En todas las épocas "el
sentido de la vida" fue el gran interrogante, fue motivo
de una búsqueda constante de todos los hombres y mujeres.
Podríamos decir que hay quienes lo hallaron en el arte,
la religión, la familia, en los desafíos, en la
ciencia, etc. Si entendemos que este sentido es tan único
y distintivo como cada ser humano que ha existido y existirá,
comprenderemos que es imposible encontrar una descripción
que contemple su verdadero significado.¿Pero es realmente
necesario encontrar esta definición veraz de "el
sentido de la vida"?.
Particularmente confío que
el transito de por vida por esta búsqueda interna, es
la llama que ilumina y entibia nuestras vidas. ¿Pero
estamos todos tras nuestro verdadero sentido de vida? ¿Valoramos
la importancia de tener metas esenciales para nuestro desarrollo?
¿En esta actual vorágine de información
y "modelos" impuestos de una vida en plenitud, puede
ser que caminemos en círculos, en una búsqueda
que no nos pertenece de un sentido que ciertamente es un sin
sentido y nos vacía?.
Son muchos interrogantes, seguramente
podríamos encontrar más, Víctor Frankl
vivenció, observó y de alguna manera sistematizó
estos interrogantes y fue el creador de un modelo innovador
de terapia humanista para encontrar respuestas y orientar a
los individuos en su búsqueda, a continuación
veremos brevemente detalles de su trabajo, la Logoterapia.
Tanto el principio del placer, las motivaciones sexuales de
Freud , como el afán de poder expresado por Adler, en
la actualidad son argumentos que no alcanzan a explicar el vacío
existencial que padece la humanidad. "Estoy aburrido, no
tengo ganas de nada" es una frase que cada ves nos es mas
familiar, los consultantes(1) en cada sesión expresan
sus sentimientos de vacío interior y una profunda falta
de sentido de su existencia.
Para Victor Frankl, este vació
existencial puede ser provocado específicamente por dos
causas: la pérdida del instinto y la pérdida de
la tradición.
Encontramos que los instintos en el hombre no le indican lo
que tiene que hacer, y frecuentemente parece no saber lo que
realmente quiere, por lo tanto, vivencia una búsqueda
que erróneamente puede encaminarse al "querer únicamente
lo que los demás hacen" (conformismo), o "hacer
solo lo que los demás quieren" (totalitarismo).
Pero las consecuencias del vació
existencial no pueden reducirse solo al conformismo y al totalitarismo,
hay que tener en cuenta el neuroticismo. Contemplando no solo
las neurosis sicógenas, sino también las neurosis
noógenas, las que están menos relacionadas a la
enfermedad mental y más a una pobreza espiritual(2)
, como consecuencia de una profunda y angustiante sensación
de falta de sentido de vida.
El sentido no se puede dar, sino
que debe encontrarse. La conciencia guía a los hombres
en su búsqueda, se podría describir como la capacidad
de descubrir el sentido único y particular que está
latente en toda situación.
De esta manera, para Frankl, la
búsqueda por parte del hombre del sentido de vida constituye
"una fuerza primaria" y no "una racionalización
secundaria" de sus impulsos instintivos.
No hay una sola definición
de sentido de vida, ni terapias estandarizadas, teniendo en
cuenta que cada solución es única y depende del
consultante. Jamás se debe perder tiempo buscando un
sentido abstracto a la vida, pues cada uno tiene en ella su
propia misión que cumplir y es una tarea única,
como única es su oportunidad de instrumentarla.
La voluntad del sentido del hombre,
puede también frustrarse, la logoterapia en estos casos
habla de la frustración existencial, entendiendo por
el término "existencial" tres variantes:
"Existencia, el modo de ser específicamente humano",
"el sentido de la existencia" y "el afán
de encontrar un sentido concreto".
Esta frustración existencial
se puede resolver también en neurosis noógenas,
en cuanto a su verdadera causa, aparte de sus elementos constitutivos,
ya sean de naturaleza síquica o somática, observamos
que los mecanismos retroactivos del tipo de la ansiedad anticipatoria
son un importante factor patógeno que las alimenta.
El vacío existencial es definitivamente
la neurosis masiva de nuestro tiempo, la encontramos como una
forma privada y personal del nihilismo, es decir, es el convencimiento
o la aseveración de que el ser carece de significación.
"Logos" (conocimiento)
es más profundo que lógica, por eso, la "terapia
del conocimiento", la Logoterapia profundiza mas en el
sentido de vida, que en las condiciones "normales"
de conducta y relacionamiento que impone la sociedad.
La logoterapia tiene en cuenta la
transitoriedad esencial de la existencia humana, entendiendo
que esta no quita de modo alguno el sentido de la existencia,
sino, la activa, configura la responsabilidad, poniendo al consultante
en el rol protagónico del trabajo terapéutico,
conociendo posibilidades, aceptando y optando las posibilidades
esencialmente transitorias.
De a cuerdo con la logoterapia,
podemos descubrir el sentido de vida de tres modos distintos:
· "Realizando
una acción", donde el medio para el logro o
cumplimiento es obvio.
· "Teniendo algún principio",
requiere sentir por algo o por alguien.
· "Por sufrimiento", implica la percepción
del sufrimiento, en los casos de sufrimiento extremo, o condiciones
terminales o irreparables, surge como experiencia suprema la
aceptación.
Victor Frankl sostiene que el principal
interés del hombre es el "sentido de vida",
ya que está dispuesto a sufrir a condición de
que ese sufrimiento tenga un sentido. En este punto se aleja
de la teoría psicoanalítica que contempla como
principal interés del hombre encontrar placer o evitar
el dolor.
La técnica denominada "intención
paradójica", se basa en la dualidad de que, por
una parte el miedo hace que se produzca lo que se teme y, por
otra, la hiperintención estorba lo que se desea. Esta
técnica de logoterapia es un procedimiento que hace uso
de la capacidad específicamente humana que posibilita
el desprendimiento de uno mismo, inherente al sentido del humor,
coincidiendo con Allport en que "el neurótico que
aprende a reírse de si mismo puede estar en el camino
de gobernarse a si mismo, tal vez de curarse".
La intención paradójica
no es una panacea pero sí un instrumento útil
en el tratamiento de cualquiera sea la etiología del
caso en cuestión. (ansiedad anticipatoria, fobias, obsesivas,
compulsivas).
La logoterapia no precisa imponer
al consultante ningún juicio, pues en realidad la verdad
se impone por si misma sin intervención de ningún
tipo, esta terapia trata de comprender, abordar y despertar
el ser humano según la dimensión específica
de su espiritualidad, libertad y responsabilidad.
Así pues, el logoterapeuta
actúa de forma fenomenológica y su función
consiste en aumentar el campo visual del consultante de forma
que sea conciente y visible para él todo el amplio espectro
de las significaciones y principios, el hombre, en última
instancia, es su propio determinante.
Adriana Daniela Nedel
Psicóloga Humanista
NOTAS
(1)Consultante:
es la resignificación del término "paciente",
utilizado en Sicología Humanista, pretendiendo dar al
individuo un rol activo dentro del proceso terapéutico.
(2)Espiritual: En el marco referencial de la Logoterapia,
el término "espiritual" no tiene connotación
religiosa.
BIBLIOGRAFIA
·
"El hombre en busca de sentido" - Víctor Frankl
· "La Psicoterapia al alcance de todos" - Víctor
Frankl