Un nuevo enfoque para el trabajo comunitario
Organización Mundial de la
Salud
Ginebra
PNUD-Banco Mundial
Programa de Agua y Saneamiento
Introducción
PHAST significa Transformación
Participativa para la Higiene y el Saneamiento. Es un enfoque
innovador para promover comportamientos higiénicos, mejoras
sanitarias y gerencia comunitaria de las instalaciones de agua
y sanitarias, mediante la utilización de técnicas
de participación especialmente diseñadas.
Este documento describe los principios
básicos de dicho enfoque, la elaboración de los
instrumentos específicos para la participación,
y los resultados de los experimentos de campo realizados en
cuatro países africanos.
La iniciativa PHAST es excepcional
debido a que su principio fundamental es que si no hay conciencia
y comprensión de la salud, no habrá cambios perdurables
en el comportamiento de la gente. Para resumir dicho enfoque,
se comenzó por realizar actividades participativas para
grupos de la comunidad, durante las cuales las personas descubrían
por sí mismas la vía de contaminación de
enfermedades fecal-oral. Luego analizaron los comportamientos
de higiene asociados con dicha contaminación, y planificaron
la forma de evitarla.
El enfoque se experimentó
en cuatro países africanos: Botswana, Kenya, Uganda y
Zimbabwe, en zonas urbanas y rurales. Los resultados fueron
muy alentadores. El enfoque involucró a los grupos de
las comunidades en una forma nunca antes posible. Los grupos
planearon nuevas formas de mejorar su comportamiento higiénico,
de construir o mejorar las instalaciones sanitarias, y de operar
y mantener las instalaciones. La iniciativa PHAST sentó
las bases para que las comunidades tomaran su desarrollo en
sus propias manos. A pesar de que el enfoque se experimentó
en diferentes países y en diferentes tipos de comunidades,
los resultados fueron igualmente alentadores. El enfoque puede
duplicarse con éxito si se cuenta con una serie de condiciones.
Este informe describe:
· los principios que rigen
el enfoque
· cómo se desarrolló la metodología
en los talleres en Africa
· el impacto que tuvo PHAST en las comunidades y trabajadores
extensionistas que participaron en estos experimentos
· las lecciones aprendidas durante los experimentos en
el campo
· cómo puede adaptarse el enfoque para abarcar
una meta más amplia, y qué factores son necesarios
para lograr esta ampliación de las metas.
La iniciativa PHAST generó una motivación y entusiasmo
que queremos compartir. Este documento es el primer paso en
ese sentido, y el mismo será seguido de una guía
para trabajadores extensionistas sobre cómo aplicar el
enfoque a nivel de la comunidad, un juego de materiales gráficos,
y una guía para los administradores.
Agradecimientos
La iniciativa PHAST debe su éxito a todas las personas
que tienen fe en la creatividad de todos los seres humanos,
y en su capacidad de ser los promotores del cambio, si se adopta
un abordaje correcto. Esto incluye no solo a los capacitadores
y a los trabajadores extensionistas que promovieron la metodología,
sino también a las instituciones que apoyaron la inciativa
sin conocer necesariamente la metodología.
Nuestros agradecimientos, por consiguiente, al Programa de Agua
y Sanidad del PNUD y del Banco Mundial, que copatrocinó
junto con la OMS esta iniciativa.
La iniciativa no habría sido posible sin el apoyo y participación
de los Ministerios de Salud de los cuatro países piloto,
Botswana, Kenya, Uganda y Zimbabwe, a quienes expresamos nuestro
sincero agradecimiento. Especial mención merece también
la valiosa contribución del Departamento de Salud Ambiental
de Etiopía, el cual estuvo representado en todos los
talleres regionales.
Particular agradecimiento merece también el Grupo de
Agua y Saneamiento Regional de Africa del Este (RWSG-EA), parte
del Programa de Agua y Saneamiento del PNUD/Banco Mundial, por
facilitar la adaptación de la metodología PROWWESS/SARAR
para la prueba piloto de PHAST.
Se agradece especialmente la contribución de todos los
participantes en los talleres de capacitación y en la
pruebas de campo del enfoque PHAST, a saber, el Proyecto Rural
de Agua y Saneamiento (RUWASA) de Uganda, la UNICEF en Kenya,
Botswana y Zimbabwe, el Grupo de Saneamiento Regional y de Agua
de Africa del Este, el Instituto para el Desarrollo del Agua
y Saneamiento (IWSD) en Zimbabwe, la Red para Agua y Saneamiento
(NETWAS) en Kenya, a CARE Internacional en Kenya, a la Organización
para Agua y Salud de Kenya (KWAHO), el Proyecto Piloto Urbano
Katwe (KUPP) y a WaterAid/Uganda.
Agradecimiento especial a Gunar Schultzberg, quien estimuló
la colaboración entre la Unidad de Higiene del Medio
Rural de la Organización Mundial de la Salud y el Grupo
del Programa de Agua y Saneamiento del PNUD/Banco Mundial en
Nairobi (Grupo Regional de Agua y Saneamiento de Afica del Este).
Nuestro agradecimiento asimismo a Rose Lidonde, Noma Musabayane,
T. Motsemme, y Therese Dooley por la recopilación de
información, a menudo muy difícil, para las sinopsis
de los países; a Eric Dudley, José Martines y
Heather MacDonald, por sus comentarios sobre un borrador inicial.
Agradecemos también a Anna Girling por mecanografiar
y editar el documento.
Muchos donadores contribuyeron a la iniciativa PHAST, inclusive
la Agencia Sueca de Cooperación al Desarrollo Internacional
(SIDA), la Agencia Da-nesa para el Desarrollo Internacional
(DANIDA), la UNICEF, CARE Interna-cional en Kenya, y el Gobierno
de Noruega. Su generosidad y confianza en el proyecto determinaron
su éxito.
Mayling Simpson-Hebert,
OMS, Ginebra
1. ¿Qué es PHAST?
P articipatory
H ygiene
A nd
S anitation
T ransformation
En español: Transformación Participativa para
la Higiene y el Saneamiento
... es un enfoque innovador para promover la higiene, el saneamiento
y la gerencia comunitaria de las instalaciones sanitarias. Es
una adaptación de la metodología SARAR de aprendizaje
participativo, que tiene como fundamento la capacidad innata
de la gente para abordar y resolver sus propios problemas. Su
meta consiste en facultar a las comunidades para administrar
el manejo de su propia agua y controlar enfermedades relacionadas
al saneamiento; para lograr esto, promueve la cqnciencia y la
comprensión de la salud, que a su vez producen mejoras
ambientales y de comportamiento.
Los métodos y materiales de PHAST estimulan a las mujeres,
hombres y niños a participar en el proceso de desarrollo.
PHAST se basa principalmente en la capacitación de trabajadores
extensionistas y en la creación de los materiales visuales
(conjuntos llamados «juegos de instrumentos»).
La mayoría de estos materiales son modificados y adaptados
a fin de reflejar los rasgos culturales y físicos propios
de las comunidades del área particular. Por lo tanto,
la producción de los materiales PHAST requiere de diseñadores
capacitados y de trabajadores extensionistas capacitados.
Conciencia y comprensión de la salud - una premisa
básica
La iniciativa PHAST tiene como principio fundamental que si
no hay conciencia y comprensión de la salud, no habrá
cambios perdurables en el comportamiento humano. La gente debe
creer verdaderamente que si mejora su higiene y saneamiento,
su salud y su vida serán mejores.
A menudo se alega que la gente no cambiará su comportamiento
en torno al agua, el saneamiento y la higiene simplemente por
haber tomado conciencia sobre la salud. Según ciertos
argumentos, la gente jamás ha sabido que los gérmenes
causan enfermedades no pueden entender la conexión entre
su comportamiento y la consiguiente enfermedad. Según
este razonamiento, aún si se les enseña, no les
importará. Se dice que tales gentes tienen creencias
tradicionales sobre las causas de las enfermedades, y que estas
carencias tendrán preponderancia sin importar lo demás
que se les enseñe. Otros sostienen que la gente puede
entender los mensajes de la salubridad, pero que únicamente
cambiarán sus hábitos si los motiva ekl deseo
de adquirir categoría, prestigio, conveniencia o privacidad,
y que la higiene y el saneamiento deben ser promovidos sólo
sobre estas bases.
La iniciativa PHAST constituye una impugnación de este
punto de vista. En primer lugar, no niega que la gente tiene
creencias tradicionales sobre las causas de las enfermedades.
Quizás algunas de tales creencias sean coherentes con
la teoría científica moderna, mientras que otras
no. Algunas podrían resulatr válidas ciemtíficamente
si fuesen sometidas a pruebas. Y aunque la gente en todas partes
se apoye en sus creencias tradicionales para explicar lo que
causa y cura las enfermedades, esto no les impide entender también
otras explicaciones. En segundo lugar, a pesar de que es posible
persuadir a la gente para que cambie una costumbre o construya
una instalación por razones ajenas a la salud (por ejemplo,
prestigio o privacidad), no se debe descartar que la idea de
una salud mejorada constituya también una motivación.
Para la Iniciativa PHAST, el gran cambio en el comportamiento
sanitario durante el siglo pasado es producto de la educación,
y de la comprensión del ciclo en que se relacionan las
facilidades sanitarias públicas y privadas, el comportameinto
de las personas y las vías de contagio de las enfermedades.
No hay razón para dudar que la gente en todas partes
pueda adquirir el mismo conocimiento y actuar en base al mismo.
PHAST ha operado sobre el supuesto de que la gente puede entender,
pero que sólo entienda, sino también crea en los
conceptos de salud. En el fondo de todo cambio de comportameinto
duradero debe existir aquello en lo que la gente cree; de no
ser así, los cambios pronto se revertirían y se
volvería a caer en los viejos patrones de conducta. ¿Por
qué los mensajes de educación para la salud no
han logrado en gran medida generar cambios de conducta? Los
promotores PHAST han observado que los mensajes convencionales
de educación para la salud son ampliamente conocidos
y bastante comprendidos; sin embargo, estos mensajes no capacitan
a la gente para la realización de los cambios necesarios.
De hecho, hay pocos mensajes que explican cómo crear
un plan de crédito, o cómo convencer a un esposo
de que él debe colaborar acarreando más agua a
la casa, o cómo persuadir a una suegra de que necesita
asistir a una reunión de planificación. El objetivo
de PHAST no consiste sólo en enseñar conceptos
de higiene y saneamiento (en los casos necesarios), sino, más
esencialmente, en capacitar a la gente para superar los obstáculos
que impiden el cambio. Para lograr esto, se propone involucrar
a todos los miembros de la sociedad - jóvenes y ancianos,
mujeres y hombres, de categoría más alta y más
baja - en un proceso metódico de participación.
Este proceso abarca desde la evaluación de su base de
conocimientos, la investigación de su situación
ambiental, la visualización de un escenario futuro, el
análisis de los obstáculos que impiden el cambio,
la planificación para el cambio, hasta, finalmente, la
implementación del cambio.
Principios básicos de PHAST para el desarrollo comunitario
en materia de salud
Los principios básicos de PHAST para el desarrollo comunitario
en materia de salud son los siguientes:
· Las comunidades mismas pueden y deben identificar sus
prioridades para la prevención de enfermedades.
· En materia de salud, la experiencia y el conocimiento
que la gente de una comunidad posee colectivamente son de enorme
profundidad y amplitud. Al interior de la mayoria de comunidades
africanas, y del mundo en desarrollo, existe una rica base de
conocimiento que incluye sabiduría tanto tradicional
como moderna.
· Las comunidades son capaces de alcanzar un consenso
con respecto a la conducta higiénica y de las tecnologías
más apropiadas para su ambiente ecológico y cultural
específico.
· La gente entrará en acción cuando entienda
las ventajas que le representa el saneamiento mejorado.
· Toda la gente, sin distinción de antecedentes
educativos, tiene la capacidad de entender que las heces son
portadoras de enfermedades y que pueden ser dañinas.
Asimismo pueden aprender a rastrear y describir la ruta fecal-oral
que transmite enfermedades en el entorno de su propia comunidad.
· Hay un conjunto de barreras que pueden ser manejadas
para ayudar a bloquear la transmisión de enfermedades.
Las comunidades pueden identificar las barreras apropiadas para
ellas, según las perciban como efectivas y de acuerdo
con los recursos locales (costo).
Los principios arriba mencionados están basados en la
experiencia colectiva de los autores y colegas quienes han trabajado
con comunidades en diferentes partes del mundo, algunos utilizando
métodos participatorios para el desarrollo, otros llevando
a cabo estudios antropológicos.
Nuevos principios de la promoción de higiene y saneamiento
PHAST también se ha fundamentado sobre otros principios
de promoción de saneamiento, formulados recientemente.
Algunos fueron expresados en consultas informales de la OMS
realizadas en 1992 y 1993, y luego se les afirmó también
en otras instancias. Los principios de promoción incluidos
en la metodología PHAST son las siguientes:
· Toda mejora sostenible en higiene y saneamiento debe
basarse en una nueva conciencia sobre la manera compleja en
que interactúan el comportamiento y la tecnología.
· Es poco probable que por sí sola una mejora
en las instalaciones sanitarias traiga beneficios para la salud,
mientras que una mejora en el comportamiento higiénico
si ha mostrado un impacto positivo. Por consiguiente, debe ponerse
énfasis en la mejora del comportamiento higiénico,
pero la situación ideal es la de realizar ambas mejoras
simultáneamente.
· La manera más efectiva para lograr mejoras sostenibles
es a través de un enfoque progresivo, partiendo de la
situación existente en una comunidad para construir una
serie de cambios.
SARAR - la metodología fundamental
La Iniciativa PHAST se fundamenta en la metodología participativa
SARAR. Un principio básico de SARAR es el reconocimiento
y la afirmación de las habilidades innatas de la gente.
El sistema busca ayudar a
la gente a que reconozca dentro de si misma estos talentos y
a que los utilice. Otros dos principios esenciales son:
· La gente resolverá mejor sus problemas en un
proceso de participación de grupo.
· El conocimiento colectivo del grupo contendrá
suficiente informa-ción y experiencia para empezar a
abordar sus problemas.
Otros principios importantes de SARAR incluyen:
Principios del aprendizaje
· El aprendizaje sostenible se logra mejor en un contexto
de grupo, el cual fomenta cambios normativos y, con el tiempo,
un cambio en la conducta que será sostenible por haber
sido aceptado o avalado socialmente.
· En un ambiente apropiado para el aprendizaje, el grupo
puede hacer una revisión colectiva de la información
y experiencia que posee; de esa manera profundiza su comprensión
y puede vislumbrar una línea clara de acción.
· El aprendizaje basado en conceptos es más efectivo
para lograr cambios sostenibles que la enseñanza basada
en mensajes.
· Los conceptos nuevos permiten asimilar y procesar más
información, en comparación con lo que se logra
con un enfoque basado en mensajes.
· El agrupamiento de conceptos afines proporciona la
base para un cambio normativo, el cual se convierte en un modelo
para una conducta futura.
· Saber leer, tener escolaridad formal, y los mensajes
de higiene y saneamiento no son requisitos previos para la toma
de decisiones efectivas.
Principios de la toma de decisiones
· La gente que más cerca está de un problema
es la que mejor logra encontrar la solución. Esto se
aplica igualmente en contextos del programa y comunitarios.
· Aquellos que formulen las decisiones se comprometerán
a darles seguimiento - de allí la sostenibilidad.
· La comunidad es la que mejor entiende su propia situación.
Con su participación se obtendrá resultados más
efectivos y sostenibles que los que se podría esperar
de soluciones impuestas externamente.
· Las comunidades son capaces de describir con exactitud
su situación y sus problemas actuales, así como
de visualizar mejoras que podrían realizar.
· Mientras más recursos materiales y financieros
propios invierta la gente en el cambio, mayor será su
compromiso de darle seguimiento.
· La autoestima constituye un requisito previo a la toma
de decisiones y al seguimiento.
Principios para el intercambio de información y el
descubrimiento
· El intercambio de información y el descubrimiento
generan confianza en sí mismos, tanto al individuo como
al grupo.
· Cuando las personas saben que son responsables de encontrar
una solución, empiezan a exigir información. Tales
demandas abren el camino para el intercambio de información
y el diálogo.
· Al ayudarse las personas a aprender unos de otros,
las comunidades llegan a reconocer y valorar su base de conocimiento.
· En un enfoque de aprendizaje creativo, los individuos
pueden evaluar y cambiar su propia conducta a través
del descubrimiento activo; las comunidades, por su parte, pueden
elegir e iniciar su propio desarrollo.
· Es mejor suministrar la información técnica
según sea requerida para responder a las necesidades
que la comunidad ha definido, habiendo seguido sus propios procedimientos
de identificación y análisis de problemas. La
intervención externa con información técnica
y apoyo prematuros interrumpe el procedimiento y tiene un efecto
negativo.
· La aplicación de SARAR tanto a nivel comunitario
como institucional libera energía creadora que ayudará
a sostener el ímpetu del programa y estimular la reflexión
sobre nuevas metas y aspiraciones.
Factores esenciales para una participación efectiva
El proceso participativo funcionará sólo si existen
los siguientes requisitos: respeto por el conocimiento y las
ideas de las personas, con un claro reconocimiento de sus aportes
individuales y colectivos; un mínimo de estructura, un
máximo de participación; lealtad al grupo; y el
compromiso de crear oportunidades para que las personas se expresen.
En suma, el enfoque de SARAR se orienta hacia el crecimiento;
no es vertical ni utiliza mensajes de naturaleza persuasiva.
Es un enfoque para el aprendizaje basado en el individuo; como
sistema busca que afloren las capacidades humanas más
profundas, a fin de lograr cambios creativos y de motivación
propia, y canalizar estas fuerzas transformadoras por medio
de procesos de grupo.
Con el fin de asegurar el éxito máximo, es vital
que estos principios básicos facultativos sean aplicados
consistente y equitativamente, en todos los niveles. De no hacerlo
así, se corre el peligro de no alcanzar los objetivos
originales, o que el proceso degenere en el camino. De allí
la importancia de identificar los factores que estimulan la
participación efectiva, así como de reconocer
y evitar los que la inhiben.
La Iniciativa PHAST ha logrado que estos principios funcionen
en todos los niveles: internacional, bilateral, nacional y comunitario.
2. Cómo comenzó PHAST
Basados en la confianza en los principios esbozados en la sección
anterior, el Grupo Regional de Africa Oriental de Agua y Saneamiento
del PNUD/Banco Mundial (RWSG-EA), bajo el Proyecto PROWWESS,
y la Unidad de Higiene del Medio Rural (REH) de la OMS en Ginebra
se unieron para desarrollar y poner a prueba un nuevo enfoque.
Principios operativos de la colaboración
Desde el inicio, se decidió que los miembros de la OMS,
PROWWESS y todos los socios en el campo seguirían un
proceso de aprendizaje participativo cuando se probara la Iniciativa
PHAST africana. El desarrollo de métodos y materiales,
así como la capacitación de los facilitadores
se basarían en los mismos principios de aprendizaje que
se aplicarían en el nivel comunitario. Por ejemplo:
· Debe promoverse al máximo la adaptación
e innovación local.
· El proceso de aprendizaje de la Iniciativa debe tener
un enfoque adaptable, en lugar de imponer un conjunto preceptivo
de mecanismos a seguir. Al hacerlo de esta manera, queda entendido
que quienes están al mando de la Iniciativa no tienen
todas las respuestas y que el proyecto debe ser experimental
y creativo.
· La propiedad de los métodos y materiales producidos
debe ser colectiva; en las fases y aplicaciones subsiguientes,
se dará el debido reconocimiento a los aportes de los
diferentes socios.
· Las lecciones aprendidas deben compartirse ampliamente
entre los socios.
· Debe existir un equipo núcleo en cada país
para coordinar actividades, buscar apoyo financiero y depurar
las lecciones aprendidas.
La selección de países
Después de alcanzar una visión común y
tomar la decisión de trabajar juntos, OMS y PROWWESS
identificaron cinco países piloto con base en los siguientes
criterios:
· Un cuadro de individuos capacitados ya existente en
PROWWESS.
· Al menos dos o tres proyectos en pleno funcionamiento,
con apoyo gubernamental fuerte y, preferiblemente, con apoyo
de donantes externos.
· Una oportunidad significativa para la participación
de organizaciones no-gubernamentales (ONG).
El compromiso de participar en un proyecto de aprendizaje cooperativo,
de un año o más de duración, que sería
documentado cuidadosamente.
Kenya, Uganda y Zimbabwe reunían todos estos criterios.
(PROWWESS ha estado activa en Kenya desde 1985, en Zimbabwe
desde 1986, y en Uganda más recientemente, desde 1992.)
Respecto de Botswana, no existía allí capacitación
previa de PROWWESS; sin embargo, fue invitada también
a participar en la fase piloto en respuesta a una fuerte demanda
del Ministerio de Salud de Botswana, el Fondo de Naciones Unidas
para la Infancia (UNICEF) y la Agencia Sueca de Cooperación
Internacional para el Desarrollo (SIDA). Etiopía en un
principio tuvo intenciones de participar, pero no logró
organizar una actividad piloto debido al proceso de descentralización
de los servicios gubernamentales. Las actividades piloto fueron
entonces realizadas en sólo cuatro países: Botswana,
Kenya, Uganda y Zimbabwe.
El programa piloto regional de 18 meses se realizó en
colaboración con los gobiernos de estos países
y en estrecha sociedad con UNICEF (especialmente en Kenya, Zimbabwe
y Botswana) y varias ONG regionales y nacionales (por ejemplo
CARE, KWAHO, WaterAid). Los centros de la International Training
Network for Water and Waste Management -ITN desempeñaron
un papel importante en la preparación, coordinación
y monitoreo de las actividades participativas de promoción
de higiene.
El financiamiento básico fue aportado por SIDA, a través
de la OMS, y Noruega, a través de un donativp de un fondo
para desarrollo participativo al Programa de Agua y Saneamiento
del PNUD/Banco Mundial, UNICEF, por su parte, ayudó a
patrocinar a varios participantes de los talleres regionales
y sigue desempeñando un papel muy significativo en el
proyecto. Varios donantes, incluyendo la Asistencia danesa de
Desarrollo Internacional (Danida) y SIDA, apotaron el financiamiento
de actividades a nivel nacional.
Para estimular al máximo la apropiación del proceso
a nivel nacional y del proyecto, los patrocinadores acordaron
financiar exclusivamente las actividades regionales y entre
países. Se esperaba que los participantes generaran su
propio financiamiento para actividades en sus países.
Aunque PROWWESS/RWSG-EA y la OMS suministraron el apoyo técnico
para el proceso, trataron de mantener suficiente distancia como
para animar un grado máximo de iniciativa y liderazgo
de parte de sus colegas regionales y nacionales. Como consecuencia
emergieron equipos-núcleo fuertes, en los que colaboraban
personas de varias instituciones y sectores para coordinar talleres
de capacitación de los países y el desarrollo
en el campo.
Dos talleres creativos
El programa PHAST empezó oficialmente en septiembre de
1993 con un taller de preplaneación de una semana realizado
en Nyeri, Kenya. Entre los doce participantes del taller había
especialistas regionales e internacionales en herramientas epidemiológicas
y metodológicas, así como representantes de los
países y dibujantes.
Este taller creativo fue diseñado para desarrollar un
conjunto básico de instrumentos, métodos y materiales
conceptuales que integrarán principios básicos
epidemiológicos con la metodología SARAR. Estos
son siete de los instrumentos claves usados durante el taller.
Rutas de contaminación: Con base en el esquema del ciclo
de contaminación fecal, 'ano-mano-boca', en esta actividad
se usa una serie de carteles que muestran los diferentes pasos
o portadores de la contaminación fecal-oral, para que
las comunidades puedan analizar y organizar su conocimiento
de la transmisión de enfermedades diarreicas. También
aporta un marco para la asimilación de nuevas ideas y
conceptos sobre la contaminación fecal-oral.
Dedos Lavado de Manos
Moscas Nuevo
Portador
Heces Alimentos
Campos
Letrina
tradicional
VIP o sello Líquidos
hidráulico
Matriz de barreras: A continuación del ejercicio de rutas
de transmisión arriba mencionadas, esta actividad incluye
un juego de dibujos de barreras comunes (tanto tecnológicas
como de conducta) que pueden ser usadas para 'bloquear' cualquiera
de las principales rutas de transmisión de enfermedades
fecal-orales. La matriz incluye dos variables para clasificar
las barreras según su 'efectividad' y 'factibilidad'
(es decir, facilidad de aplicación). A nivel de la comunidad,
la matriz puede sustituirse por un proceso progresivo de eliminación,
al identificar primero las barreras más efectivas y luego
priorizarlas según su relativa aplicabilidad.
Escalera de saneamiento: Este juego de carteles fue diseñado
para ayudar a que los miembros de la comunidad definan una escala
de varias opciones de saneamiento, identifiquen su ubicación
en ella, y determinen el mérito relativo y la factibilidad
de los varios niveles de mejoramiento. La actividad va un paso
más allá al utilizar la Escala SARAR de Resistencia
al Cambio para identificar posibles actitudes o conductas que
representan obstáculos a la implantación de las
mejoras sanitarias propuestas.
Tres series: Este poderoso instrumento SARAR ha sido adaptado
fácilmente a la Iniciativa PHAST. Contiene un juego de
dibujos o fotografias de situaciones relacionadas con la higiene
y el saneamiento, los cuales son agrupados según se les
considere 'buenos', 'malos' o 'intermedios'. Además de
estimular un grado muy alto de participación comunitaria,
esta actividad ha resultado particularmente útil para
mostrar la profundidad y amplitud del conocimiento local en
materia de salud; asimismo, crea el contexto para alcanzar un
consenso sobre la conducta apropiada y las tecnologías
sanitarias.
Mapa de focos: El mapa de focos es un instrumento de investigación.
En el taller fue usada para tabular dónde defeca la gente
o de dónde recoge el agua. Puede ser usada igualmente
como un instrumento de evaluación. Se puede comparar
las tabulaciones de dos períodos diferentes; por ejemplo,
dónde defecaba la gente antes del inicio de un proyecto
de higiene y saneamiento, y dónde lo hace un año
después.
Dr. Akili Sana: Esta actividad ayuda a las comunidades a apreciar
la diferencia entre las enfermedades que requieren atención
curativa de trabajadores de la salud (ya sea tradicionales o
modernos), y los problemas de salud que deben ser abordados
por medio de una estrategia preventiva iniciada por los miembros
de la comunidad. Los problemas relacionados con agua, saneamiento
e higiene caen generalmente en esta última categoría.
Mapas comunitarios: Se anima a la gente para que dibuje su comunidad,
mostrando sus fuentes de agua y facilidades sanitarias. A menudo
incluirán varios problemas ambientales, como malos drenajes
y basureros a flor de tierra. Esta actividad se usa a veces
para ayudar a las comunidades a visualizar su situación
global y la situación a la que aspiran.
El taller de preplaneación de Kenya fue seguido por un
taller de capacitación de facilitadores realizado en
Mukono, Uganda, en octubre de 1993. Entre los participantes
había capacitadores experimentados de los cuatro países
en cuestión. Al final del taller, los participantes habían
desarrollado sus propios planes para la aplicación en
el campo, la adaptación y la evaluación de los
métodos de promoción de higiene; también
habían identificado el potencial de apoyo, a nivel de
financiamiento o respaldo de instituciones, dentro de cada país.
Pruebas de campo
Los participantes del taller en Uganda volvieron a sus respectivos
países, donde organizaron talleres de capacitación
a nivel nacional y municipal. Siguieron trabajando para adaptar
los métodos e instrumentos a las situaciones locales
y condujeron pruebas de campo en no menos de tres sitios dentro
de cada país.
· En Botswana, el enfoque fue probado en siete municipios
y fueron capacitados 72 promotores.
· Seis municipios de Kenya participaron; un total de
4.071 miembros de la comunidad y personal promotor tuvo un primer
contacto con la metodología PHAST.
· En Uganda participaron seis municipios y fue incluido
exitosamente un total de 14.400 miembros de la comunidad y promotores.
· En Zimbabwe las pruebas se extendieron a siete municipios,
capacitando alrededor de 1.000 extensionistas y 3.285 promotores
de la comunidad.
Cada uno de los países participantes
desarrolló programas de promoción de higiene diferentes,
lo cual era de esperarse tomando en cuenta la adaptabilidad
de este enfoque de aprendizaje (a diferencia de un enfoque preceptivo);
además, en cada caso se generó un enorme ímpetu
y compromíso.
Monitoreo y evaluación
Una característica central
de la Iniciativa PHAST consistió en el mecanismo que
se estableció para monitorear el avance y las lecciones
aprendidas. La evolución del sistema fue lenta. En su
creación colaboraron especialistas en documentación
independientes y se realizaron consultas entre países
para compartir los avances. Un año más tarde,
al momento de discutir los resultados en el taller final, todos
lo spaíses traían evidencia bien documentada sobre
el impacto del proyecto a nivel comunitario y las lecciones
aprendidas para proyectos y programas.
3. El impacto en las comunidades
Los cuatro países participantes
en las pruebas de campo se reunieron durante diciembre de 1994
en un taller de revisión PHAST en Harare, Zimbabwe para
informar y unificar sus resultados. Ya que las pruebas de campo
se realizaron en muchos sitios, sólo presentamos aquí
una selección de experiencias. Sin embargo, las respuestas
de las comunidades piloto fueron muy positivas. El siguiente
comentario de una mujer de Kenya de 84 años resumió
los sentimientos generados. 'Toda mi vida ha venido gente aquí
a decirnos qué hacer. Ésta es la primera vez que
alguien escucha nuestro pensar'.
Ejemplos de impacto
En una comunidad rural de Zimbabwe,
en ocho meses fueron completadas 24 letrinas que habían
quedado sin terminar y ocho pozos familiares fueron mejorados.
Además, el técnico de salud ambiental de la localidad
observó que casi se duplicaba el número de personas
asistentes a las reuniones que él planeaba para hablar
del agua, el saneamiento y la higiene del pueblo, y que permanecían
más tiempo que en el pasado. De hecho, a veces llegó
tarde a su siguiente cita por lo animada que estaba la discusión
y porque los miembros de la comunidad querian ventilar asuntos
nuevos, tales como la higiene de la carne y la construcción
de viviendas.
En una escuela de Botswana el gobierno
había construido recientemente un bloque de letrinas.
Había facilidades para lavarse las manos, pero no había
jabón. Los maestros y los padres de familia decidieron
que esto no era aceptable, y crearon un fondo para comprar surtidores
de jabón y mantenerlos llenos. La mayoría de padres
de familia aportaron la pequeña suma necesaria para hacer
la mejora. Los maestros integraron el lavado de las manos a
sus lecciones, especialmente con los niños más
pequeños, y ayudaron a los niños a organizar turnos
de limpieza para asegurar la higiene del bloque de letrinas.
En una comunidad periurbana de artesanos
de bajos ingresos en Uganda, a los seis meses de la visita inicial
de una promotora los miembros de la comunidad habían
construido letrinas, organizado la operación y mantenimiento
de drenajes comunales abandonados, recolectado tarifas para
pagar a los trabajadores de mantenimiento de los drenajes y
puntos de agua, y organizado su propio sistema de monitoreo
del saneamiento comunal. La comunidad adoptó los materiales
gráficos y las técnicas de discusión de
la promotora, para que en ausencia de ella la gente pudiera
continuar el proceso de desarrollo comunitario.
En una aldea de Uganda la comunidad
decidió hacer un mapa para registrar el creciente número
de letrinas familiares y fuentes de agua mejoradas. Le pidieron
a un artista de la localidad que dibujara la aldea, marcando
cada hogar que había construido o gestionado la construcción
de una letrina y también mostrando las áreas de
problemas de agua y saneamiento de la aldea. El mapa está
colgado en la oficina del jefe de la aldea y lo sacan para reuniones
del comité de la aldea y visitas de oficiales o invitados.
En Zimbabwe, una comunidad envió
espontáneamente un informe al departamento de gobierno
sobre su situación de agua y saneamiento. Sabían
que muchos hogares carecían de letrinas y que las fuentes
de agua de la aldea estaban casi todas desprotegidas, y decidieron
que querían promover un cambio. En el pasado habían
esperado que el promotor del gobierno llegara, les dijera qué
había que hacer y les ofreciera subsidios, usualmente
sacos de cemento. Esta vez sabían lo que querían
hacer y no estaban dispuestos a esperar.
En Kenya, una comunidad convocó
a una reunión sobre agua y saneamiento en ausencia de
la promotora comunal, quien no había llegado. En sus
dos visitas anteriores la promotora había usado una nueva
herramienta PHAST para ayudar a la comunidad a identificar sus
problemas. Ahora la gente quería seguir adelante, con
o sin ella, y decidió probar algunas de las técnicas
que ella había utilizado durante sus visitas.
Logros comunes en la fase piloto
Los participantes del programa en
los cuatro países identificaron un conjunto específico
de resultados que parecían bastante uniformes en todas
las comunidades expuestas a PHAST:
· Todas tienen autoestima:
se creen capaces de resolver sus propios problemas. No esperan
que otros encuentren las soluciones: saben que ellos mismos
pueden mejorar significativamente su salud y su medio ambiente
con los recursos existentes.
· Todas comprenden básicamente lo que significan
para la salud tanto el abastecimiento de agua como el saneamiento
deficientes. Conocen la manera en que algunas de las enfermedades
que más han padecido se relacionan con los excrementos.
Entienden las razones por las cuales estas enfermedades sólo
pueden ser reducidas si se elimina del medio ambiente los excrementos,
aun los de los niños, el agua se mantiene libre de contaminación
y se lavan las manos.
· Todas tienen unidad de propósitos y su propia
manera de planear para los cambios.
· Todas tienen promotores comprometidos y positivos que
tratan de dejarlas planear su propio futuro. Los promotores
no tienen todas las respuestas a los problemas de las comunidades,
pero ahora entienden cómo ayudarlas a encontrar esas
respuestas. Los promotores encuentran más gratificante
este trabajo y pueden apreciar su impacto; esto significa un
nivel más alto de satisfacción laboral y trabajadores
más felices que antes.
No se debe olvidar que estas comunidades
están ubicadas en cuatro países diferentes, que
hablan idiomas diferentes, y que unas son rurales y otras urbanas.
Varían en sus creencias sobre la salud y sobre el agua
y el saneamiento; y aunque los ingresos de la mayoría
son bajos, tienen diferentes niveles. Sin embargo, a pesar de
sus diferencias, cada día enfrentaban los mismos problemas.
Hace apenas un año, todas
ellas tenían en común:
· La falta de una fuente
de agua potable adecuada y accesible.
· Malas condiciones sanitarias.
· Prácticas de higiene riesgosas para la salud.
· La creencia en que eran demasiado pobres o ignorantes
para poder cambiar su situación de agua y saneamiento,
y en que alguien más debía tomar esta responsabilidad
por ellos.
El Impacto sobre los promotores
El impacto de PHAST sobre los promotores
ha sido uno de los aspectos más gratificantes del proyecto.
Los participantes de la fase piloto
han reportado lo siguiente:
· Los promotores respetan
a la comunidad y creen en sí mismos.
· Tienen un conjunto de materiales gráficos que
los ayuda a relacionarse con la comunidad en una manera no directiva.
La comunidad puede contar su historia y empezar a planear sus
mejoras.
· El taller básico único al que asistieron
les generó la confianza necesaria para empezar a usar
y adaptar estos instrumentos.
· Tienen oportunidades para interactuar con otros promotores
y personal del proyecto que comparten esta visión, y
están dispuestos a aprender de experiencias comunes y
adquirir más confianza.
· Sienten que sus supervisores los apoyan, ya que les
permiten explorar sus capacidades, diseñar su propia
interacción con la comunidad y participar en el monitoreo
de esta interacción.
Todos estos elementos positivos
los motivan a adoptar este nuevo enfoque, a pesar de no recibir
remuneración o incentivos adicionales más allá
de una mayor satisfacción laboral. Los promotores que
participaron ya no quisieron volver a sus antiguos métodos
de trabajo.
4. Las lecciones aprendidas
La metodología SARAR tiene
como objetivo el crecimiento personal y el desarrollo participativo.
Cuando se aplicó al saneamiento y a la higiene personal,
funcionó exitosamente en la promoción de cambios
sostenibles de comportamiento y gerencia comunitaria.
Aunque la metodología SARAR
fue utilizada en este proyecto para hacer énfasis en
los cambios de conducta higiénica, también promovió
la construcción de letrinas y otras mejoras ambientales
físicas en las comunidades. Animó a las comunidades
a que pusieran sus propios sistemas de operación y mantenimiento,
de pago de servicios y de monitoreo de conducta en los hogares
y la comunidad, utilizando indicadores identificados por ellos
mismos. De esta manera aprendimos que cuando la gente entiende
la relación entre el medio ambiente y su salud y su bienestar,
identifican y toman las medidas necesarias para mejorar su situación.
Es posible que no deseen limitarse al cambio de conducta promovido
por el programa. De hecho, el programa les permite ir más
allá de la conducta higiénica al darles las técnicas
para mejor participación, visualización y comunicación.
Como dijo el jefe de una aldea: 'Antes de venir ustedes, nuestro
panga (machete) estaba desafilado. Ahora ustedes nos han ayudado
a sacarle filo de nuevo'. Como resultado del programa, la gente
ha adquirido las capacidades genéricas necesarias para
llevar adelante su propio desarrollo. Al respecto, parece positivo
partir de la conducta higiénica y el saneamiento para
estimular el interés comunitario, tanto en realizar mejoras
ambientales generales como en asegurar los factores necesarios
que sostengan dichas mejoras: operación y mantenimiento,
recuperación de costos, monitoreo y evaluación.
La metodología SARAR alienta
la expresión libre y desinhibida, y permite a los de
afuera escuchar mejor lo que las comunidades tienen que decir.
Las comunidades saben más de lo que suelen reconocer
los de afuera. El enfoque SARAR los ayuda a respetar la intuición
y los recursos comunitarios.
SARAR funciona especialmente bien
en un ambiente pobre en recursos: permite a las comunidades
decidir sobre su proporción de costos y beneficios, y
les ayuda a definir lo que realmente necesitan y lo que están
dispuestos a pagar en términos de dinero, recursos y
tiempo. Por otra parte hemos aprendido que los subsidios tienden
a desalentar los aportes e iniciativas locales.
Sobre los requisitos para el éxito
Un programa participativo cuyo objetivo
es facultar a la comunidad, exige algunos factores que no suelen
encontrarse en los programas típicos de abastecimiento
de agua y saneamiento. Estos factores resultan esenciales para
poder iniciar, sostener y ampliar el enfoque participativo.
Pueden agruparse en tres áreas.
El ambiente institucional: Se debe establecer una estructura
institucional apropiada para apoyar el enfoque participativo.
Los incentivos y las gratificaciones para los trabajadores e
ingenieros del campo deben reflejar los objetivos del programa.
Por ejemplo, en lugar de tomar el número de bombas de
mano o letrinas instaladas como el criterio para evaluar los
logros, el éxito debe ser juzgado según el número
de comunidades que se han organizado y están trabajando
para definir sus propias metas y alcanzarlas. La institución
requerirá de personal capacitado en la metodología
PHAST (SARAR), que necesitará además un tiempo
amplio para trabajar con las comunidades. También debe
reconocerse que algunas comunidades necesitan más tiempo
que otras para describir sus problemas, visualizar lo que necesitan,
alcanzar consensos e iniciar cambios.
Recursos: Un programa participativo
necesita algo más que un número suficiente de
personal. Entre otros esenciales, se requiere un medio de transporte
asignado o dinero para pasajes en transporte público,
viáticos para promotores que pasarán muchas noches
en las comunidades y juegos completos de materiales para el
aprendizaje. En el campo, los trabajadores necesitarán
fondos para pagar a los dibujantes y recursos como papel y fotocopiadoras
para reproducir materiales. El presupuesto para un programa
debe incluir una partida para talleres de capacitación
sobre metodología, viajes en el campo, dibujantes y materiales.
Compromiso con las políticas:
El requisito más importante para una metodología
participativa consiste en que exista desde el más alto
nivel un compromi-so con las políticas. Sin este compromiso,
es poco probable el éxito de este enfoque tan inusitado,
con todas sus características singulares.
Sobre cómo empezar
La experiencia ha mostrado que es
mejor empezar un programa PHAST con un proyecto piloto pequeño.
El enfoque PHAST requiere un periodo de aprendizaje tanto para
el personal del programa como para la institución participante.
Habrá instituciones más preparadas para PHAST
y otras menos. Por ejemplo, algunas tendrán estructuras
y estilos de administración que estimulan a los promotores
que usen su iniciativa y experimenten. Otras tendrán
una jerarquía más autoritaria.
En términos de materiales
y personal, se puede utilizar los recursos existentes para instalar
un programa PHAST. Los materiales para educación higiénica
existentes pueden ser modificados o adaptados para crear instrumentos
gráficos para la discusión comunitaria, siempre
y cuando sean apropiados culturalmente. Resulta mejor planear
un pequeño taller de capacitación para un cuadro
de dibujantes que trabajará en el programa. Posiblemente
no sea necesario contratar nuevo personal, pero el existente
deberá ser adiestrado en la metodología. También
es necesario definir si el personal es suficiente en número
para atender a las comunidades dentro de un lapso razonable.
El enfoque PHAST no requiere forzosamente un presupuesto adicional
o mayor que los programas anteriores, pero si puede requerir
ajustes presupuestarios, por ejemplo, traslado de fondos de
algunos elementos técnicos ('hardware') hacia el componente
social ('software'). En adelante, las comunidades asumen una
parte mucho mayor del costo del proyecto de lo que asumirían
antes.
Sobre cómo sostener
El respaldo es de la mayor importancia.
Los promotores comunitarios podrán sostener el enfoque
participativo cuando se sientan completamente cómodos
al usarlo. Hasta ese momento necesitarán visitas periódicas
de sus supervisores, que escucharán sus problemas e intentarán
resolver sus necesidades. Este apoyo es esencial durante un
periodo que puede ser de tres meses hasta un año después
de iniciado el proyecto. El monitoreo constante y la evaluación
periódica de las actividades y mejoras comunitarias aportarán
lecciones valiosas para la sustentabilidad del enfoque.
Sobre como lograr la expansión
La expansión de un programa
participativo debe realizarse lentamente, quizás un municipio
a la vez, asegurando que cada municipio pueda sostener lo que
ha logrado antes de pasar al siguiente municipio. La expansión
requiere de un compromiso político que suele lograrse
invitando a los dirigentes políticos municipales a visitar
los sitios exitosos.
La aplicación exitosa de
PHAST puede requerir un cambio de política entre quienes
toman las decisiones. La experiencia muestra que el obstáculo
más difícil para iniciar, sostener y ampliar PHAST
radica en la falta de apoyo por parte de supervisores y directivos
que desconocen la metodología. Llevar a los que toman
las decisiones a los sitios piloto puede constituir una manera
excelente para estimular cambios de política.
5. El futuro y el potencial de PHAST
Las tres organizaciones que participaron
en el desarrollo de la Iniciativa PHAST consideran que la fase
piloto ha sido muy exitosa y quisieran que la aplicación
del enfoque se extendiera. Para el futuro cercano se dispondrá
de un manual de campo PHAST y un prototipo del juego de instrumentos,
y están previstos una guía administrativa y un
conjunto de estudios detallados de casos de los cuatro países
participantes en la fase piloto. Para 1997 ha sido planeada
una revisión independiente en los cuatro países
para evaluar el impacto y la sostenibilidad del enfoque. Se
espera que estos documentos adicionales sean de ayuda para que
países que aún no conocen el enfoque lo intenten
más fácilmente.
Los cuatro países participantes
en la fase piloto han desarrollado juegos de instrumentos que
pueden servir de modelo para naciones que deseen probar el enfoque.
También hay facilitadores en esos países dispuestos
a impartir talleres de capacitación. Los dos ITNs participantes,
IWSD en Harare y NETWAS en Nairobi, pueden ofrecer cursos de
capacitación de PHAST.
El enfoque PHAST puede ser adaptado
a cualquier cultura y utilizado con igual éxito en clases
de educación no formal para adultos, reuniones comunitarias
y aulas escolares. Los problemas que surgen en la metodología
se deben por lo general a deficiencias en el adiestramiento,
la supervisión o el apoyo de las instituciones. La producción
del material artístico también puede crear un
atasco. Los dibujantes deben ser identificados, capacitados
y pagados en una fase intensiva del desarrollo de materiales.
En suma, para asegurar el futuro
de PHAST es vital inspirar el compromiso de países, agencias
donantes y organizaciones internacionales. Una vez comenzado,
PHAST a menudo genera tal entusiasmo entre los adiestrados,
que ya no quieren regresar a sus antiguas formas de trabajo.
El personal en todos los niveles puede observar con gran satisfacción
los cambios que suceden como resultado de sus esfuerzos personales.
De esta manera, aunque PHAST requiere esfuerzos particulares
para lograr cambios en las políticas, movimientos presupuestarios,
nuevos métodos de adiestramiento y nuevos tipos de materiales
educativos, parece producir los resultados buscados y debe ser
tomado en cuenta para futuras inversiones.
Para más información
sobre PHAST, comunicarse con:
Organización Mundial de la
Salud - OMS/WHO
Unidad de Higiene del Medio Rural
1211 Ginebra 27
Suiza
Tél. :(41-22) 7912111
Fax (41-22) 7910746
Programa de agua y saneamiento PNUD/Banco Mundial
Regional Water and Sanitation Group-East Africa
World Bank
Nairobi
Kenya
Tel.: (254-2) 338868
Fax: (254-2) 338464
UNDP/World Bank Water and Sanitation
Program
1818 H Street NW, Room S4-055
Washington D.C. 20433
Estados Unidos
Tel.: (1-202) 473-6917
Fax: (1-202) 477-0164, 522-3228
NETWAS
PO Box 15575
Nairobi
Kenya
Tel.: (254-2) 890555/58
Fax: (254-2) 890554
IWSD
Universidad de Zimbabwe
PO Box MP 167
Mount Pleasant
Harare
Zimbabwe
Tel.: (263-4) 303288
Fax: (263-4) 303280
SARAR Transformación SC
AP # 8
Tepoztlán
Morelos 62520
México
Tel./Fax: (52-739) 50364
Anexo A
Sinopsis de Experiencias en Países
Piloto
BOTSWANA
Colaboración
El programa piloto de PHAST de Botswana
fue una actividad cooperativa del Ministerio de Salud, el Ministry
of Local Government, Lands and Housing (ministerio de gobiernos
municipales, tierras y vivienda), UNICEF, OMS y ASDI.
La secuencia de acontecimientos
Inicialmente, seis personas fueron
capacitadas en la metodología PHAST en el primer taller
en Mukono, Uganda, en octubre de 1993. El equipo nacional de
Botswana era el único entre los cuatro países
piloto que nunca había sido expuesto a SARAR. Considerando
que toma cierto tiempo desarrollar confianza en la metodología,
el equipo de Botswana tuvo que Inchar más que los otros
para superar su falta de confianza cuando intentaban llevar
a cabo la capacitación subsiguiente de promotores comunitarios.
En marzo de 1994, 72 facilitadores
de seis regiones de Botswana fueron adiestrados en dos talleres
de capacitación, uno al norte en Kasane y otro al sur
en Lobatse; se contó con el apoyo de facilitadores de
SARAR experimentados de Kenya, Uganda y Zimbabwe. Más
adelante, en julio y agosto del mismo año, se adiestró
personal municipal de Bobirwa y Gaborone. El enfoque PHAST fue
piloteado en siete comunidades, tres urbanas y cuatro rurales.
Cambios observados en las comunidades
Los principales logros observados
a nivel comunitario fueron los siguientes:
a) Hubo plena participación
de la comunidad; todos tomaron parte y aportaron en alguna manera.
b) Las comunidades desarrollaron
confianza en sí mismas, diagnosticaron sus propios problemas
y se comprometieron a participar en la realización de
cambios.
c) Las comunidades donaron recursos
locales para efectuar actividades planeadas por ellos mismos,
con la intención de promover la educación higiénica
y los cambios de conducta.
d) Voluntarios de las comunidades
formaron comités de salud comunitarios para manejar las
actividades de educación higiénica, en colaboración
con comités escolares de salud, asociaciones de padres
y maestros, grupos de alfabetización y grupos de prevención
de delincuencia.
e) Hubo un cambio decidido de actitud
en los grupos comunitarios, incluyendo comités de desarrollo
comunitario, asociaciones de padres y maestros, grupos de alfabetización
y grupos de prevención de delincuencia.
El futuro de PHAST en Botswana
El equipo de Botswana quisiera aplicar
el enfoque PHAST en más municipios. Quiere crear un juego
de instrumentos resistente y laminado para uso amplio; asimismo
quiere recibir más capacitación en los métodos
participativos. Existe cierta preocupación porque la
Iniciativa PHAST pueda morir en Botswana si no es asignado a
corto plazo un coordinador fuerte en una posición estratégica;
además, el enfoque debe ser institucionalizado. Idealmente,
el equipo quisiera contar con un Voluntario de Naciones Unidas,
capacitado específicamente en PHAST, para guiar, coordinar
y apoyar sus esfuerzos en los próximos tres años
de desarrollo del programa.
KENYA
Colaboración
El programa PHAST de Kenya ha sido
y continúa siendo una actividad cooperativa del Ministerio
de Salud de Kenya, CARE-Kenya, NETWAS, KWAHO y UNICEF El financiamiento
para la fase piloto fue aportado por el gobierno de Kenya, CARE-Kenya,
UNICEF, OMS y ASDI.
La secuencia de acontecimientos
Inicialmente, doce personas de Kenya
asistieron al Regional Participatory Hygiene Education Workshop
(Taller Regional de Educación Higiénica Participativa)
en Mukono, Uganda, en 1993, y participaron en el desarrollo
y las pruebas de los materiales prototipos. La mayoría
ya conocía la metodología básica SARAR.
Después del taller en Mukono,
se capacitó al personal de extensión responsable
de probar los instrumentos PHAST en los sitios de campo donde
ya existían proyectos de agua y saneamiento.
Las pruebas piloto fueron realizadas
en seis municipios: Nandi, Baringo, Kisumu, Homa Bay, Siaya
y Uasin Gishu.
Se organizaron varias consultas
entre los programas piloto de PHAST en Kenya y Uganda, con el
fin de mantener el impetu de la iniciativa y desarrollar instrumentos
e indicadores para monitorear la experiencia. Durante 1994,
hubo una consulta en abril, un taller de monitoreo y evaluación
en agosto, y un taller de revisión de PHAST Kenya/Uganda
en noviembre.
El personal tanto de Kenya como
de Uganda sintieron la necesidad de un cuerpo de dibujantes
adiestrados en SARAR, a los cuales podrían recurrir para
ayudar a desarrollar instrumentos culturalmente apropiados a
los diferentes ambientes de campo. Para resolverlo, PALNET organizó
un taller de cinco días para dibujantes en Maseno, Kenya,
en abril de 1994, el cual reunió a 12 dibujantes y siete
miembros del personal de campo de los programas de Uganda y
Kenya.
Cambios observados en las comunidades
Los cambios observados en la comunidades
de Kenya como resultado de la aplicación de los instrumentos
y las técnicas PHAST fueron los siguientes:
a) Las comunidades decidieron formar
comités de salud.
b) Los comités de salud decidieron emprender la educación
higiénica de casa en casa.
c) Los dirigentes comunitarios solicitaron instrumentos PHAST
(a colores) para que los utilizaran maestros y trabajadores
de la salud locales. Esto indica que los miembros de la comunidad
disfrutaron su adiestramiento en métodos participativos
y se volvieron competentes en su utilización.
d) Los dirigentes comunitarios solicitaron información
a los oficiales de salud pública sobre aspectos técnicos
de la construcción de letrinas, protección de
fuentes de agua y vivienda saludable.
e) Los comités de salud planificaron la construcción
de letrinas. Los miembros de la comunidad acordaron anotar en
una lista las personas que no las construían o no las
utilizaban y formular cargos contra estos inconformes. Como
resultado, se aumentó la cobertura de letrinas.
f) Los comités de salud decidieron asumir la operación
y administración de los puntos de agua.
g) Los comités de salud crearon un sistema comunitario
de monitoreo del abastecimiento de agua y del saneamiento.
Varios de éstos resultados,
en particular del punto d) al g), demuestran cómo las
actividades PHAST contribuyen directamente a la promoción
de la gerencia comunitaria de los servicios de agua y saneamiento.
Los instrumentos y el enfoque PHAST
generaron gran interés dentro de otros sectores. CARE-Kenya,
en particular, usó el enfoque con la finalidad de desarrollar
materiales y métodos para la prevención del SIDA,
para la generación de empleo de los jóvenes, y
para el trabajo agroforestal.
Inclusive antes del final de la
etapa piloto, la metodología se había extendido
a cuatro nuevos sitios y la estaba probando otro programa importante
financiado por donantes, Lake Basin Development Authority (Autoridad
de Desarrollo de la Cuenca del Lago Victoria).
El futuro de PHAST en Kenya-
El equipo de Kenya tiene los siguientes
objetivos para lograr una mayor expansión:
a) Recomendar PHAST entre las agencias
que promueven servicios de agua y saneamiento, e incentivar
la adaptación de los instrumentos para nuevos contextos,
incluyendo aquéllos del programa de salud ambiental que
maneja el Ministerio de Salud y financia ASDI.
b) Reforzar la capacidad metodológica en los niveles
tanto popular como institucional, incluyendo los métodos
PHAST en los planes de estudio regulares para el adiestramiento
de promotores.
c) Desarrollar instrumentos de monitoreo e indicadores para
conocer el progreso de la aplicación y la utilización
de PHAST.
d) Documentar y evaluar la aplicación de PHAST en todo
el país.
e) Realizar un taller PHAST para que Etiopia, Kenya y Uganda
compartan experiencias en torno a su progreso en el seguimiento
de la fase piloto.
UGANDA
Colaboración
Los principales socios en el programa
piloto PHAST en Uganda son el programa RUWASA del gobierno de
Uganda, el Proyecto KUPP, WaterAid y NETWAS.
La secuencia de acontecimientos
En octubre de 1993, el Proyecto
RUWASA fue anfitrión del Regional Participatory Hygiene
Education Workshop (Taller Regional de Educación Higiénica
Participativa) en Mukono. Los seis facilitadores y dos dibujantes
de Uganda que asistieron al taller se convirtieron en el equipo
núcleo nacional PHAST.
En febrero de 1994, el Proyecto
RUWASA capacitó en PHAST a su personal central y a un
equipo núcleo de movilizadores sociales, con la colaboración
de expertos en adiestramiento de SARAR/PROWWESS del RWSG-EA
de Nairobi. KUPP y WaterAid participaron en el curso de capacitación.
El enfoque PHAST fue probado en
el municipio Mukono y debido a su éxito allí,
la metodología fue extendida a los otros municipios en
que actúa RUWASA (Jinja, Iganga, Tororo, Pallisa y Kamili).
La capacitación no se limitó a educación
higiénica y saneamiento; incluyó otras áreas
de desarrollo rural que manejan los movilizadores sociales.
Los participantes apreciaron el valor de la metodología
y decidieron adiestrar a todos los oficiales municipales y movilizadores
sociales comunitarios de sus proyectos.
Un resultado importante del uso
de la metodología consistió en que los comités
de usuarios de agua y otros miembros de la comunidad participaron
activamente en discusiones sobre saneamiento, conducta higiénica,
mantenimiento de los sistemas de agua, género y planificación.
El uso de ilustraciones facilitó y generó la discusión.
Después del taller de capacitación
en febrero de 1994, WaterAid organizó dos talleres PHAST
para equipos de proyectos, realizados en Mbwera y Mbale. Estos
equipos siguen usando los métodos PHAST para la promoción
de higiene y saneamiento.
PHAST fue probado en sólo
un sitio urbano: el Proyecto KUPP en la ciudad de Kampala. Cinco
promotores y 20 miembros de esta comunidad fueron
adiestrados en los métodos. En los programas tanto de
WaterAid como de KUPP, los miembros de la comunidad fueron adiestrados
para capacitar a otros.
Cambios observados en las comunidades
En las áreas rurales de Uganda,
los promotores siempre habían tenido dificultades para
ayudar a las comunidades a ordenar sus problemas según
su prioridad. Sin embargo, con el uso de los instrumentos PHAST
se les facilitó más a las comunidades entender
como prioridad principal las enfermedades relacionadas con el
agua y el saneamiento. Tanto los promotores como los miembros
de la comunidad se dieron cuenta de que estos métodos
participativos eran superiores a los que habían usado
en el pasado.
Los principales logros de la Iniciativa
PHAST en las áreas rurales fueron los siguientes:
a) Las comunidades decidieron pagar
con dinero la operación y el mantenimiento de sus sistemas
de agua.
b) Las Comunidades se comprometieron más seriamente con
el concepto de gerencia comunitaria.
c) Las comunidades solicitaron a los agentes de extensión
que las visitaran más a menudo; cuando llegaron, la asistencia
a las reuniones aumentó.
d) Las comunidades lograron una mayor apreciación y comprensión
del valor de la fuente de agua y las facilidades sanitarias.
Como resultado, aumentó el número de letrinas
y la instalación de facilidades para el lavado de las
manos.
e) Las comunidades querían monitorear y evaluar su progreso;
para ese fin diseñaron tableros para monitorear las prácticas
de higiene y condiciones de saneamiento de sus comunidades.
f) Las Comunidades solicitaron que se les dieran copias de los
instrumentos a utilizar para movilizar a otros miembros de la
comunidad.
En el sitio urbano, con el Proyecto
KUPP, también se logró una gran cantidad de éxitos.
KUPP busca mejorar las condiciones ambientales de una comunidad
periurbana de población mayoritaria de artesanos. Los
promotores utilizaron los métodos PHAST para estimular
la participación de la comunidad, hacer conciencia sobre
los riesgos de la salud y poner en marcha alguna planificación
y acción. Al principio la comunidad, especialmente los
hombres, se resistía inclusive a reunirse con los promotores.
Sin embargo, poco a poco los miembros de la comunidad empezaron
a asistir a las reuniones y a utilizar los materiales visuales
para discutir sus problemas.
Más adelante, la comunidad
organizó cuatro grupos capacitados en el manejo de instrumentos
participativos. Se les encomendó la tarea de movilizar
a la comunidad y hacer conciencia sobre lo más adecuado
en higiene, saneamiento, manejo de deshechos y drenajes. En
pocos meses fueron construidas letrinas, mejorados los drenajes
e instituido el acopio de basura. Los grupos también
emprendieron actividades generadoras de ingresos.
El futuro de PHAST en Uganda
A partir de la reunión de
revisión PHAST en diciembre de 1994 en Harare, en la
que los cuatro países participantes en la prueba piloto
compartieron sus resultados, RUWASA ha adoptado el uso de instrumentos
participativos en la capacitación de otras personas involucradas
en sus proyectos; éstas incluyen promotores de salud
comunitarios, maestros de primaria, comités administrativos
escolares, asociaciones de padres y maestros, equipos de campañas
de comunicación, y maestros de la Mbale School of Hygiene
(Escuela de Higiene de Mbale) y School of Social Development
(Escuela de Desarrollo Social) en Nsamizi.
Los socios en el proyecto píloto
PHAST de Uganda se han puesto de acuerdo sobre tres lecciones
que han aprendido. Primera, que el enfoque PHAST es costoso
en términos financieros, pero ciertamente vale la pena
cuando se toma en cuenta los cambios que estimula en las comunidades.
Segunda, que el apoyo institucional, en todos sus niveles, es
vital para el éxito en el campo. Tercera, que las comunidades
pueden monitorear y evaluar su propia condición higiénica,
creando los mecanismos de monitoreo más apropiados para
sí mismas.
ZIMBABWE
Colaboración
El programa piloto PHAST de Zimbabwe
fue iniciado a solicitud del Departamento de Salud Ambiental
del Ministerio de Salud de ese país. El programa ha sido
y continúa siendo un esfuerzo cooperativo del Ministerio
de Salud, UNICEF e IWSD. Aunque el grueso del financiamiento
fue suministrado por el gobierno de Zimbabwe, UNICEF y ASDI,
la Iniciativa también ha sido apoyada por varias instituciones
más, entre éstas el Consejo Municipal Rural (Rural
District Councils - RDC's), Servicios de Extensión y
Técnicos Agrícolas (Agritex), el Ministerio de
Asuntos Nacionales, Creación de Empleo y Cooperativas
(MNAECC), Africare, PLAN Internacional, Mvuramanzi Trust y la
Federación Luterana Mundial.
Después de un taller de preplaneación
facilitado por un especialista de PROWWESS del RWSG-EA de Nairobi,
se llevó a cabo un taller nacional de capacitación
PHAST en Meteoric, Masvingo, en marzo de 1994.
Inicialmente, tres municipios piloto
fueron seleccionados para probar el enfoque, tomando en cuenta
su diversidad étnica y geográfica. En dos de los
municipios, Goromonzi y Mutasa, había programas del Ministerio
de Salud apoyados por ASDI; el tercero fue el área de
proyectos de UNICEF Beitbridge. Beitbridge está ubicado
en la región semiárida de Zimbabwe, cerca de la
frontera con Sudáfrica; en cambio, en el municipio de
Goromonzi, a las afueras de Harare, la abundancia de lluvias
y de agua
superficial y subterránea permanente han contribuido
a una alta incidencia de enfermedades ligadas al agua.
Un punto principal del programa
en Goromonzi fue el uso de la capacitación PHAST en conjunto
con el programa de Mvuramanzi Trust para mejorar los pozos familiares.
El proyecto de Educación para la Salud e Higiene en las
Escuelas también ha utilizado varios instrumentos PHAST.
En junio de 1994 se realizó
un primer taller de revisión para identificar indicadores
y desarrollar un plan de monitoreo. Un segundo taller de revisión
se realizó en noviembre de 1994, antes del taller regional
de revisión PHAST en Harare.
Tras muy Poco tiempo, la demanda
por la metodología se extendió afuera de los municipios
piloto, y en el transcurso del primer año se estaba desarrollando
en cuatro municipios más. El enfoque también recibió
mención especial en el taller regional de saneamiento
de UNICEF en octubre de 1994.
Cambios observados en las comunidades
En los ocho meses que transcurrieron
entre el taller de capacitación PHAST en marzo y el taller
de revisión en noviembre de 1994, los logros más
importantes fueron los relacionados con la administración
y la implementación del programa mismo. Se acordó
que los cambios en las comunidades tendrían que ser revisados
más adelante. Sin embargo, un logro importante ha consistido
en que las comunidades pueden desarrollar sus propios sistemas
para monitarear y evaluar cambios en higiene y saneamiento.
El futuro de PHAST en Zimbabwe
Desde mediados de 1995, el
enfoque PHAST ha sido institucionalizado en Zimbabwe y ahora
es un programa oficial del Ministero de Salud. UNICEF ha estado
apoyando activamente al Ministerio de Salud en el uso de PHAST
y ha reunido apoyos externos adicionales para el enfoque. Dentro
del país, todos los subcomités provinciales de
agua y saneamiento han sido adiestrados en la metodología
PHAST. Actualmente están capacitados casi mil promotores.
El Ministerio de Salud está produciendo un manual de
campo PHAST para uso nacional.