Ella es una de nuestras participantes
del Posgrado de Gestión Estratégica de ONG´s
de 2004. En esta oportunidad, reproduciremos una nota periodística
que le realizaron para el diario "La Voz del Interior"
de la provincia de Córdoba

LA
VOCACION SOLIDARIA PUDO MAS QUE LA CEGUERA
Sus ojos perdieron la luz pero a su alma le sobra luminosidad.
Patricia Brusadín no puede ver la cercanía pero
imagina un futuro en el que las personas con discapacidad del
norte cordobés puedan rehabilitarse satisfactoriamente
sin tener que recorrer grandes distancias o gastar en traslado
un dinero que no tienen o que les cuesta muchísimo esfuerzo
reunir.
La severa minusvalía visual que padece desde hace
10 años a raíz de una afección por la que
tuvo que someterse a nueve intervenciones quirúrgicas,
no le impide trabajar arduamente en la consumación de
aquel sueño. Y asume el desafío sin renunciar
a sus obligaciones como madre de Emiliano (18), María
Trinidad (15) y María del Rosario (12), ni a su rol de
ama de casa.
Desde hace dos meses preside la Asociación de Asistencia
Integral al Discapacitado Despertar, de Villa del Totoral, que
ayudó a constituir hace ocho años y en la que
actualmente se rehabilitan, en forma gratuita, 87 personas,
entre niños, jóvenes y adultos. Algunos de ellos
fueron alumnos de Brusadín en la escuela Bartolomé
Mitre de la localidad cabecera del departamento homónimo,
donde se desempeñó como maestra desde que se graduó
en el colegio normal. Las tareas de rehabilitación en
Despertar están a cargo de nueve profesionales que reciben
una paga mensual por sus servicios.
Con recursos propios
La organización no gubernamental
no recibe subsidio. Se sostiene con el aporte de una cuota mensual
mínima de un centenar de adherentes y las contribuciones
voluntarias de los beneficiarios. También la Cooperativa
Telefónica y de Servicios Públicos de Villa del
Totoral colabora con la obra. Por caso, le donó un amplio
terreno donde la entidad proyecta levantar su sede.
Actualmente, la asociación comparte el edificio con la
escuela especial, construida hace tres años por el Gobierno
provincial. En ese establecimiento, los chicos con discapacidad
de Villa del Totoral y zonas aledañas tienen la posibilidad
de recibir educación formal.
Este instituto nació sin fines de lucro, por la
necesidad de un grupo de padres que no encontraban un lugar
cercano donde rehabilitar a sus hijos ni disponían de
los recursos necesarios para hacerlos atender en Córdoba
u otras ciudades alejadas de aquí, comenta Brusadín.
Los primeros pasos institucionales se dieron en un terreno sembrado
de dificultades. Actualmente, socios y amigos de Despertar marchan
detrás de un sueño compartido: la construcción
del edificio propio que imaginan abierto todo el día
para ofrecer no sólo asistencia terapéutica sino
también capacitación laboral, actividades recreativas
y acompañamiento a las personas con discapacidad.
Saben que el camino que tienen que recorrer presentará
dificultades. Pero están convencidos de que nada les
impedirá alcanzar la meta si avanzan juntos.
Villa solidaridad
Patricia no canaliza su vocación
solidaria sólo a través de Despertar. También
coordina Adolescentes Contra el Sida (Aces), grupo de jóvenes
que replica en Villa del Totoral la iniciativa que nació
en Jesús María de la inspiración de Ignacio
Aguirre. Dos comedores comunitarios para niño que funcionan
en barrios de la localidad norteña, marginados socialmente,
y una escuela de fútbol infantil, cuentan con la colaboración
de Brusadín. Se trata del comedor Pulgarcito
y Estrella de Fátima.
El primero funciona de lunes a sábado y da de comer a
entre 60 y 80 chicos; el segundo, tiende sus manteles los fines
de semana para que 220 niños compartan el almuerzo.
Ambas iniciativas y la escuela
deportiva Amadeo Sabattini conforman la denominada
Villa Pibes, que cuenta con el apoyo de la Fundación
Arcor a través del programa Oportunidades Educativas
Comunitarias (OEC).
Fuente: www.intervoz.com.ar