aún las que viven
en pareja, normalmente tienen que trabajar debido a la crisis
económica y el subempleo o desempleo de los hombres.
Lejos de mejorar la condición social de la mujer o su
calidad de vida, esta mayor participación en el mercado
de trabajo generalmente significa únicamente un aumento
en sus horas de trabajo y una consolidación de los roles
de servicio que le han sido consignados socialmente, ya que
la gran mayoría de las mujeres trabajan en las ramas
de servicios sociales o en el servicio doméstico.
Debido a la inserción necesaria
de la mujer en la rama productiva y las responsabilidades de
muchas como jefes del hogar, es muy importante que los proyectos
orientados hacia mejorar la producción hagan un esfuerzo
especial en invitar a las mujeres para participar en ellos.
A la vez, es importante que tomen en cuenta los aspectos especiales
de la vida de la mujer especialmente las responsabilidades que
tiene para cuidar a su hogar y sus hijos y que se diseñe
proyectos que respeten estas necesidades. Finalmente, es importante
trabajar a nivel de familia para que los hombres tomen conciencia
de la sobrecarga de trabajo que sufren las mujeres y colaboren
en aliviar sus labores.
REFERENCIAS
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